Nueva estafa en WhatsApp: usan fotos de visualización única para amenazar a las víctimas

La forma en que opera esta estafa deja ver que los delincuentes no necesariamente seleccionan a sus víctimas antes de enviar las imágenes.
Una nueva modalidad de estafa circula a través de WhatsApp y utiliza las fotografías de visualización única para intentar intimidar a quienes reciben mensajes de números desconocidos. Crédito: Diseñado por Magnific + www.magnific.com

Una nueva modalidad de estafa circula a través de WhatsApp y utiliza las fotografías de visualización única para intentar intimidar a quienes reciben mensajes de números desconocidos. El mecanismo comienza con el envío de una imagen que solo puede abrirse una vez y continúa con un supuesto chantaje relacionado con el contenido de la fotografía.

La alerta de la Policía Nacional es por casos en los que los delincuentes utilizan una supuesta “foto comprometida” como punto de partida para amenazar a las personas. El objetivo consiste en generar temor y conseguir que la víctima responda ante la presión ejercida mediante el mensaje.

La forma en que opera esta estafa deja ver que los delincuentes no necesariamente seleccionan a sus víctimas antes de enviar las imágenes. Según explica una criminóloga, el método funciona por volumen: la misma fotografía puede llegar a cientos o miles de números telefónicos y los responsables esperan identificar cuáles de esos contactos abren el contenido.

¿Cómo consiguen los estafadores los números de teléfono?

Los números pueden llegar a manos de los delincuentes por diferentes medios. Entre ellos están las filtraciones de datos de empresas, cuya información después puede circular o venderse en foros y canales de Telegram. También existen teléfonos que las propias personas publican en anuncios de compraventa, redes sociales o páginas web profesionales.

Otra vía es generar automáticamente secuencias numéricas. Los delincuentes pueden probar diferentes combinaciones de números hasta encontrar líneas activas. A esto se suman los grupos numerosos de WhatsApp, donde cada integrante puede ver el número telefónico de los demás participantes.

Tener el número de una persona tampoco significa que el estafador conozca información adicional sobre ella. La criminóloga señala que expresiones como “sé quién eres” o “sé dónde trabajas” suelen utilizarse para hacer que la amenaza parezca más creíble y aumentar la presión sobre quien recibe el mensaje.

En ese caso, el número telefónico puede ser el único dato real que posee el delincuente. El resto de la información que menciona durante el contacto puede formar parte de la estrategia para generar miedo. De esta manera, el estafador intenta que la persona crea que existe un conocimiento previo sobre su vida, aunque tener el número no implica conocer su identidad, su trabajo u otros datos personales.

¿Abrir la fotografía puede afectar el teléfono?

De acuerdo con los analistas de ciberseguridad y las instituciones especializadas citadas en el material, abrir este tipo de imagen no instala un virus ni descarga programas maliciosos en el dispositivo.

La visualización de la fotografía tampoco implica que la persona entregue automáticamente el control del teléfono o permita el acceso a los datos personales almacenados en el equipo. Por ello, el riesgo señalado en esta modalidad está relacionado principalmente con la presión psicológica y económica del chantaje, no con una infección del dispositivo.

Los estafadores recurren a frases generales para reforzar la amenaza. Expresiones como “conozco tus datos” o “sé quién eres” buscan convencer a la persona de que existe información adicional en poder del delincuente. Sin embargo, en estos casos el número telefónico puede constituir la única referencia real que posee quien realiza el contacto.

La estrategia apunta a provocar una reacción rápida. Al presentar como ciertos datos que pueden ser falsos, el delincuente intenta que la víctima sienta que debe actuar de inmediato frente a la amenaza y, en algunos casos, ceda ante el chantaje mediante un pago.

¿Qué riesgo existe al recibir este tipo de mensaje?

El material consultado señala que recibir una fotografía de visualización única desde un número desconocido no significa que el teléfono esté infectado. La preocupación principal aparece cuando la persona cree las afirmaciones del estafador y responde bajo presión.

Los especialistas destacan que los delincuentes pueden utilizar el número telefónico para construir una amenaza más amplia, aunque no dispongan de otros datos sobre la víctima. Por eso, afirmaciones relacionadas con su identidad, su trabajo o sus supuestos datos personales deben entenderse dentro de la estrategia utilizada para hacer que el chantaje resulte creíble.

¿Abrir una foto de visualización única instala un virus?

No. Según la información entregada por los especialistas citados, abrir una fotografía de visualización única no instala virus ni descarga programas maliciosos. Tampoco permite por sí sola que otra persona tome el control del teléfono o acceda a los datos almacenados.

¿Los estafadores conocen todos los datos de la persona?

No necesariamente. Que un delincuente tenga el número telefónico no significa que conozca información adicional sobre su propietario. Las amenazas pueden incluir afirmaciones sobre su identidad o lugar de trabajo con el propósito de generar mayor presión.

¿Por qué envían la misma fotografía a muchas personas?

La modalidad funciona por volumen. Los delincuentes pueden enviar la misma imagen a cientos o miles de números y esperar a identificar quiénes la abren. De acuerdo con la explicación entregada, no necesitan seleccionar previamente a una víctima concreta para iniciar el intento de chantaje.