La Asociación Colombiana de Facultades de Medicina (Ascofame) encendió las alarmas por la salud mental del personal médico en Colombia, al denunciar que el agotamiento laboral, la presión asistencial y las exigencias propias de la formación médica, están afectando de una forma considerable ese sector.
Según cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, el país registró 2.823 suicidios en 2025 y aunque no todos corresponden al sector salud, expertos de la Asociación Colombiana de Psiquiatría y la Federación Médica Colombiana coinciden en que los médicos constituyen una población especialmente vulnerable.
“La medicina siempre ha sido una vocación exigente, pero no podemos normalizar que quienes cuidan la vida de otros, tengan que sacrificar su propia salud mental. Formar médicos también implica protegerlos”, afirmó Luis Carlos Ortiz Monsalve, presidente de la Ascofame.
Condiciones laborales
El experto señaló que detrás de cada turno extendido y de cada decisión clínica, hay una carga emocional significativa.
“El fenómeno del burnout —agotamiento profesional— se ha convertido en un factor determinante, y puede comenzar incluso desde la etapa de formación. Investigaciones académicas y reportes de la Asociación Nacional de Internos y Residentes indican que hasta un 20 % de los médicos residentes ha experimentado ideación suicida en algún momento de su carrera, asociada a jornadas extenuantes, alta presión y desgaste emocional”, dijo.
Apuntó que frente a ese panorama, expertos en educación médica y salud mental coinciden en la necesidad de impulsar cambios estructurales que permitan mejorar las condiciones de formación y ejercicio profesional.
“Entre las principales estrategias planteadas se destacan la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial para reducir la carga administrativa, el fortalecimiento de entornos de simulación clínica que disminuyan el estrés asociado al error y la implementación de protocolos de bienestar integral que incluyan apoyo psicosocial y formación en competencias emocionales”, destacó.
Hablar del tema
El doctor Ortiz subrayó que esa problemática será uno de los puntos importantes del III Congreso Mundial de Educación Médica ASCOFAME 2026, que se llevará a cabo en Medellín del 25 al 27 de marzo.
“El encuentro reunirá a expertos nacionales e internacionales para debatir sobre los desafíos de la formación médica frente a la salud mental y el impacto de las nuevas tecnologías en la educación en salud”, explicó
Afirmó que cada vez más es urgente plantearse una pregunta de fondo: ¿Quién está cuidando a quienes dedican su vida a cuidar a los demás?.
Acciones a desarrollar
Por su parte, expertos en educación médica coinciden en que es necesario impulsar cambios estructurales en la formación de los futuros médicos y en el uso de nuevas herramientas educativas.
Entre las estrategias que hoy se discuten se destacan:
- Reducción de carga mediante IA: uso de inteligencia artificial y tecnologías emergentes para automatizar tareas administrativas y apoyar la formación clínica, permitiendo que el médico recupere tiempo para el descanso y la atención humana al paciente.
- Entornos de simulación: implementación de simulación médica avanzada para reducir el estrés y la ansiedad asociados al error clínico durante las etapas de aprendizaje.
- Protocolos de bienestar integral: fortalecimiento de redes de apoyo psicosocial y desarrollo de competencias emocionales dentro del currículo clínico.