Mujer denunció amenazas de su expareja y, pese a pedir protección, tuvo que huir con sus hijos

Una mujer, sus tres hijos de 25, 24 y 17 años, uno de sus yernos y una niña de siete años tuvieron que dejar la casa donde vivían en Bello.
Según relataron los afectados, la situación se ha prolongado durante al menos dos meses, periodo en el que, aseguran, han presentado denuncias formales ante las autoridades Crédito: Familia afectada - Archivo particular

Lo que comenzó como una relación sentimental terminó convirtiéndose, según denuncia una familia antioqueña, en una situación de miedo constante que los obligó a abandonar su vivienda y cambiar su rutina para proteger su integridad.

Una mujer, sus tres hijos de 25, 24 y 17 años, uno de sus yernos y una niña de siete años tuvieron que dejar la casa donde vivían en el barrio París, en el municipio de Bello, luego de una serie de presuntas amenazas, hostigamientos y episodios de violencia atribuidos a la expareja sentimental de la mujer.

Por razones de seguridad, la identidad de las víctimas se mantiene en reserva.

Según relataron los afectados, la situación se ha prolongado durante al menos dos meses, periodo en el que, aseguran, han presentado denuncias formales ante las autoridades y solicitado medidas de protección, incluyendo órdenes de alejamiento.

De acuerdo con su versión, pese a que la relación terminó, el hombre habría continuado buscándola e intimidándola de manera reiterada.

Uno de los episodios que más preocupación generó entre los familiares ocurrió, según la denuncia, en el lugar de trabajo de la mujer. Allí, el señalado agresor llegó para intimidarla y presuntamente la habría amenazado con un arma blanca.

Los familiares sostienen que, en medio de esos hechos, el hombre fue capturado en flagrancia por las autoridades mientras amenazaba y agredía a su expareja. Sin embargo, aseguran que pocos días después recuperó la libertad.

Según la familia, aunque existían medidas de protección y órdenes de alejamiento, los hostigamientos continuaron.

Las denuncias indican que posteriormente el hombre habría regresado al entorno familiar y protagonizado nuevos incidentes. Entre ellos, daños materiales en la vivienda donde residían las víctimas y el presunto hurto de varios elementos del hogar.

Los afectados también afirman que el señalado agresor se presento acompañado de otras personas y que, durante algunas de las amenazas, aseguró tener vínculos con estructuras criminales.

El temor aumentó hasta el punto que la familia decidió abandonar su vivienda

La mujer, sus hijos y demás familiares dejaron Bello y se trasladaron a Medellín buscando protegerse y alejarse de una situación que consideran cada vez más riesgosa.

Sin embargo, afirman que el miedo no desapareció con el cambio de residencia.

De acuerdo con los testimonios entregados, continúan preocupados por la posibilidad de que las amenazas se materialicen.

Uno de los relatos recopilados por LA FM en Medellín refleja el nivel de angustia que enfrentan.

Nos amenaza diciendo que hace parte de una banda en Robledo Kennedy. Mantiene hostigándonos y amenazándonos. Mantiene afilando un machete y diciendo que nos va a cortar la cabeza a todos”, aseguró uno de los integrantes de la familia.

Los afectados también reportaron un enfrentamiento ocurrido días antes de abandonar Bello, en el que uno de sus familiares resultó lesionado.

Según la denuncia, el presunto agresor huyó antes de que llegaran las autoridades.

El miedo es constante

Más allá de los hechos denunciados, la familia asegura que las consecuencias han sido muy graves.

Además de perder su vivienda y modificar completamente su rutina, afirman que han sufrido afectaciones emocionales derivadas del miedo constante y la incertidumbre sobre su seguridad.

Por esa razón, hicieron un llamado a las autoridades para que revisen nuevamente el caso, fortalezcan las medidas de protección y verifiquen el cumplimiento de las decisiones judiciales que ya habrían sido emitidas.

El caso ocurre en medio de las alertas que han lanzado organizaciones sociales e instituciones sobre las distintas formas de violencia que enfrentan las mujeres y sus familias cuando existen antecedentes de amenazas, hostigamientos o incumplimiento de medidas de protección.

La FM consultó a la Secretaría de las Mujeres de Medellín sobre las medidas de protección que podrían adoptarse en este caso. La entidad respondió que actualmente revisa la situación denunciada; sin embargo, al cierre de esta publicación no había informado ninguna medida específica para garantizar la protección de la mujer y sus hijos.

De acuerdo con cifras oficiales, hasta el 22 de junio se habían registrado 61 homicidios de mujeres en Antioquia durante 2026. Varios de esos casos son investigados por las autoridades bajo la hipótesis de feminicidio.

Mientras avanzan las investigaciones, esta familia permanece lejos de su vivienda y a la espera de medidas que les permitan recuperar la tranquilidad que, aseguran, perdieron desde que comenzaron las amenazas.

Preguntas clave

¿Qué denuncia esta familia de Bello?

Denuncia una serie de presuntas amenazas, hostigamientos y actos de violencia atribuidos a la expareja sentimental de una mujer, hechos que habrían obligado a todos los integrantes del núcleo familiar a abandonar su vivienda.

¿Quiénes resultaron afectados?

La mujer, sus tres hijos, uno de sus yernos y una niña de siete años, quienes dejaron su hogar por temor a que las amenazas se concretaran.

¿Existían denuncias previas?

Sí. Según los afectados, se presentaron denuncias formales y se solicitaron medidas de protección, incluidas órdenes de alejamiento.

¿Por qué abandonaron su vivienda?

La familia asegura que tomó la decisión después de varios episodios de presuntas amenazas, intimidaciones y daños a la propiedad, que aumentaron su sensación de riesgo.

¿Qué piden las víctimas?

Solicitan que las autoridades revisen el caso, garanticen el cumplimiento de las medidas de protección y adopten acciones efectivas para salvaguardar su seguridad.

¿Por qué este caso genera preocupación?

Porque evidencia una situación en la que, según la denuncia, las amenazas continuaron pese a la existencia de medidas de protección, afectando no solo a la mujer sino también a todo su entorno familiar.