El enigma que desconcierta a la NASA: un volcán hizo erupción bajo el mar y no lo encuentran

El 75% de la actividad volcánica del planeta Tierra ocurre en territorio que está bajo el nivel del mar.
El suceso llamó la atención de los científicos, que quedaron con dudas. Crédito: www.magnific.com

Aunque la Nasa es la agencia espacial por excelencia, lo cierto es que también tiene sus ojos puestos en las profundidades del mar de la Tierra. Desde el 8 de mayo de 2026, satélites de la agencia han detectado columnas de vapor, ceniza y cambios térmicos sobre el mar de Bismark, al norte de Papúa Nueva guinea, luego de que en esta región del planeta se reportara una erupción volcánica submarina.

No obstante, la Nasa no sabe qué volcán fue el que emitió lava a nivel submarino, y consideran que lo más probable es que el suceso geológico haya ocurrido alrededor de la estructura sobre Titán Ridge. Esta última es una zona de alta intensidad tectónica, aunque en esta parte de la región no hay una cartografía detallada del lecho marino, por lo que es imposible de determinar de dónde vino específicamente la erupción.

Lo que sí está claro es que la actividad volcánica se redujo en junio y que no hubo una formación de tierra que permitiera dilucidar la zona de impacto.

Sismos con procedencia desconocida

En mayo se registraron los primeros movimientos telúricos; posteriormente las nubes de humo no se hicieron esperar, que venían acompañadas de ceniza y agua. Los satélites de la Nasa detectaron que había presencia de magma cerca de la superficie marina. El Observatorio Vulcanológico de Rabaul detectó cambios de la temperatura en esta región acuática. Pero los científicos no lograron determinar el origen de la erupción.

Lo anterior se debe a que no hay planos actuales del lecho marino en esta parte del mundo. El 75% de la actividad volcánica del planeta Tierra ocurre en territorio que está bajo el nivel del mar.

De acuerdo con el informe del Global Volcanism Program del Instituto Smithsoniano, lo más probable es que el origen sea en una cordillera submarina conocida por su actividad tectónica. Esta es llamada Titan Ridge, pero su relieve no está mapeado.

¿Por qué no hay mapas de las zonas marinas?

El ser humano conoce más de la superficie de Marte que de las profundidades del océano, que conforma más del 70% del planeta Tierra. Y el agua es el obstáculo, la tecnología del ser humano, que usa técnicas de observación remota, no permite que sea posible ver más allá de unos metros bajo el agua. La diferencia con la Luna y Marte es que no hay líquidos y sí están mapeados en un gran porcentaje. De acuerdo con Gizimodo, es necesario navegar sobre el territorio y usar sonares con pulsos de sonido con los que se puede conocer el fondo, gracias al tiempo que tarde en llegar a la profundidad la onda de sonido.

En 2026, más del 80% del fondo oceánico no está cartografiado con la resolución suficiente como para identificar estructuras volcánicas. El medio citado indica que se conoce la topografía de la Luna con resolución de metros, mientras que del océano esta medición se alarga hasta los kilómetros.

¿Hay posibilidad de una nueva isla?

Los científicos consideraban que era posible que por la intensidad de los eventos entre mayo y junio, se generaría territorio nuevo sobre el nivel del mar, es decir, una isla. Esto lo dijeron basado en un antecedente. En 2015 una erupción submarina en el pacífico sur creó la isla Hunga Tonga-Hunga Ha'apai; la cual desapareció en 2022, tras una erupción potente que destruyó el terreno emergido y cubrió, con un tsunami, este terreno.

Pero tras la interrupción del evento en junio, las probabilidades bajaron, aunque el suceso es bien visto por el mundo científico, puesto que el humo dejó huellas, con registro de los satélites de la Nasa, para adecuar más el conocimiento del proceso geológico.

 

¿Cómo se forman las islas volcánicas?

Las islas volcánicas nacen como cuerpos que erupcionan bajo el mar. La lava que expulsan se enfría y se acumulan capa por capa durante miles de años, hasta superar el nivel del mar.

De acuerdo con Ecología Verde, hay tres tipos de formación de islas volcánicas. El primero de ellos es descrito como arcos de islas: la corteza de la Tierra se divide en placas tectónicas; una placa se hunde bajo otra y sube el magma a la superficie, creando una montaña de volcanes. El ejemplo más claro es el archipiélago de Japón.

La segunda determinación es llamada puntos calientes. Esto sucede cuando el magma sube desde las profundidades del océano, la placa tectónica se mueve de manera suave y se enfría conforme el pasa el tiempo. Hawai es un ejemplo de ello.

Finalmente están los dorsales oceánicos. Esto resume el proceso mediante el cual, desde el fondo del océanos, las placas se separan. El magma se eleva desde el interior del planeta, formando nuevos volcanes submarinos que pueden llegar a sobresalir del nivel del mar. Es el caso de Islandia.