En una medida sin precedentes que refleja la gravedad de la crisis hospitalaria en el país, la Superintendencia Nacional de Salud anunció la puesta en marcha de un Seguimiento Permanente a la Nueva EPS. Este mecanismo de control intensivo busca frenar las conductas que hoy ponen en riesgo la vida y la integridad física de los pacientes, tras los crecientes señalamientos por negligencia y falta de servicios básicos.
Vigilancia extrema: evaluación cada siete días
Desde el pasado 11 de febrero de 2026, la entidad quedó sujeta a un proceso de supervisión técnica obligatoria y semanal. No se trata de una auditoría convencional, sino de una medida cautelar de cesación provisional diseñada para corregir de manera inmediata las "alertas críticas" detectadas en los territorios donde opera la EPS.
Esta instancia de control está integrada por:
- La Superintendente Nacional de Salud Ad Hoc para la Nueva EPS.
- La contralora designada para la intervención forzosa.
- El agente interventor y su equipo directivo.
El objetivo es claro: utilizar información objetiva para clasificar riesgos y ejecutar "planes de choque" de cumplimiento inmediato, garantizando que los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud se utilicen correctamente y no se desvíen mientras la atención de los usuarios colapsa.
Resultados bajo reserva y sesiones de urgencia
A la fecha, ya se han realizado dos sesiones formales (11 y 18 de febrero). Aunque los resultados están en fase de evaluación, la Superintendencia advirtió que no dudará en adoptar medidas adicionales según evolucionen los hallazgos. Este rigor responde a la urgencia de estabilizar la red de prestadores y asegurar que los hospitales reciban el flujo de recursos necesario para no cerrar sus puertas a los afiliados.
Protección a los pacientes: la prioridad
El trasfondo de esta intervención técnica es la protección efectiva de los derechos de más de once millones de ciudadanos. Los constantes reportes de pacientes con cirugías canceladas, tratamientos oncológicos suspendidos y desabastecimiento de medicamentos han forzado al Gobierno a unificar el espacio decisorio bajo este esquema de control.
"La prioridad es detener las conductas que vulneran la salud de los colombianos", señala el ente de control, enfatizando que este seguimiento estricto es la última línea de defensa para evitar una tragedia humanitaria dentro de la aseguradora más grande de Colombia.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM