"Petro le quitó a Bogotá los recursos" : MinHacienda responde a señalamientos sobre recursos para el Metro

El ministro de Hacienda, Miguel Goméz Martínez se defendió de señalamientos de la oposición.
Ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, durante su intervención en la Comisión Quinta del Senado. Crédito: Canal del Congreso

La solicitud del Gobierno Nacional al Congreso para modificar el Presupuesto General de la Nación de 2026, desató una controversia política por el posible impacto de los movimientos presupuestales en los recursos destinados a Bogotá, particularmente para la Primera Línea del Metro.

El ministro de Hacienda y Crédito Público, Miguel Gómez Martínez, defendió la propuesta del Gobierno y respondió a las críticas de sectores de la oposición, que lo señalaron de querer dejar a la capital sin recursos. El ministro, responsabilizó al expresidente Gustavo Petro por la reprogramación de los desembolsos de la Nación para el megaproyecto de transporte.

A través de su cuenta de X, el ministro aseguró que fue Petro quien quitó los recursos a la ciudad.

"Les recuerdo a todos los de la oposición, que nos señalan de quitarle recursos a Bogotá, que fue Gustavo Petro quien lo hizo, cuando siendo presidente firmó el otrosí al convenio de cofinanciación y movió los desembolsos de la Línea 1 del Metro de 2026 para 2027 en adelante. Petro le quitó a la ciudad esos recursos. Y adivinen! NO los ejecutó", dijo el ministro.

Gobierno busca atender la crisis eléctrica

Uno de los principales objetivos de la modificación presupuestal es destinar recursos al sector eléctrico para enfrentar las dificultades que amenazan la prestación del servicio, especialmente en la región Caribe.

La propuesta presentada al Congreso contempla trasladar $1,2 billones para este sector. De ese monto, $750.000 millones provendrían de recursos del Ministerio de Hacienda liberados mediante la reprogramación de proyectos de transporte público que no se ejecutarían durante 2026.

Los $450.000 millones restantes saldrían del presupuesto del Ministerio de Minas y Energía, inicialmente destinados a subsidios eléctricos.

Estos movimientos presupuestales abrieron el debate sobre el origen de los recursos y las posibles consecuencias para proyectos de infraestructura que tienen compromisos financieros con la Nación, entre ellos la Primera Línea del Metro de Bogotá y las obras de la Calle 13.

Recursos del Metro de Bogotá

La discusión sobre los desembolsos nacionales para el Metro viene desde 2025, cuando el Gobierno y el Distrito acordaron modificar el calendario de pagos asociado al convenio de cofinanciación del proyecto.

En medio de las presiones fiscales y de caja, la Nación y la Alcaldía de Bogotá adelantaron conversaciones que comenzaron con un memorando de entendimiento en julio de ese año. Posteriormente, en octubre, el acuerdo se formalizó mediante un otrosí al convenio de cofinanciación.

Con esa modificación, los giros que inicialmente estaban previstos para determinados periodos de 2025 y 2026 fueron redistribuidos en el tiempo, extendiendo el calendario de aportes estatales hasta 2049.

La modificación buscaba ajustar los desembolsos al avance de las obras y al flujo de caja del proyecto. Sin embargo, la reprogramación también cambió el momento en que Bogotá recibiría parte de los recursos nacionales comprometidos.

Como parte de las negociaciones, se incluyeron otros compromisos para la capital, entre ellos $938.000 millones para la adquisición de 269 buses eléctricos para TransMilenio y ajustes en los plazos relacionados con las vigencias futuras para la licitación de la Segunda Línea del Metro.

Bogotá recurrió a un crédito para respaldar las obras

En medio de las necesidades de financiación del proyecto, en septiembre de 2026 el Ministerio de Hacienda autorizó a Bogotá a contratar un crédito externo por hasta $1,3 billones, destinado a respaldar financieramente el avance de la Primera Línea del Metro.

La controversia actual se centra en el uso de recursos que el Gobierno busca reorientar para atender la situación del sector eléctrico y en las consecuencias que esos movimientos podrían tener para los compromisos de inversión en Bogotá.

Mientras el Gobierno defiende la necesidad de disponer de recursos para responder a la crisis energética, sectores de la oposición cuestionan el impacto de las decisiones presupuestales sobre la capital. La discusión deberá avanzar en el Congreso, donde se tramitarán las modificaciones propuestas al presupuesto de 2026.

Puntos clave del debate presupuestal y los recursos de Bogotá

  • Origen de la solicitud presupuestal y respuesta a la oposición El Ministerio de Hacienda y Crédito Público solicitó al Congreso de la República la aprobación urgente de dos modificaciones al Presupuesto General de la Nación de 2026 por un total de $3,9 billones. Ante los cuestionamientos de sectores de la oposición que acusaron al Gobierno de restar fondos a la capital, el ministro Miguel Gómez Martínez se defendió señalando que la reprogramación del convenio de cofinanciación de la Línea 1 del Metro fue firmada bajo la administración del expresidente Gustavo Petro, aplazando desembolsos de 2026 hacia 2027 en adelante.
  • Reasignación de fondos para atender la crisis energética Con el propósito de mitigar la amenaza de apagón en la Costa Caribe y atender emergencias por el terremoto, la propuesta contempla destinar $1,2 billones al sector eléctrico. De este monto, $750.000 millones provienen de recursos del Ministerio de Hacienda liberados tras la reprogramación de proyectos de transporte público que no se ejecutarán en 2026, mientras que $450.000 millones adicionales se reasignan del presupuesto del Ministerio de Minas y Energía.
  • Alcance y justificación técnica del otrosí del Metro Frente a las presiones de caja surgidas a mediados de 2025, la Nación y la Alcaldía de Bogotá formalizaron en octubre de ese año una modificación al convenio de cofinanciación original. Este acuerdo aplazó y redistribuyó los giros estatales previstos para 2025 y 2026, extendiendo el calendario de pagos hasta el año 2049 bajo el argumento de alinear los desembolsos con el avance físico real de las obras y el flujo de caja del consorcio constructor.
  • Compromisos paralelos y endeudamiento del Distrito Como contrapartida al aplazamiento de los giros, el Gobierno Nacional respaldó compromisos clave para Bogotá, entre ellos $938.000 millones para la compra de 269 buses eléctricos de TransMilenio y la flexibilización de vigencias futuras para la Segunda Línea del Metro. No obstante, para blindar financieramente el avance de la Primera Línea ante la menor llegada de transferencias del orden nacional en 2026, el Ministerio de Hacienda autorizó al Distrito a contratar un crédito externo por hasta $1,3 billones con la banca internacional.