Así es como la Nasa intentará evitar que un telescopio se desintegre en la atmósfera terrestre

La agencia especial estadounidense intentará una misión con el fin de perder una herramienta que aún funciona.
Telescopio Nasa podría dejar de funcionar. Crédito: NASA

El satélite Swift es una herramienta con el que la Nasa mide explosiones de rayos gamma. Según la Nasa, el Observatorio de Neil Gehrels, es una misión conjunta con diferentes países y ayuda a responder cuestiones sobre los rayo Gamma. Está compuesto de tres instrumentos, que "permiten a los científicos analizar los estallidos de rayos gamma como nunca antes".

Según la Agencia espacial estadounidense, este instrumento es capaz de detectar estallidos y transmitir su ubicación a estaciones terrestres, lo que permite a los científicos captarlos, observar el resplandor y estudiar el fenómeno.

El satélite Swift forma parte del programa "MIDEX (Medium Explorer) de la NASA" y fue lanzada a la órbita terrestre en noviembre de 2004. Gracias a este objeto, los científicos captaron, por primera, vez la señal de dos agujeros negros que están en medio de una nube de gas, alimentándose de todo a su alrededor.

Según Bradley Cenko, investigador principal de la misión Swift en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, el telescopio "observa el cielo utilizando una amplia gama de longitudes de ondas de luz, y apunta rápidamente hacia estallidos de corta duración, alertando a otras instalaciones espaciales y terrestres para la coordinación de observaciones de seguimiento".

También indicó que entre la década de los 2000 y los 2010, la Nasa ha podido "comprender cómo funciona el universo".

El proceso podría durar meses, según la Nasa.Crédito: www.magnific.com

Así es como la Nasa intentará salvar un satélite

Sin embargo, al satélite podría quedarle poco tiempo de vida, dado que se acerca peligrosamente a la Tierra y existe el riesgo de que se desintegre en la atmósfera. Lo anterior, preocupa a los ingenieros y científicos de la Nasa, puesto que sus funciones aún son de Vanguardia y generan resultados para realizar estudios y comprender lo que sucede en el espacio profundo.

El viernes 3 de julio de 2026, la Nasa envió una misión a la órbita terrestre con el fin de empujar hacia el espacio profundo este telescopio. Así como sucedió con Artemis II, el lanzamiento de este robot se retrasó por cuestiones técnicas y climáticas. No obstante, ya está en la estratósfera y se calcula que los objetivos pueden durar hasta meses.

La idea es que el robot, una vez cerca del satélite, realizará todo tipo de pruebas antes de ejecutar la siguiente parte del plan. De acuerdo con Bradley Cenko, investigador principal de Swift en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, este objeto espacial es la "herramienta multiusos de la NASA para el estudio del cosmos”, lo que indica su importancia para la agencia.

¿Por qué el satélite Swift está en peligro?

La agencia espacial estadounidense ha estado perdiendo altura a gran velocidad, dado que su fricción con las capas externas de la atmósfera ha aumentado, debido a la actividad del sol. Su caída también se debe a que no tiene propulsores propios, por lo que desde la Tierra no pueden activarlo.

De acuerdo con Ghonhee, director ejecutivo de Katalys, este aparato no fue diseñado para recibir mantenimiento; por lo que no es posible ajustar detalles si alguna vez es requerido. Pero al estar en óptimas condiciones, la Nasa quiere mantener su misión activa y, de esta manera, aumentar el tiempo de funciones.

El robot se unirá al satélite para impulsarlo hacia el espacio profundo.Crédito: Nasa

"Es una misión de alto riesgo"

Según confirma la Nasa, la estabilización de Swift, no es sencilla. Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica en la sede central de la NASA en Washington, “es una misión de alto riesgo y alto rendimiento”. También indicó que al intentar recuperar la misión, la Nasa "tiene mucho que ganar".

Link, el robot que intentará un rescate difícil

Link, así ha sido llamado, el robot que fue enviado al espacio. Estará durante semanas ejecutando acercamientos y estudios a Swift, controlando lentamente sus movimientos con el fin de evitar choques innecesarios.

Una vez llegue al telescopio, lo evaluará; posteriormente lo agarrará con sus brazos robóticos y juntos subirán alrededor de 595 kilómetros hacia el exterior.