En un mundo donde la identidad de la mujer se ha volcado a ser el centro de múltiples debates: entre la nueva tendencia de la femósfera y el tradwife, la escritora y periodista especialista en sexualidad, Noemí Casquet, ha vuelto de la ficción con 'Pirómanas' para, a partir de sus experiencias, dar una ruta para quienes "quieren quemar todo".
Casquet explicó, en entrevista con La FM, cómo la rabia se puede convertir en una herramienta de empoderamiento femenino, especialmente para establecer límites, proteger el bienestar personal y evitar que las mujeres se pongan en último lugar frente a las necesidades de los demás.
¿Por qué Noemí Casquet considera que la rabia es necesaria para las mujeres?
Casquet sostuvo que a las mujeres se les ha educado para asumir roles relacionados con el cuidado y la sensibilidad. Según explicó, desde pequeñas reciben mensajes asociados con la paciencia, la compasión y la disposición hacia otras personas, mientras que la rabia no siempre ha sido reconocida como una emoción que también puede cumplir una función.
En ese sentido, afirmó que la rabia, cuando se sostiene y se orienta, puede convertirse en una fuente de fuerza. "La rabia es necesaria para protegerte a ti misma", señaló durante la conversación, al explicar que esta emoción también permite establecer límites y actuar frente a situaciones en las que una persona siente que su espacio está siendo invadido.
¿Cómo ayuda la rabia a poner límites en las relaciones?
La escritora relacionó la dificultad para expresar la rabia con los problemas que pueden surgir al momento de establecer límites. Según su explicación, cuando las mujeres no reconocen esta emoción o sienten que no pueden expresarla, pueden tener dificultades para reaccionar ante situaciones que afectan su bienestar.
Casquet afirmó que la rabia puede ayudar a identificar cuándo es necesario detener una situación y marcar una posición. "La rabia es necesaria también para poner límites a los demás y para ser guardiana de tu bienestar", sostuvo.
Desde su perspectiva, esta situación también está relacionada con la manera en que muchas mujeres priorizan las necesidades de otras personas. La entrevistada señaló que, cuando no se establecen límites, puede ocurrir que una mujer termine colocando a los demás por encima de sí misma durante distintos momentos de su vida.
¿Qué relación existe entre la rabia y el empoderamiento femenino?
Para Casquet, reconocer la rabia forma parte de un proceso de empoderamiento que también implica preguntarse quién es cada persona y qué quiere hacer con su vida. En su opinión, las mujeres pueden enfrentar juicios provenientes de la familia, la pareja, las amistades o incluso de ellas mismas cuando toman decisiones sobre su vida personal.
La escritora explicó que estas presiones pueden llevar a que muchas personas terminen tomando decisiones similares y dejando sus propias necesidades en un segundo plano. Por eso, planteó la necesidad de identificar aquello que cada mujer quiere y de reconocer los límites que necesita establecer.
En ese contexto, Casquet definió la rabia como una herramienta para marcar un punto de quiebre. "No, no, es que hasta aquí", expresó al describir el momento en el que una mujer reconoce que está siendo invadida y decide establecer un límite.
¿Qué significa ponerse en primer lugar, según Noemí Casquet?
Casquet explicó que identificar la necesidad de ponerse en primer lugar requiere conciencia sobre la propia situación. A su juicio, si una persona no reconoce que debe ocupar un lugar prioritario en su vida, difícilmente podrá actuar en consecuencia.
La entrevistada también relacionó este proceso con la posibilidad de dejar atrás etapas y comenzar otras. En ese sentido, recordó una idea que ha utilizado para describir sus propios procesos personales: "Hay que quemar las cosas para después poder sembrar".
Para Casquet, el empoderamiento femenino también pasa por reconocer la identidad, definir qué se quiere y actuar frente a aquello que limita el bienestar personal. En esa reflexión, la rabia deja de ser entendida únicamente como una emoción negativa y puede convertirse, según explicó, en una señal para establecer límites y avanzar hacia una nueva etapa.