Desde la Fundación Andrea, en Barranquilla, se conoció el caso de Rixio José Paz Solís, un menor diagnosticado inicialmente con linfoma de Hodgkin y posteriormente con Policitemia Vera, una enfermedad oncológica poco frecuente en la sangre.
Su madre, Celia Solís, denunció que desde hace varios meses enfrenta una cadena de obstáculos para acceder a medicamentos, laboratorios y controles médicos, pese a contar con autorizaciones de la Nueva EPS.
Según contó a La FM, el especialista le formuló el fármaco Dioxirúa, pero aunque la entidad lo autoriza para dispensación en Cafám, en los puntos de entrega le informan reiteradamente que no está disponible.
"El doctor le formuló un medicamento que se llama Dioxirúa. Pero ellos me lo autorizan para farmacia Cafám. Cuando voy a la farmacia Cafám ellos me dicen que no está el medicamento. Me he dirigido hacia varias farmacias Cafám en la ciudad de Barranquilla y también la ciudad de Santa Marta, y lo que me dicen es que el medicamento no lo hay, no me dan respuesta, simplemente que no lo hay". "¡Imagínese, un medicamento que cuesta $300,000 pesos". Puntualizó la madre del menor de edad, enfermo con cáncer.
De Barranquilla al sur del Magdalena sin solución
Ante la falta del medicamento en la capital del Atlántico, la familia recibió la indicación de desplazarse hasta su municipio de origen, San Sebastián de Buenavista, un trayecto de aproximadamente siete horas.
Sin embargo, al llegar tampoco obtuvieron el tratamiento, pues allí les indicaron que la dispensación debía realizarse nuevamente en Barranquilla, generando un ciclo de trámites y viajes sin resultados.
La situación también se repite con los exámenes médicos. Aunque los estudios fueron autorizados, en la Clínica Bonnadona les informaron que ya no tienen convenio vigente con la EPS, obligando a la madre a iniciar nuevos procesos administrativos y retrasando la atención.
"La EPS me autoriza los laboratorios para la clínica Bonnadona, pero cuando llego allá me dicen que no tienen convenio o no están prestándole el servicio a los pacientes de la Nueva EPS, que tengo que dirigirme otra vez a la EPS para que ellos me autoricen otro prestador".
Celia Solís asegura que la falta de coordinación entre prestadores y asegurador no solo afecta la salud de su hijo, sino que genera desgaste emocional y económico constante.
Llamado urgente a las autoridades de salud
La madre hizo un llamado directo a la Nueva EPS para que agilice la entrega de medicamentos y garantice la red de servicios, especialmente tratándose de pacientes oncológicos pediátricos.
El caso refleja las dificultades que continúan enfrentando familias con niños con cáncer para acceder de manera oportuna a tratamientos, exámenes y medicamentos, pese a contar con órdenes médicas y autorizaciones vigentes.