¿Cambiarán las estaciones del Metro de Bogotá? Así quedarían con el acuerdo entre la Alcaldía y el Gobierno

Las obras de la Línea 1 del Metro de Bogotá registran un avance considerable con corte a principios de 2026, superando el 70 % de ejecución.
Metro de Bogotá: estos cambios tendrían las estaciones tras el acuerdo con el Gobierno nacional Crédito: Empresa Metro de Bogotá

Un reciente anuncio del Distrito y el Gobierno nacional ha reavivado el debate sobre el diseño y la integración urbana del Metro de Bogotá, el mayor proyecto de movilidad de la capital que avanza en su construcción de la Línea 1. Las autoridades confirmaron que se llegó a un acuerdo para ajustar el diseño de las estaciones, con énfasis en la integración de estas al entorno urbano, aunque no implicaría cambiar su ubicación ni añadir nuevas estaciones al trazado original.

El alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, informó el 27 de enero que, junto con el Gobierno nacional, se acordaron ajustes en los diseños externos de las estaciones del Metro, con el objetivo de que se adapten mejor a la ciudad y su tejido urbano. Según Galán, las modificaciones se financiarán con recursos ya autorizados dentro del marco presupuestal existente para la obra, y no requieren recursos adicionales.

“El Distrito y la Nación llegaron a consensos para mejorar los diseños de las estaciones”, señaló Galán durante una rueda de prensa. El mandatario destacó que estas decisiones se tomaron a pesar de diferencias políticas con el presidente Gustavo Petro, enfatizando la prioridad de avanzar en la movilidad de la ciudad por encima de divisiones ideológicas.

Qué cambia y qué no en las estaciones

Según las autoridades, los ajustes se concentrarán en la fachada y la forma en que las estaciones se integran al entorno urbano, buscando que sean más funcionales, accesibles y coherentes con los barrios que atraviesa la Línea 1 del Metro. Estas estaciones forman parte de un trazado elevado de casi 24 kilómetros que conectará la localidad de Bosa con la calle 72, atravesando puntos clave como la Avenida Caracas y varias zonas densamente pobladas de la ciudad.

No obstante, el acuerdo no implica reubicar estaciones ni alterar su cantidad estimada en el proyecto actual. El trazado aprobado sigue el contrato firmado y las previsiones técnicas del metro elevado, que han sido objeto de discusión desde etapas anteriores de planeación. En ocasiones pasadas, propuestas alternativas, como tramos subterráneos. fueron descartadas por las autoridades por considerarlas “jurídicamente imposibles” o “técnicamente inviables” dentro de las condiciones contractuales vigentes.

Avance de la obra y contexto

Las obras de la Línea 1 del Metro de Bogotá registran un avance considerable con corte a principios de 2026, superando el 70 % de ejecución según cifras oficiales compartidas por el alcalde. La construcción incluye columnas, viaductos y estructuras que darán forma al sistema férreo elevado, así como los espacios donde se levantarán las 16 estaciones proyectadas.

Este proyecto, financiado parcialmente con recursos nacionales y créditos internacionales gestionados en años anteriores, busca ofrecer a los bogotanos un sistema de transporte moderno, rápido y con alta capacidad de pasajeros. Las autoridades han señalado que los ajustes al diseño no retrasarán significativamente el cronograma general de implementación.

Las obras de la Línea 1 del Metro de Bogotá registran un avance considerable con corte a principios de 2026, superando el 70 % de ejecución según cifras oficiales compartidas por el alcalde.Crédito: Alcaldía Mayor de Bogotá

La propuesta de modificar los diseños ha generado opiniones diversas. Por un lado, sectores técnicos y urbanistas han valorado la intención de integrar mejor las estaciones a su entorno, lo que podría mejorar la experiencia de los usuarios y la relación con el espacio público.

Por otro lado, organizaciones como la Personería de Bogotá han advertido en meses recientes que el proyecto enfrenta riesgos operativos si no se coordinan adecuadamente aspectos como la infraestructura alimentadora, por ejemplo, troncales de TransMilenio y conexiones peatonales, que permitirán que el Metro opere de manera eficiente desde el primer día.

Hasta ahora, el acuerdo entre el Gobierno nacional y la Alcaldía deja claro que el Metro seguirá con su trazado previsto, pero con estaciones cuyo diseño podría variar para responder mejor a las dinámicas urbanas de Bogotá. La expectativa ahora se centra en cómo estos ajustes impactarán la funcionalidad y la aceptación social del sistema una vez puesto en operación, prevista en los próximos años dentro del plan de movilidad de la ciudad.