Experta advierte por qué no debería separarse de su pareja antes de que su hijo cumpla siete años

La abogada Ana María Franco afirmó que los primeros siete años de crianza son clave para definir el futuro de una pareja.
Ana María Franco habló sobre los desafíos que enfrentan las parejas tras la llegada de los hijos y la importancia de fortalecer la relación durante los primeros años de crianza. Crédito: Diseñado por Magnific

Las parejas con hijos deberían darse tiempo para atravesar los cambios que trae la crianza antes de tomar la decisión de separarse. Esa es la reflexión que compartió Ana María Franco, creadora de contenido y abogada, en el programa 'Tarde, pero llego' de La FM, al explicar por qué considera que los primeros siete años después del nacimiento del primer hijo son determinantes para entender la nueva dinámica de una pareja.

Según Franco, la llegada de los hijos obliga a reorganizar aspectos fundamentales de la vida familiar, desde la distribución del tiempo hasta la forma en que cada integrante asume responsabilidades. En ese proceso también aparecen diferencias relacionadas con los modelos de crianza, las expectativas sobre el rol de cada padre y la manera de administrar los recursos del hogar.

La abogada señaló que muchas personas descubren durante esos años aspectos de su compañero que no habían aparecido antes de convertirse en padres. Por esa razón, sostuvo que es una etapa en la que se ponen a prueba acuerdos, límites y valores. “Nos demoramos como en entender qué fue lo que nos pasó como padres y qué pareja queremos ser luego de los hijos”, afirmó.

La creadora de contenido indicó que ese periodo permite identificar cuáles diferencias pueden negociarse y cuáles terminan chocando con convicciones personales. En ese sentido, aseguró que los primeros años de la crianza funcionan como una etapa de ajuste para la relación. “Podemos aguantar ese ratico para descubrir un buen compañero de vida o definitivamente uno que no se alinea con nuestros valores”, expresó.

¿Por qué los primeros siete años de crianza son clave para una pareja?

De acuerdo con Franco, la llegada de los hijos transforma por completo la dinámica cotidiana de una relación. Las prioridades cambian, aparecen nuevas responsabilidades y la atención deja de concentrarse exclusivamente en la pareja para enfocarse también en las necesidades de los niños.

La creadora de contenido explicó que muchas discusiones surgen precisamente porque cada integrante llega a la maternidad o la paternidad con referencias distintas sobre cómo educar, disciplinar o acompañar a sus hijos. También señaló que los desacuerdos pueden aparecer por la distribución del tiempo, el cansancio acumulado y las exigencias propias de la crianza.

A su juicio, una de las principales dificultades es que muchas personas no anticipan los cambios que experimentará la relación después del nacimiento de los hijos. Por eso considera importante hablar más sobre estos temas y reconocer que se trata de una situación común en numerosas familias.

Franco sostuvo además que las personas cambian con el paso del tiempo y que esas transformaciones pueden hacerse más evidentes durante la maternidad y la paternidad. Como ejemplo, recordó que antes de convertirse en madre tenía expectativas distintas sobre su futuro profesional, pero que esas ideas cambiaron después del nacimiento de su primera hija.

Para ella, más importante que intentar prever cada escenario es desarrollar la capacidad de conversar sobre expectativas, desacuerdos y necesidades a medida que estas aparecen. “Siempre hay que renovar el contrato y siempre hay que decir: ‘Con esto voy o con esto no’”, manifestó.

¿Cómo fortalecer la relación de pareja después de tener hijos?

Franco considera que una de las principales tareas de las parejas es evitar que la relación quede reducida únicamente a la coordinación de responsabilidades. Según explicó, el vínculo debe seguir cultivándose incluso en medio de las exigencias de la crianza.

Entre las acciones que mencionó está tener espacios para compartir sin los hijos, mantener conversaciones de adultos, realizar actividades en común y proteger momentos de intimidad. También destacó la importancia de construir rutinas que permitan disponer de tiempo para la pareja.

La creadora de contenido afirmó que muchas relaciones terminan concentrándose exclusivamente en las obligaciones diarias, dejando de lado aspectos que anteriormente fortalecían el vínculo. Por eso insistió en la necesidad de recuperar actividades compartidas y mantener espacios de conexión emocional.

Al hablar sobre las crisis de pareja, también se refirió a la forma en que algunas personas enfrentan los conflictos. “La mayoría de las parejas creen que el divorcio soluciona todos sus conflictos”, afirmó. Sin embargo, señaló que cuando los problemas tienen que ver con la comunicación, las rutinas o el manejo de los recursos, esas dificultades pueden mantenerse incluso después de una separación.

Franco concluyó que cada persona debe asumir la responsabilidad sobre sus propias decisiones y expectativas dentro de la relación. “El otro nunca te va a salvar la vida”, aseguró al explicar que muchas discusiones se dan cuando se espera que la pareja resuelva conflictos personales que corresponden a cada individuo.

Preguntas relacionadas

¿Por qué muchas parejas enfrentan crisis después del nacimiento de un hijo?

Según Ana María Franco, la llegada de los hijos cambia las dinámicas de la relación, modifica las prioridades y obliga a redistribuir tiempo, energía y responsabilidades dentro del hogar.

¿Es recomendable separarse cuando los hijos son pequeños?

Franco considera que los primeros siete años después del nacimiento del primer hijo permiten comprender mejor los cambios de la crianza, negociar diferencias y evaluar si la relación sigue alineada con los valores de ambos integrantes.

¿Cómo mantener una relación de pareja saludable después de tener hijos?

La creadora de contenido recomienda dedicar tiempo a la pareja, mantener espacios de conversación, compartir actividades juntos y evitar que la relación se limite únicamente a las responsabilidades de la crianza.