Microondas en peligro: esta es la alternativa que cambiaría la forma en que calienta sus alimentos

Una tendencia en cocina doméstica empieza a transformar hábitos en varios países.
El microondas se popularizó en los hogares a partir de los años 70. Crédito: Freepik

Durante décadas, el microondas fue sinónimo de rapidez en la cocina. Calentar el almuerzo en minutos, descongelar carne sin esperar horas o preparar algo sencillo sin ensuciar demasiados utensilios lo convirtió en un aliado cotidiano. Sin embargo, el avance tecnológico y los nuevos hábitos de alimentación están poniendo en duda su protagonismo. Hoy, alternativas como el horno de convección y las ollas multifunción inteligentes empiezan a ocupar su lugar en muchos hogares.

El microondas revolucionó la forma de preparar alimentos desde mediados del siglo XX. Aunque su primer modelo comercial apareció en 1947 en Estados Unidos, no fue sino hasta los años 60 y 70 cuando se popularizó en los hogares, gracias a diseños más compactos y accesibles. Desde entonces, se consolidó como uno de los electrodomésticos más utilizados en el mundo.

¿Es realmente peligroso el microondas?

Uno de los debates más frecuentes alrededor del microondas tiene que ver con la salud. Durante años han circulado mitos sobre supuestos riesgos de cáncer o pérdida extrema de nutrientes. Sin embargo, entidades como el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos han aclarado que las microondas son radiaciones no ionizantes, es decir, no tienen la capacidad de alterar el ADN ni provocar cáncer.

En cuanto a los nutrientes, los estudios indican que la pérdida es similar a la que ocurre con otros métodos de cocción, como hervir. En ese sentido, no existe evidencia científica sólida que demuestre que el microondas sea dañino si se utiliza de forma adecuada.

Las razones detrás del cambio

Más allá de los mitos, el debate actual se centra en la funcionalidad y la eficiencia energética. Aunque el microondas es práctico para recalentar, presenta limitaciones claras: el calentamiento desigual de los alimentos, cambios poco agradables en textura y sabor, y la imposibilidad de asar u hornear correctamente.

Los hornos de convección distribuyen el calor de manera uniforme gracias a ventiladores internos.Crédito: Freepik

En un contexto donde se valora cada vez más la cocina saludable y el ahorro de energía, han ganado fuerza otras opciones. El horno de convección, por ejemplo, utiliza ventiladores internos que distribuyen el calor de manera uniforme. Esto permite una cocción más homogénea, mejor textura y conservación de sabores.

También han cobrado popularidad las ollas inteligentes multifunción, capaces de cocinar a presión, freír con aire, hervir, guisar e incluso hornear. Estos dispositivos integran varias funciones en un solo aparato, lo que reduce espacio y consumo eléctrico.

Una transición que ya se nota en algunos países

En varios países europeos, como la República Checa, se ha observado una tendencia creciente a reemplazar el microondas por tecnologías más versátiles. Aunque no se trata de una desaparición inmediata, sí se percibe una transformación en las preferencias de los consumidores.

El microondas, que alguna vez fue una innovación revolucionaria, ahora empieza a verse como un aparato limitado, útil principalmente para recalentar. En contraste, los nuevos electrodomésticos ofrecen mayor variedad de preparaciones y resultados más cercanos a la cocina tradicional.

Recomendaciones y precauciones de uso

Si se mantiene el microondas en casa, es importante seguir algunas recomendaciones de seguridad:

  • Utilizar recipientes aptos para microondas y evitar envases metálicos.
  • No encender el aparato vacío.
  • Revisar que la puerta cierre correctamente para evitar fugas.
  • No calentar líquidos por tiempos excesivos para prevenir sobrecalentamientos.
Las ollas multifunción combinan varias formas de cocción en un solo electrodoméstico.Crédito: Freepik

En el caso de optar por un horno de convección o una olla inteligente, conviene verificar el consumo energético, leer el manual de uso y asegurarse de contar con una instalación eléctrica adecuada.

Antes de reemplazar un electrodoméstico, también es recomendable evaluar las necesidades reales del hogar. Para quienes solo requieren recalentar alimentos de forma ocasional, el microondas puede seguir siendo suficiente. En cambio, quienes buscan mayor versatilidad y preparaciones más elaboradas podrían encontrar en el horno de convección una mejor alternativa.

Lo cierto es que la tecnología en la cocina continúa evolucionando. Así como el microondas transformó las rutinas hace más de 50 años, hoy nuevas opciones buscan redefinir la manera de cocinar. El cambio no será inmediato, pero la transición ya está en marcha.