La familia de Jeisson Javier Pinzón, el joven de 20 años que falleció en Tunja mientras esperaba un procedimiento de inmunoterapia, reveló que la Nueva EPS finalmente emitió la autorización y los medicamentos para este 17 de marzo de 2026. Sin embargo, la gestión llegó tarde: Jeisson no resistió y murió el pasado 14 de marzo debido al deterioro de su salud, provocado por las constantes dilaciones de la entidad.
"No hubo una colaboración efectiva de parte de la EPS; siempre había demoras para autorizaciones y medicamentos. Esto provocó que se perdiera la posibilidad de un trasplante de médula. Hasta el jueves nos llegó la notificación, pero ya era demasiado tarde; la salud de mi hijo estaba en un estado crítico que produjo su muerte el sábado en el Cancerológico de Tunja", relató a La FM Gratiniano Pinzón, padre del joven.
¿Quién era Jeisson Javier y cómo fue su lucha contra el cáncer?
Jeisson era estudiante de Economía en la Universidad UPTC de Tunja. Su batalla comenzó en febrero de 2025, cuando fue diagnosticado con leucemia e inició sesiones de quimioterapia. No obstante, ante el agresivo avance de la enfermedad, en octubre de ese mismo año los médicos solicitaron una inmunoterapia que la EPS le negó sistemáticamente hasta el final de sus días.
Un llamado fallido al Ministerio de Salud
Giovanny Pinzón, tío de la víctima y militante del Pacto Histórico en Boyacá, señaló que incluso intentó contactar directamente al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, pero nunca obtuvo respuesta.
"Como familia hicimos de todo: tutelas, incidentes de desacato, pronunciamientos públicos e incluso comunicación privada con altos funcionarios, pero desafortunadamente nada surtió efecto. La EPS hizo oídos sordos y lo que ocurrió es lo que viven miles de familias que no tienen eco en el poder; los desenlaces son fatales", expresó Pinzón.
"Que no se repita"
Finalmente, el padre del joven hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para reformar y solucionar las fallas del sistema de salud, evitando que más familias colombianas sufran pérdidas irreparables por negligencia administrativa.
"Desde mi dolor, no quiero que ninguna otra familia tenga que vivir este vacío por la pérdida de un hijo tan especial y joven, cuyos sueños se truncan por el estado tan crítico en el que se encuentra la salud en la actualidad", concluyó.