La NASA confirmó el aplazamiento del lanzamiento de Artemis II luego de completar un ensayo general con agua en el que se detectaron fallas técnicas, retrasos operativos y afectaciones asociadas a las condiciones climáticas. La prueba, considerada clave antes del vuelo de prueba tripulado, permitió identificar puntos que deberán ser corregidos antes de definir una nueva fecha oficial.
Según explicó la agencia, el ensayo general con agua es una prueba de prelanzamiento en la que se simulan las condiciones reales del despegue, incluida la carga de propelente criogénico y la secuencia de cuenta regresiva. En este caso, “la prueba fue diseñada para identificar cualquier problema y resolverlo antes de intentar el lanzamiento”, señaló la NASA en su comunicado oficial del 3 de febrero de 2026.
Ensayo general con agua de Artemis II
Durante la madrugada del martes, los equipos lograron cargar con éxito el propelente criogénico en los tanques del SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial), enviar personal a la plataforma de lanzamiento para cerrar la nave Orión y vaciar el cohete de forma segura. Sin embargo, el desarrollo de la prueba presentó contratiempos que llevaron a la decisión de aplazar el despegue.
“Los ingenieros superaron varios desafíos durante los dos días de prueba y cumplieron con muchos de los objetivos previstos”, indicó la agencia, al tiempo que precisó que ahora se requiere una revisión detallada de los datos antes de repetir el ejercicio.
Fuga de hidrógeno y retrasos en la cuenta regresiva
Uno de los principales inconvenientes se registró durante el llenado del tanque, cuando los equipos detectaron una fuga de hidrógeno líquido en una interfaz utilizada para dirigir el propelente a la etapa central del cohete. La situación obligó a detener la cuenta regresiva y aplicar procedimientos correctivos.
De acuerdo con la NASA, “se detuvo el flujo de hidrógeno líquido a la etapa central, se permitió que la interfaz se calentara para que los sellos se reacomodaran y se ajustó el flujo del propelente”. Estas acciones generaron retrasos de varias horas en el cronograma.
Posteriormente, los ingenieros realizaron una primera prueba de cuenta regresiva terminal, contando aproximadamente cinco minutos restantes, pero el secuenciador de lanzamiento terrestre detuvo automáticamente el proceso debido a un nuevo aumento en la tasa de fuga de hidrógeno.
Orión y afectaciones por condiciones climáticas
Además de la fuga, una válvula asociada con la presurización de la escotilla del módulo de tripulación Orión, recientemente reemplazada, requirió reapretamiento, lo que prolongó las operaciones de cierre más de lo previsto.
El frío también tuvo impacto en distintos sistemas. La NASA explicó que “las bajas temperaturas provocaron un inicio tardío de las operaciones de repostaje, ya que se tardó en alcanzar temperaturas aceptables en algunas interfaces”. Aunque estas condiciones no impidieron el ensayo general, la agencia reconoció que habrían requerido atención adicional el día del lanzamiento.
A estas situaciones se sumaron interrupciones en los canales de comunicación de audio entre los equipos de tierra. Según la entidad, “varias interrupciones se repitieron durante el ensayo general en húmedo”, un problema que ya había sido identificado en semanas previas.
Tripulación, cuarentena y próximos pasos
El aplazamiento del lanzamiento también impactó el cronograma de la tripulación de Artemis II, que había ingresado en cuarentena el 21 de enero en Houston. La NASA informó que los astronautas saldrán de este proceso y no viajarán por ahora al Centro Espacial Kennedy, como estaba previsto de manera provisional.
La agencia indicó que la tripulación volverá a entrar en cuarentena aproximadamente dos semanas antes del próximo lanzamiento programado. Con una nueva ventana aún por confirmar, la NASA señaló que “los equipos revisarán completamente los datos de la prueba, mitigarán cada problema y volverán a realizar pruebas antes de establecer una fecha oficial”.
Finalmente, la entidad reiteró que “la seguridad de la tripulación seguirá siendo la máxima prioridad”, en referencia a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con Jeremy Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense.