La Nasa perderá un importante satélite; esto sucederá con la misión de rescate

La Nasa perderá uno de sus más importantes satélites, pero ya piensa en cómo trabajar en futuras misiones de rescate.
El satélite se perderá antes del fin de 2026. Crédito: Nasa

El satélite Swift de la NASA aún continúa acercándose a la superficie terrestre, con un futuro similar a la desintegración en la órbita y luego, chamuscado, la caída en algún punto del planeta Tierra. Pero no es un objeto cualquiera, porque esta herramienta es usada para medir explosiones de rayos gamma. Pero no responde únicamente a la agencia espacial estadounidense, porque el Observatorio de Neil Gehrels, es una misión conjunta entre varios países y está compuesto por tres instrumentos que permiten a los científicos "analizar los estallidos de rayos gamma", según indica la Nasa.

El satélite Swift es capar de detectar estallidos y transmitir la ubicación del suceso, esta información la usan los científicos para analizarlos y estudiar el fenómeno. Pese a ser una de las máquinas más avanzadas, realmente fue lanzada en 2004 y ha ayudado a los astrónomos a estudiar agujeros negros. Pero su estrepitosa caída significaría la pérdida de un instrumento importante, y la NASA no estaba dispuesta a perder el Observatorio de Neil Gehrels, que además ha ayudado a "comprender cómo funciona el universo", según palabras de Bradley Cenko, investigador principal de la misión Swift en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.

Para evitar su destrucción, la Nasa envió una misión de urgencia. Lo hizo el 3 de julio de 2026, el plan es empujar el objeto para que se mantenga estable en órbita. Es que el satélite Swift ha estado cayéndose a gran velocidad a causa de los 'azotes' que el Sol envía con sus llamaradas. Sumado a que no tiene propulsores, desde la Tierra no pueden guiarlo para salvarlo de manera directa.

El satélite no pudo ser salvado por la Nasa, desde 2004 realizaba operaciones de identificación de explosiones espaciales.Crédito: Nasa

¿Cómo va la misión de la Nasa para rescatar al Satélite Swift?

Así que Link (así se llama el robot que busca salvar al satélite Swift y desarrollado por la empresa Katalyst Space Technologies) fue enviado en julio, aunque su lanzamiento se retrasó por problemas climatológicos. Pero fue enviado al espacio, donde presentó problemas, una falla técnica severa que la mantenía girando sin control en la órbita terrestre.

Esta nave robótica, equipada con tres brazos manipuladores, debía abrazar al satélite para elevarlo en la órbita en una operación que jamás se había intentado. Sus propulsores fallaron, sus ruedas de reacción quedaron inoperativas, y los giros provocaron cortes y fallas en las comunicaciones con la Tierra.

Pero no todo estaba perdido, e ingenieros trabajaban para recuperar la estabilidad del vehículo de rescate. Finalmente, la Nasa decidió cancelar el acoplamiento entre Link y Swift (en parte por la falla, pero también porque la velocidad de caída del Observatorio de Neil Gehrels aumentó), pero Katalyst Space no abandona la idea de recuperar las funciones de Link.

Satélite Swift: una muerte anunciada

Con la velocidad que ha tomado Swift, se prevé que para antes de que sea 2027, el satélite se desintegre, y aunque Link aún se esfuerza para acercarse, no creen que sea suficiente. Pero la Nasa no abandonará la oportunidad que ofrece esta misión fracasada, porque ahora podrán realizar diferentes pruebas con el fin de recopilar datos para el futuro.

¿Cómo es el satélite Swift?

Antes de que se pierda, desintegrado por la órbita planetaria, vale la pena recordar cómo es. Mide 5.6 metros por 5.4 y pesa 1.500 kilos. Usa paneles solares para obtener energía. Cuenta con tres instrumentos principales: un telescopio de alerta de ráfagas, el telescopio de rayos X y el telescopio ultravioleta y óptico.

La misión de rescate de la Nasa no tuvo efectos, por una falla técnica. Crédito: Nasa

El primero de ellos detecta los estallidos de rayos gamma y da aviso a los científicos. El segundo toma imágenes de la zona de destello para encontrar su ubicación exacta y el tercero observa los restos de explosión con luz ultravioleta y luz visible.

¿Cómo es Link?

Este robot, desarrollado por Katalyst Space Technologies se diseñó tres brazos robóticos, con una función de grúa espacial. Según la Nasa debía empujar al telescopio desde una órbita baja. Ahora que ya no gira, estará en el espacio realizando pruebas.