La nutricionista Ángela Gómez afirmó en La FM que el Programa de Alimentación Escolar (PAE) no cuenta con seguimiento nutricional suficiente y planteó la necesidad de ajustes desde la política pública para evaluar su impacto en los niños.
Durante la entrevista, Gómez explicó que el país discute la desnutrición crónica y sus efectos, pero enfatizó en el papel del PAE dentro de la atención infantil. Señaló que este programa surgió con un propósito distinto al nutricional y que requiere cambios para responder a las necesidades actuales.
¿Qué problemas tiene el PAE en el seguimiento nutricional?
Gómez indicó que el PAE “inicialmente nació con la intención de mantener y retener a los estudiantes en el sistema escolar”, lo que significa que su enfoque principal no fue la nutrición. Añadió que, por esta razón, “no necesariamente con la intención de nutrir”, el programa no incorporó mecanismos de evaluación del estado nutricional.
Según explicó, en la actualidad “no tenemos un seguimiento estricto ni medimos cómo ingresan los niños nutricionalmente antes del PAE y cómo resultan después”. Esta ausencia de medición impide establecer el impacto real del programa en la salud de los estudiantes.
La especialista también señaló que el enfoque debe ampliarse para incluir resultados en el estado nutricional a corto y largo plazo. En ese sentido, sostuvo que es necesario revisar la estructura del programa para integrar indicadores que permitan evaluar cambios en los niños beneficiarios.
¿Cómo debería ajustarse el PAE según la nutricionista?
Frente a posibles soluciones, Gómez planteó que el programa debe fortalecerse desde la política pública con medidas concretas. “Debe haber desde la política pública un asesoramiento nutricional estricto”, afirmó, al referirse a la necesidad de incorporar criterios técnicos en la implementación del PAE.
Además, señaló que se requiere la presencia de profesionales en los territorios. “Nutricionistas en cada uno de los municipios que le hagan seguimiento nutricional a los niños”, indicó, como parte de una estrategia para mejorar el control sobre la alimentación escolar.
Gómez insistió en que el programa no debe limitarse a la permanencia educativa, sino que debe orientarse también a resultados en nutrición. “No solo como estrategia para favorecer la escolaridad, sino para favorecer el estado nutricional a corto y a largo plazo”, afirmó.
Finalmente, concluyó que el fortalecimiento del PAE pasa por implementar controles, seguimiento y evaluación continua, con el fin de garantizar que los alimentos entregados respondan a las necesidades nutricionales de la población infantil.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM