Colombia alista la protección del sistema hidráulico prehispánico de La Mojana y el Bajo San Jorge

ICANH avanza para declarar Área Arqueológica Protegida el sistema hidráulico prehispánico del Bajo San Jorge y La Mojana, una compleja ingeniería de más de 3.000 años
Crédito: Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH)

El Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) avanza en el proceso para declarar como Área Arqueológica Protegida el sistema hidráulico prehispánico del Bajo San Jorge y La Mojana, un complejo ancestral ubicado entre los departamentos de Sucre y Córdoba que abarca más de 340.000 hectáreas y que constituye una de las obras de ingeniería hidráulica destacadas del continente.

En diálogo con La FM, Fernando Montejo, subdirector de Gestión del Patrimonio del ICANH, este sistema fue construido por comunidades indígenas hace más de 3.000 años en una región marcada por extensos humedales y ciclos permanentes de inundación.

Sistema hidráulico prehispánico

“Esta obra es equivalente a una gran ingeniería hidráulica desarrollada por poblaciones indígenas que lograron modificar el paisaje para cultivar, habitar y enterrar a sus muertos en un territorio con enormes desafíos ambientales”, explicó Montejo.

Las investigaciones arqueológicas señalan que estas comunidades ocuparon la región durante más de dos mil años, entre el siglo X antes de Cristo y el siglo XII después de Cristo. Durante ese tiempo desarrollaron una compleja red de canales y camellones que les permitió adaptarse a las condiciones del territorio y mantener actividades agrícolas de manera permanente.

Relación entre las comunidades y el agua

Según el funcionario, la importancia del sitio trasciende las fronteras nacionales. “Por magnitud, por las características de la modificación del paisaje y por la relación entre las comunidades y el agua, no existe un sistema igual en América”, afirmó.

El complejo arqueológico también hace parte de la lista tentativa de Colombia para aspirar a una futura declaratoria como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Para los investigadores, este sistema ofrece valiosas lecciones sobre cómo las sociedades del pasado enfrentaron fenómenos climáticos extremos y convivieron con los ciclos naturales del agua.

“Hoy seguimos enfrentando desafíos similares con las inundaciones y las sequías. Este patrimonio nos permite entender cómo estas poblaciones lograron habitar la región durante más de dos mil años y desarrollar una relación sostenible con su entorno”, señaló Montejo.

Procesos de sedimentación

Aunque el sistema dejó de utilizarse alrededor del año 1200, buena parte de sus estructuras permanecieron conservadas hasta mediados del siglo XX. Sin embargo, la expansión de la frontera agropecuaria, la deforestación, la mecanización agrícola y los procesos de sedimentación han deteriorado parte de este patrimonio.

Frente a las inquietudes de los habitantes, el ICANH aclaró que la declaratoria no implicará desplazamientos ni restricciones absolutas sobre el uso del territorio.

“No se trata de desocupar la zona. Se trata de trabajar de manera conjunta con las comunidades para proteger estos vestigios y evitar que sigan desapareciendo”, indicó el funcionario.

Actividades agrícolas y ganaderas.

Montejo destacó además que muchas comunidades continúan utilizando los antiguos “lomillos” o elevaciones de tierra para actividades agrícolas y ganaderas.

“La gente se pregunta cómo estas estructuras han resistido siglos de inundaciones cuando incluso algunas obras modernas sufren daños en cada temporada de lluvias. Esa es una de las grandes enseñanzas que nos deja este sistema”, manifestó.

El ICANH prevé que el acto administrativo que oficializará la declaratoria esté listo en menos de un mes.

“Todo el trabajo técnico y de concertación ya está adelantado. Esperamos que en las próximas semanas se concrete la protección de este patrimonio excepcional de Colombia”, concluyó Montejo.

Claves del tema en cuatro preguntas

1. ¿Qué es el sistema hidráulico prehispánico del Bajo San Jorge y La Mojana?

Es una extensa red de canales, camellones y elevaciones de tierra construida por comunidades indígenas hace más de 3.000 años en los actuales departamentos de Sucre y Córdoba. El complejo ocupa más de 340.000 hectáreas y fue diseñado para controlar las inundaciones, desarrollar la agricultura, establecer viviendas y crear espacios funerarios en una región dominada por el agua.

2. ¿Por qué este sistema es considerado único en América?

Según el ICANH, no existe en el continente otro ejemplo de adaptación humana al entorno hídrico con una escala y complejidad similares. Las comunidades que habitaron la región lograron transformar el paisaje y convivir con los ciclos de inundación durante más de dos mil años, desarrollando una obra de ingeniería que aún hoy despierta el interés de investigadores nacionales e internacionales.

3. ¿Qué busca la declaratoria como Área Arqueológica Protegida?

La medida pretende garantizar la conservación de los vestigios arqueológicos que aún permanecen en la región y frenar su deterioro causado por actividades como la expansión agropecuaria, la deforestación y la sedimentación. Además, busca fortalecer el conocimiento y la valoración de este patrimonio cultural, científico y ambiental.

4. ¿La declaratoria afectará a las comunidades que viven en la zona?

No. El ICANH ha aclarado que el proceso no implica desalojos ni restricciones absolutas sobre el territorio. La protección se desarrollará mediante acuerdos con las comunidades, productores y autoridades locales para compatibilizar las actividades económicas y sociales con la conservación de este patrimonio arqueológico.