La Defensoría del Pueblo presentó un detallado informe de seguimiento a la actual situación que se presenta en la Nueva EPS, tras las denuncias de fallas en la entrega de medicamentos y la continuidad de los tratamientos de pacientes que sufren distintas enfermedades huérfanas, pacientes con hemofilia, cáncer entre otros.
La entidad señaló que aunque algunos esfuerzos administrativos se reconocen, también es importante señalar que estos no se ven reflejados de manera consistente en la experiencia real de los usuarios ni en el acceso efectivo, oportuno y continuo a servicios de salud y medicamentos.
Denuncias en los territorios
El informe revela que en más de cinco meses de seguimiento y 20 espacios de control, todos entre octubre del 2025 y marzo del 2026, fueron llevadas a cabo 14 mesas de trabajo con asociaciones de pacientes de alto costo, 4 mesas de seguimiento a la acción popular de Manizales, 1 reunión de instalación de la estrategia DIPSA (Diálogos para la Protección Inmediata del Derecho a la Salud) el pasado 4 de febrero, 1 mesa de seguimiento con la Vicepresidencia de Salud de Nueva EPS (23 de febrero del 2026) y 2 mesas regionales en Ocaña (16 de diciembre del 2025 y 25 de febrero del 2026), los resultados no son los esperados.
“En estos escenarios, Nueva EPS presentó planes de estabilización financiera, ajustes en la red de prestadores y estrategias para mejorar la dispensación de medicamentos. No obstante, la Defensoría concluye que los resultados reportados no coinciden con la realidad que enfrentan miles de afiliados(as) en los territorios”, indicó.
Apuntó que la meta del 80% de entrega de medicamentos no se cumple lo que genera una enorme preocupación.
“En las mesas con pacientes de alto costo, se estableció como compromiso alcanzar un 80 % de efectividad en la entrega de medicamentos, pero no se ha consolidado. Los reportes territoriales evidencian que persistencia de medicamentos pendientes, las entregas parciales de fórmulas, las aglomeraciones de usuarios(as) con tiempos de espera de hasta 8 horas en algunos puntos de dispensación y las interrupciones en entrega de insumos complementarios, como pañales y apoyos nutricionales”, dijo.
Diferencias en informes de gestores farmacéuticos
Apuntó que de acuerdo a los indicadores presentados por los gestores farmacéuticos, estos no coinciden con los reportes recogidos en territorio.
“Esto evidencia una brecha entre cifras administrativas y realidad operativa, como en el caso de Manizales donde se tiene cerca de 110.000 pendientes”, afirmó.
La Defensoría del Pueblo dijo que en el marco del cumplimiento del Auto Interlocutorio 434, relacionado con la acción popular en Manizales, Caldas, la Personería reportó que entre junio y octubre del 2025 existían 156.229 medicamentos pendientes en Cafam y 327 pendientes en Discolmed.
“En seguimiento posterior, se informó que había aproximadamente 109.000 medicamentos pendientes. Según el reporte más reciente de la EPS este es de 4.002 pacientes han sido atendidos, 19.621 medicamentos han sido entregados, 19.093 fórmulas dispensadas, 374 nuevos pendientes generados y 825.513 unidades entregadas”, aseguró.
Frente a este panorama la Defensoría del Pueblo advirtió que la capacidad de atención sigue siendo insuficiente.
“Esta es una población proyectada de 25.000 usuarios, solo se atienden entre 200 y 300 personas por día, cuando la meta debería estar en 700 atenciones por día”, añadió.
Crisis territorial y población étnica afectada
La Defensoría del Pueblo evaluó la atención de la Nueva EPS en la población indígena que está en los territorios más vulnerables a nivel nacional.
“En los departamentos de Vichada, Guainía, Amazonas, Guaviare y Vaupés, territorios con alta población indígena, persisten barreras estructurales de acceso. En Vichada, por ejemplo, el 70 % de la población es indígena y se han reportado negaciones de servicios a personas que no figuran en censos oficiales, a pesar de existir lineamientos que ordenan reconocer los censos de autoridades indígenas”, subrayó.
Dijo que en San Andrés, el servicio opera al 70%, con la promesa de reactivación total el 1 de abril próximo.
“La Defensoría consideró lejano ese plazo frente a la urgencia de garantizar continuidad en tratamientos. En Ocaña, los compromisos de conciliación de cartera, estabilización del flujo de recursos y reducción de pendientes no presentan avances verificables, mientras continúan las quejas por autorizaciones represadas y demoras en remisiones a niveles de mayor complejidad”, afirmó.
Inestabilidad en la red
La entidad señaló que la salida de gestores farmacéuticos, como Éticos Serrano en la Costa Atlántica, generó inestabilidad en varios departamentos sin que a la fecha se haya consolidado un nuevo esquema plenamente funcional.
“En algunos territorios, la transición entre operadores incrementó las inconformidades por oportunidad y suficiencia. Es importante alertar sobre prestadores que niegan servicios por falta de pago, operadores que iniciaron prestación sin contrato formalizado y dificultades en la estabilización del flujo de recursos entre EPS e IPS”, apuntó.
Compromisos pendientes
Según la Defensoría de Pueblo, en la pasada mesa del 23 de febrero la Nueva EPS asumió compromisos como: remitir informe consolidado con avances territoriales detallados, convocar mesas regionales en seis departamentos priorizados, presentar plan de estabilización en territorios afectados por la salida de operadores y realizar visitas conjuntas con la Defensoría.
“A la fecha del informe, estos compromisos no muestran cumplimiento verificable. Aunque en los espacios institucionales se reconoce el esfuerzo administrativo y la disposición del equipo directivo de Nueva EPS, la Defensoría del Pueblo fue enfática: un plan no existe hasta que tenga impacto real en la vida de los usuarios”, dijo.
Dificultades administrativas
Recalcó que las dificultades administrativas, contractuales o financieras no pueden trasladarse a los pacientes ni convertirse en interrupciones de tratamientos esenciales.
“La garantía del derecho a la salud exige resultados concretos, medibles y sostenibles en el territorio. El llamado es a que las medidas adoptadas se traduzcan en atención digna, reducción efectiva de pendientes, estabilización de redes y entrega completa y oportuna de medicamentos, especialmente para pacientes de alto costo, personas con enfermedades crónicas y poblaciones de especial protección constitucional. La crisis no se supera con reportes, se supera cuando los usuarios dejan de hacer filas interminables y reciben, sin barreras, el tratamiento que necesitan para preservar su vida y su dignidad”, puntualizó.