La escultura ‘La paloma de la paz’, del maestro Fernando Botero, sufrió daños luego de caer al piso mientras se encontraba en exhibición en el Museo Nacional de Colombia. El incidente generó preocupación por el estado de una de las obras con mayor significado simbólico dentro del patrimonio artístico del país.
En diálogo con La FM, Fernando Botero Zea, presidente de la Fundación Fernando Botero, habló sobre lo ocurrido y aseguró que, aunque la pieza resultó averiada, no se rompió.
Preocupación por la Paloma de la Paz
“Es lamentable, triste que haya pasado eso naturalmente porque se trata de una obra de arte, una obra de arte del maestro Fernando Botero que donó a Colombia con el objetivo de resaltar la importancia y el compromiso con el tema de la paz”, afirmó.
El hijo del artista explicó que, pese al accidente, existe confianza en que la escultura pueda ser recuperada mediante un proceso especializado de restauración.
“Afortunadamente la escultura no se rompió, está apenas averiada y desde luego que en Colombia hay excelentes restauradores que seguramente pueden reparar el daño”, señaló Botero Zea.
¿Qué explicación da el Museo Nacional?
El Museo Nacional explicó que el accidente ocurrió el martes 6 de octubre, cuando una visitante se recostó sobre el pedestal de la escultura para tomarse una fotografía. Aunque la pieza contaba con soportes de sujeción en dos puntos de la base, el movimiento terminó provocando su caída.
“Una de las visitantes del Museo se recostó sobre el pedestal donde se encontraba la escultura para tomarse una fotografía de recuerdo de su visita”, indicó la institución. El Museo aclaró además que no hubo personas heridas y que tanto la visitante como los demás asistentes resultaron ilesos.
La obra cayó desde el tercer piso y golpeó con su lateral izquierdo una rejilla de hierro ubicada en el segundo piso. La estructura permaneció estable debido a la resistencia del bronce con el que fue elaborada. Sin embargo, una evaluación posterior permitió identificar afectaciones en distintas partes de la pieza.
Afectaciones de la pieza
“El principal deterioro corresponde a abolladuras en el metal, producto del impacto en diferentes puntos de la escultura, especialmente en el pico”, explicó el Museo Nacional. También fueron identificados rayones, abrasiones y pérdida de capa pictórica en zonas como la cabeza, la cola, las alas y la base. La institución confirmó que la escultura deberá ser intervenida por un especialista para atender los daños y recuperar sus condiciones de conservación.
Por su parte, Fernando Botero Zea también puso a disposición de las autoridades el respaldo de la familia Botero en caso de que sea necesario acudir a especialistas internacionales.
“Si por cualquier motivo no fuera posible, pues yo ofrezco mi ayuda y mi concurso para que la pieza se pueda restaurar en los talleres donde fue producida en Italia”, sostuvo.
¿Cómo fue elaborada?
La obra fue elaborada en los primeros años del siglo XXI en Pietrasanta, una localidad italiana con una reconocida tradición en la producción y fundición de esculturas en bronce. Allí, Botero desarrolló buena parte de su trabajo escultórico.
“Todas las piezas de mi padre fueron elaboradas desde que él empezó a hacer escultura en un pequeño pueblo de Italia que se llama Pietrasanta”, explicó.
Según Botero Zea, la importancia de este lugar también está relacionada con la calidad de los procesos utilizados para producir las esculturas.
“Es ahí donde existen los mejores talleres de fundición de bronce en el mundo y donde existe la mejor calidad de las pátinas y los materiales del bronce mismo”, agregó.
Uno de los puntos que resaltó fue el verdadero significado de la donación realizada por Fernando Botero. Según explicó, la obra no fue entregada para representar una posición política ni para respaldar un acuerdo específico.
Donación que hizo el maestro Fernando Botero
“Yo quisiera hacer la aclaración que la donación que me hizo mi padre no fue a los acuerdos de paz, no fue a las conversaciones de paz o cualquier tema que fuera polémico”, manifestó.
En ese sentido, insistió en que el mensaje de la escultura está relacionado exclusivamente con el concepto de paz.
“La donación es a la idea de la paz, al objetivo de la paz, que ese es un objetivo que comparten todos los colombianos, sean de derecha, de izquierda, a favor del gobierno, en contra del gobierno”, enfatizó.
Sobre el futuro de la pieza, Botero Zea aseguró que la familia está disponible para acompañar las gestiones que sean necesarias con el Museo Nacional y el Ministerio de Cultura.
“Estamos a la orden del gobierno y de las entidades para que la pieza quede en perfectas condiciones y que siga siendo vista y apreciada por el público colombiano”, afirmó.
Finalmente, dejó en manos del Gobierno Nacional la decisión sobre el lugar en el que debería permanecer la escultura después de su restauración.
“Estoy seguro que ellos tomarán la decisión más apropiada si debe exponerse en el Palacio de Nariño o en el Museo Nacional o en cualquier otro lugar público”, concluyó.
Para la familia Botero, el objetivo central es que ‘La paloma de la paz’ pueda ser recuperada y continúe cumpliendo el propósito con el que fue entregada al país: permanecer en un espacio público como símbolo de un anhelo compartido por los colombianos.
Clave del tema en cuatro preguntas
¿Qué ocurrió con ‘La paloma de la paz’?
La escultura de Fernando Botero, ubicada en el Museo Nacional, sufrió daños después de caer al piso. Fernando Botero Zea confirmó que la pieza quedó averiada, pero aclaró que no se rompió y que puede ser sometida a un proceso de restauración.
¿Qué apoyo ofreció la familia Botero para recuperar la obra?
Fernando Botero Zea aseguró que en Colombia existen restauradores con la capacidad para reparar la escultura. Sin embargo, ofreció el respaldo de la familia para que, si fuera necesario, la pieza pudiera ser restaurada en los talleres de Pietrasanta, Italia, donde fue elaborada.
¿Cuál es el verdadero significado de la donación de la escultura?
Botero Zea aclaró que su padre no donó la obra para respaldar un acuerdo de paz, una negociación o una corriente política. Explicó que el propósito fue representar la idea de la paz, un objetivo que, según señaló, comparten los colombianos independientemente de sus posiciones políticas.
¿Dónde podría permanecer ‘La paloma de la paz’ después de su restauración?
La decisión estará en manos del Gobierno Nacional y de las entidades encargadas de su conservación. Botero Zea señaló que la obra podría continuar en el Museo Nacional, regresar a otro espacio público o ser ubicada en el Palacio de Nariño, siempre que se preserve su carácter público.