En el programa Habla con ella de La FM, Catalina Gómez relató cómo, tras ingresar en 2023 a una aplicación de citas, inició una serie de contactos digitales que derivaron en ciberacoso, con mensajes insistentes, cambios de número y suplantación de identidad, hechos que la llevaron a acudir a las autoridades.
¿Cómo comenzó el ciberacoso según Catalina Gómez?
Catalina explicó que decidió usar Bumble en 2023 tras dos años soltera y por referencias de amigas. Señaló que allí conoció a un hombre cuyo perfil parecía confiable. “Decidí entrar a esta aplicación porque a muchas amigas les había ido bien”, dijo. Tras conversar en la plataforma, el contacto pasó a Instagram y luego a WhatsApp, sin tener personas en común. Indicó que hablaron casi a diario durante unos dos meses, pero que el hombre evitó un encuentro presencial. Relató que le pidió fotos y que el perfil mostraba imágenes que parecían capturas de pantalla, lo que generó sospechas. “Las fotos parecían pantallazos”, afirmó.
Al dejar de responder, Catalina aseguró que el contacto se volvió insistente con mensajes repetidos y llamadas. Dijo que con el paso de los meses cambió de número y continuó escribiéndole durante un periodo prolongado. “Comenzó a ser más insistente”, expresó. También manifestó que el contacto empezó a escribirle desde otras identidades. Según su relato, el punto crítico ocurrió cuando una de esas cuentas compartió el perfil de una persona real. Catalina indicó que contactó a esa persona y confirmó que no le había escrito, lo que evidenció la suplantación. “Ahí yo me doy cuenta”, señaló.
¿Qué medidas tomó y en qué va el caso hoy?
Catalina afirmó que, tras identificar la suplantación, llamó a la policía mediante la línea 123 y recibió atención en su domicilio. Explicó que inició el proceso ante las autoridades y que continúa entregando pruebas. Indicó que en diciembre el hombre le confesó un nombre y escribió: “Hola, hablas con Pepito Pérez”. Añadió que el CAI cercano a su casa está atento a su situación y que ha sentido acompañamiento institucional, incluido apoyo psicológico.
La entrevistada señaló que el contacto conoce su lugar de trabajo y que desconoce si sabe dónde vive. Dijo que ha modificado su comportamiento en redes sociales tras recibir mensajes y llamadas el 31 de diciembre, presuntamente vinculadas a publicaciones públicas. “Sospecho que esta persona me sigue en el Instagram público”, afirmó. Explicó que ahora publica contenidos después de estar en un lugar seguro.
Finalmente, Catalina expresó que se siente insegura y que teme que el acoso digital escale. Confirmó que el caso sigue en curso y agradeció el espacio para contar su experiencia. “Gracias por escucharme y por permitirme compartir esta historia”, concluyó.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM