La Unión de Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud prendió las alertas y advirtió sobre los riesgos que implicaría una eventual fusión entre la Nueva EPS y Famisanar EPS, en un contexto marcado por la crisis financiera del sistema de salud.
El gremio expresó su “profunda preocupación” por el impacto que este proceso podría tener en la red prestadora y en la atención de los usuarios.
“En primer lugar, la fusión de dos aseguradoras con dificultades operativas y financieras, implica un alto riesgo de concentración de pasivos, incremento en los tiempos de pago y mayor incertidumbre en la depuración de cartera”, dijo.
Apuntó que la experiencia reciente del sector evidencia que estos procesos suelen generar periodos prolongados de transición administrativa, durante los cuales se presentan fallas en la radicación, auditoría y reconocimiento de facturación.
“Esta situación podría profundizar la ya crítica iliquidez de las IPS, afectando su capacidad de operación, el pago de talento humano en salud y la continuidad en la prestación de servicios esenciales”, sostuvo.
Riesgo de mayor iliquidez y retrasos en pagos
Uno de los principales temores del sector es que la integración de dos aseguradoras con dificultades financieras termine agravando la situación de hospitales y clínicas.
Según UNIPS, la fusión podría generar:
- Mayor concentración de pasivos
- Incremento en los tiempos de pago
- Dificultades en la depuración de cartera
- Mayor incertidumbre financiera para las IPS
El gremio advierte que estos procesos suelen traer periodos prolongados de transición administrativa, en los que se presentan fallas en auditoría y facturación, lo que profundizaría la crisis de liquidez del sector.
“La integración de modelos de atención, redes contratadas y sistemas de información entre ambas EPS representa un desafío técnico considerable”, señaló.
Apuntó que la falta de interoperabilidad, la duplicidad de procesos y la posible redefinición unilateral de condiciones contractuales, pueden derivar en interrupciones en la atención, barreras de acceso para los pacientes y desarticulación de las rutas integrales de atención.
“Esto resulta especialmente crítico en poblaciones de alto riesgo, donde la continuidad del tratamiento es un factor determinante en los desenlaces en salud”, explicó
Posibles afectaciones en la atención a pacientes
La integración de ambas EPS también plantea retos operativos significativos.
Entre los riesgos identificados están:
- Problemas de interoperabilidad en sistemas de información
- Duplicidad de procesos administrativos
- Cambios en modelos de atención
- Interrupciones en servicios de salud
Esto podría traducirse en barreras de acceso y discontinuidad en tratamientos, especialmente en pacientes de alto riesgo.
Red prestadora en riesgo
Otro de los puntos críticos es la posible reconfiguración de la red de prestadores.
UNIPS alertó que una eventual reorganización bajo criterios financieros podría derivar en exclusión de clínicas y hospitales, concentración de servicios en pocos actores y debilitamiento de la red hospitalaria, especialmente en regiones.
Recalcó que actualmente, cerca de 3.700 prestadores hacen parte de la red de Famisanar, lo que amplifica el impacto potencial del proceso .
“Adicionalmente, preocupa la eventual redefinición de la red prestadora bajo criterios de ajuste financiero, lo cual podría traducirse en exclusión de prestadores, concentración de servicios en determinados actores y debilitamiento de la red hospitalaria, particularmente en regiones donde la oferta ya es limitada. Este tipo de decisiones, si no se realizan con criterios técnicos, transparentes y concertados, puede afectar gravemente la capacidad resolutiva del sistema y aumentar la presión sobre servicios de alta complejidad”, destacó.
Incertidumbre por manejo de deudas
El gremio también manifestó preocupación por la falta de claridad sobre el manejo de las obligaciones financieras.
Advirtió que no existen garantías explícitas sobre asuntos de deudas, mecanismos de pagos y la continuidad de contratos.
“Esto genera un escenario de inseguridad jurídica y financiera para las instituciones prestadoras”, agregó.
Llamado a la Supersalud
Ante este panorama, Unión de IPS hizo un llamado a la Superintendencia Nacional de Salud para que, en caso de avanzar el proceso, se garantice la rigurosidad técnica, la transparencia, el seguimiento permanente y los planes de contingencia.
Asimismo, pidió establecer mecanismos que aseguren el flujo de recursos y la continuidad en la prestación de servicios.
“La sostenibilidad no puede recaer sobre las IPS”
El gremio enfatizó que cualquier proceso de reorganización del sistema debe priorizar la estabilidad de hospitales y clínicas.
“La sostenibilidad del sistema de salud no puede construirse sobre el debilitamiento de su red prestadora”, advirtió.
Claves del tema en cuatro preguntas
¿Qué efectos podría generar según la Unión de IPS la fusión entre Famisanar y Nueva EPS?
Según Unión de IPS, la fusión podría generar una mayor concentración de pasivos, un incremento en los tiempos de pagos, dificultades en la depuración de cartera y una mayor incertidumbre financiera para las IPS
¿Qué principales dificultades se presentarían con la fusión?
La fusión de dos aseguradoras Famisanar y Nueva EPS dejaría dificultades operativas y financieras, lo que implica un alto riesgo de concentración de pasivos, incremento en los tiempos de pago y mayor incertidumbre en la depuración de cartera.
¿Cuál sería la mayor preocupación del gremio?
Advirtió que no existen garantías explícitas sobre asuntos de deudas, mecanismos de pagos y la continuidad de contratos.