A recoger café: la experiencia turística que ofrecen las fincas en Neiva

La oferta también incluye recorridos por lugares emblemáticos, museos como el Sanjuanero Huilense y el Museo Arqueológico Regional.
Cafetales Neiva Crédito: La Magia del Café 360°

Durante años, entre los propios neivanos ha rondado una frase: “en Neiva no hay nada que hacer”, sin embargo, esa idea empieza a cambiar con una oferta turística que combina río, cultura, gastronomía, aventura y experiencias rurales a pocos kilómetros del centro de la ciudad. Para esta semana de receso, la capital huilense tiene alternativas para quienes quieren descubrir que el destino puede ser mucho más que una ciudad de paso.

¿Qué se hace en Neiva?

“Actualmente existen seis experiencias turísticas diseñadas por empresas de transporte fluvial formalizadas, que permiten dejar de mirar el río simplemente desde la orilla y vivirlo de cerca, conocer su entorno, observar la flora y fauna y recorrer uno de los principales referentes naturales de la ciudad”, William Pinilla, profesional de turismo de Neiva.

La oferta también incluye recorridos por lugares emblemáticos, museos como el Sanjuanero Huilense y el Museo Arqueológico Regional, además de rutas gastronómicas para conocer algunos de los sabores tradicionales del departamento.

Pero el turismo en Neiva no termina en la zona urbana, a pocos kilómetros de la ciudad comienza la experiencia del campo y el café. En corregimientos como El Caguán y el corregimiento de Río Ceibas, donde los visitantes pueden conocer de cerca cómo se produce uno de los productos que identifica al Huila y, sobre todo, dejar de ser espectadores para convertirse por unas horas en parte de la actividad cafetera.

Experiencia cafetera

Uno de los proyectos que ofrece esta experiencia es liderado por Arley Caquimbo Vargas, quien desde hace aproximadamente tres años trabaja en una propuesta de agroturismo alrededor de la producción de café en la zona rural de Neiva.

“En este momento nosotros estamos brindando la experiencia para que las personas lleguen hasta allá a la finca, se realiza el recorrido dentro de la finca, pero además se puede degustar diferentes bebidas de café, participar en la preparación, es decir, poder interactuar y poder gozar del clima y de la vista de 360 grados que tenemos allí. Lo que buscamos es incentivar y promover la cultura cafetera, la cultura del consumo de un buen café”, puntualizó Vargas.

La experiencia tiene un costo de $12.000 por persona únicamente para hacer el recorrido con café; para llegar se puede conducir tomando la salida oriental de Neiva por la calle octava, el camino hacia la finca es rural, por lo que se recomienda un carro alto o campero.

“Aunque Huila es reconocido como uno de los principales territorios productores del país, muchas familias continúan consumiendo principalmente marcas comerciales y desconocen la diversidad de cafés que se producen en la región, tanto en otros municipios del Huila como de aquí mismo de la ciudad de Neiva”, agregó Vargas.

Hablar de café no significa hablar de un único sabor

Existen diferentes variedades y procesos, entre ellos los cafés lavados, honey y naturales. El resultado puede cambiar dependiendo de los gustos de cada consumidor, hay quienes prefieren perfiles más intensos, mientras otros buscan bebidas más suaves, dulces, cítricas o frutales.

Para quienes quieran llevarse un pedacito de esta experiencia a casa, la finca también cuenta con su propia marca, El Mesón, disponible en la tienda de café Raíces, ubicada en el Pasaje Camacho, en el centro de Neiva.

“Nosotros hacemos el proceso Honey, una alternativa de beneficio del café que puede ser más amigable con el medio ambiente porque utiliza menos agua que el lavado tradicional. Después de recolectar y despulpar las cerezas maduras, se deja parte del mucílago —la capa dulce que rodea el grano— adherido al café, que posteriormente se seca al sol. Durante el secado, ese mucílago aporta características dulces y frutales a la taza, mientras se reduce el consumo de agua en el proceso”, explicó Vargas.

Pero conocer el café también implica aprender a probarlo

Ronald Valero, integrante del equipo de Cafés de Especialidad de la Federación Nacional de Cafeteros, explica que un buen café debe tener características propias de su región y lograr un equilibrio entre sabores dulces, ácidos y amargos.

“Ahí aparece la catación, un proceso que permite descubrir todo lo que hay detrás de una taza, primero se observa el café tostado y se percibe su fragancia cuando está seco; después se agrega agua para identificar sus aromas. Luego llega el momento de romper la taza y finalmente probar el café mediante una técnica que permite identificar sus diferentes sabores y atributos”, agregó Valero.

La catación se realiza con distintos propósitos, comercializar, evaluar, almacenar o exportar café. Es, en esencia, una forma de descubrir que detrás de una taza aparentemente sencilla existe todo un territorio, una variedad de procesos y una historia de quienes cultivan el grano.

“Un excelente café debe tener, primero, que sea 100% café de Colombia, segundo, que cumpla con las condiciones que tiene el perfil de la región. Recordemos que hay 23 departamentos y más de 600 municipios productores de café, así que hay infinidad de sabores, y se encuentra un balance entre dulce, ácido y amargo”, compartió Valero.

Asimismo, destaca que el café no solo representa producción, sino también un vínculo con las dimensiones social, ambiental y natural del territorio, especialmente por el impacto de la caficultura en las comunidades rurales.

“Ustedes como huilenses deben sentir un orgullo gigante saber que son el primer departamento en producción del país, tienen café casi todo el año, yo diría que el café se debe acompañar con unas buenas achiras”, indicó Ronald Valero.

Claves del tema en cuatro preguntas:

¿Qué experiencias turísticas se pueden disfrutar en Neiva?

Neiva ofrece seis experiencias turísticas en el río Magdalena, además de recorridos por museos, sitios emblemáticos, rutas gastronómicas y actividades rurales como café, cacao, parapente y canyoning.

¿En qué consiste la experiencia cafetera en la zona rural de Neiva?

Los visitantes pueden desplazarse hasta una finca cafetera, realizar el recorrido por los cultivos, conocer parte del proceso de producción, degustar diferentes bebidas y participar en su preparación, mientras disfrutan de una vista de 360 grados.

¿Cuánto cuesta vivir esta experiencia cafetera?

La experiencia tiene un valor de $12.000 por persona e incluye el recorrido por la finca, la degustación de diferentes bebidas de café y la posibilidad de interactuar con el proceso de preparación.

¿Qué es una catación y cómo se realiza?

La catación permite identificar los diferentes aromas, sabores y características de un café. Primero se observa el tostado y se percibe la fragancia del grano seco; luego se agrega agua para identificar el aroma, se rompe la taza y finalmente se prueba para descubrir sus atributos.