En la conmemoración de los 30 años del Consejo Nacional de Acreditación, la actual ministra de Educación, Ilva Myriam Hoyos Castañeda, tuvo una intervención en la que habló de diversos temas que competen a la educación superior; como la consolidación de un sistema que respete la autonomía universitaria y que dé resultados en conocimiento general.
De acuerdo con la funcionaria, la acreditación de alta calidad se traduce en "mejores experiencias formativas, resultados de aprendizaje y aportes concretos al desarrollo del país", afirmando que la calidad no puede medirse en la cantidad de instituciones acreditadas, sino en la mejora de la educación, el fortalecimiento de la confianza pública y resolver las necesidades de los estudiantes y la sociedad. "La acreditación debe ser, ante todo, un instrumento para mejorar la educación y no un fin en sí mismo", dijo.
Pero en su intervención propuso cinco retos para el CNA, basadas en las transformaciones tecnológicas, las brechas territoriales y las nuevas formas de empleo. Estos puntos deben cumplirse para antes de 2060
Los cinco retos de la educación superior en Colombia
La ministra se refirió a cinco pilares basados en la ética; en la priorización de resultados de aprendizaje y la formación integral; en la diversidad territorial e institucional; en la autorregulación; y en la articulación del sistema de educación superior.
Dimensión ética
En este aspecto, la ministra señaló que debe promoverse instituciones comprometidas con la formación humana, así como el desarrollo del conocimiento y el bienestar de la sociedad.
Dimensión de prioridad
Las instituciones de educación superior, deberán, según la funcionaria, poner por delante resultados de aprendizaje y la formación integral, para ello, se deben evaluar los conocimientos adquiridos, el desarrollo del pensamiento crítico y la capacidad de resolver problemas y cómo aplican la primera dimensión en este ámbito.
Reconocimiento de la diversidad
Asimismo, la ministra se refirió a la aplicación de criterios transparentes y rigurosos, basados en las particularidades de cada institución, sin convertir la en barreras las características culturales o geográficas.
La autorregulación
La consolidación de una cultura de calidad debe ser parte de la vida de las instituciones y que no dependa de visitas externas de evaluación.
Mejoras en la articulación del sistema de educación superior
Este punto hace referencia a mejorar la complementariedad entre las instituciones, la facilitación de transiciones entre niveles educativos y el fortalecimiento de los canales de comunicación y la eficiencia del sistema.
Pero no solo es para las instituciones
La ministra también se refirió a quienes evalúan, "si esperamos que las instituciones se autoevalúen, debemos estar dispuestos a evaluar también los mecanismos mediante los cuales las evaluamos", mencionó la ministra.
Para ello, será importante la revisión de los modelos de evaluación, garantizar la imparcialidad de decisiones y mantener los criterios consistentes. Sobre la autonomía de las universidades, se refirió a que esta debe ejercerse con responsabilidad.