En el debate sobre la emergencia económica que se adelanta en el Senado, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, rechazó los señalamientos que se hacen al actual Gobierno de desfinanciar el sistema de salud.
El funcionario de forma vehemente aseguró que la crisis que enfrenta el sector tiene su origen en decisiones estructurales adoptadas en gobiernos anteriores, particularmente en reformas tributarias que eliminaron los aportes patronales.
Según el ministro, existe una narrativa que señala una supuesta “crisis inducida” en la salud, versión que calificó como falsa.
En su intervención, explicó que una situación no prevista, derivada de una reciente determinación de la Corte Constitucional del 10 de diciembre, obligó al Gobierno a realizar ajustes en la Unidad de Pago por Capitación (UPC), lo que ha generado tensiones financieras en el sistema.
Reformas tributarias y retiro del aporte empresarial
Jaramillo señaló directamente que los gobiernos anteriores son responsables del desfinanciamiento estructural del sistema.
Explicó que estas normas eliminaron el aporte patronal a la salud y desmontaron la contribución empresarial para la equidad (CREE), trasladando el financiamiento del sistema a los trabajadores y a los recursos del Presupuesto General de la Nación.
“Hoy la salud no la pagan los patronos ni los ricos; la pagan los trabajadores, la gente del común”, afirmó el ministro, al advertir que estas decisiones obligaron al Estado a cubrir el déficit con recursos provenientes de impuestos como el IVA y de rentas públicas.
De acuerdo con las cifras presentadas, la eliminación de los aportes empresariales representó un faltante acumulado de 53,7 billones de pesos, recursos que —según Jaramillo— habrían sido suficientes para cubrir las deudas del sistema y garantizar su sostenibilidad.
Defensa del incremento en el presupuesto de salud
El Ministro de Salud sostuvo que, contrario a las críticas, el presupuesto del sector ha registrado incrementos significativos durante el actual Gobierno. Indicó que en términos reales, el presupuesto creció 29 % en 2023, 14 % en 2024, 9 % en 2025 y que para 2026 se proyecta un aumento cercano al 17 %, cifras que, según dijo, no tienen precedentes.
Asimismo, destacó el crecimiento de la UPC en precios corrientes, con incrementos del 18 % en 2023, 12,87 % en 2024 y un aumento proyectado superior al 13 % para el año en curso, lo que, a su juicio, demuestra el compromiso del Gobierno con el financiamiento del sistema.
Críticas a las EPS y al manejo de recursos
Jaramillo cuestionó a las Entidades Promotoras de Salud (EPS), señalando que son las responsables del aseguramiento y que, pese a los recursos entregados, insisten en argumentar una supuesta insuficiencia de la UPC. Para sustentar su posición, expuso cifras de siniestralidad que, según indicó, muestran una reducción en los últimos años, con niveles cercanos al 84,9 % en 2024.
El ministro también criticó los informes financieros presentados por algunas EPS, asegurando que no reflejan de manera transparente la realidad del sistema y que buscan presionar mayores giros de recursos públicos.
Finalmente, recordó que programas como el denominado “punto final”, implementado durante el gobierno del expresidente Iván Duque, representaron un costo de 12,7 billones de pesos para el Estado, recursos que —según afirmó— terminaron siendo asumidos por los contribuyentes más vulnerables del país.
Llamado al debate estructural
Jaramillo concluyó su intervención insistiendo en que el debate sobre la crisis de la salud, debe centrarse en las causas estructurales del desfinanciamiento y no en responsabilizar al actual Gobierno.
Reiteró que la reforma al sistema busca corregir inequidades históricas y avanzar hacia un modelo más justo, en el que el financiamiento no recaiga exclusivamente sobre los trabajadores y los sectores más pobres.