El Parque Nacional Natural Tinigua, es uno de los corredores ecológicos mas importantes que conectan la Amazonía y la región Andina. De acuerdo con Parque Naturales Nacionales, mantiene el 65 % de su cobertura en buen estado de conservación, sin embargo, este parque es reflejo de una problemática de deforestación en Colombia.
La alerta que lanza Parques Naturales
En entrevista con LA FM, el director de Parques Nacionales Naturales de Colombia, Luisz Olmedo Martínez Zamora, explicó que aunque el parque registra cerca de un 34 % de transformación, la cifra cifra más preocupante está en la velocidad de la pérdida de hectáreas del parque.
“Muy importante tener en cuenta que entre 1989 y el 2017, por poner un análisis, un marco de análisis, la deforestación acumulada en esos 28-30 años, 28 años, es del 25%", aseguró Martínez.
Según explicó, el pico más alto en cuanto a la pérdida de hectáreas se registró en 2018, cuando se perdieron más de 10.000 hectáreas en un solo año, mientras que en 2023 la cifra cayó a cerca de 600 hectáreas, la más baja en la historia reciente del parque.
"Durante 28 años se degradó un 25%. Entre el 2018 y el 2022 se degradó un 74% y entre el 2022 y la actualidad, con cifras a 2024, se degradó un 1% adicional. Ese es el total de la deforestación, ese 34% de área afectada", aseguró el director.
La violencia y la deforestación
Para la entidad, esta reducción del aérea natural de Tinigua no puede analizarse únicamente como un problema ambiental, sino como una consecuencia de dinámicas territoriales y sociales ligadas al conflicto armado y al control ilegal de la tierra.
“Cuando se interrumpe la posibilidad de la presencia física del guardaparque, de la acción institucional, se genera una ruptura y yo creo que ese es el primer factor que afectó al Parque Nacional", señaló el director.
El director aseguró también, que una de las principales dificultades para conservar el espacio del parque, ha sido la imposibilidad de mantener presencia constante y segura en algunas zonas del parque por amenazas contra funcionarios y guardabosques.
“Lamentablemente fue cada vez más difícil la presencia de guardaparques quienes fueron amenazados y muchas veces hay registros de pérdidas de vidas en el caso de los guardaparques", indicó.
Tinigua ha sido ubicado por el IDEAM dentro de los principales núcleos de deforestación del país, que se encuentran en la región de La Macarena y el sur del Meta. A esto se suma la expansión de actividades ilegales, especialmente la ganadería extensiva.
Datos del censo Bovino del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) demuestran que en 2024, Tinigua se posiciona como la segunda área protegida más afectadas por la ganadería. Registrando cerca de 56.338 cabezas de ganado.
“La transformación de los ecosistemas se ve por varios factores. Uno puede ser la deforestación, otra puede ser la caza, la tala de árboles de especies particulares, la minería es otra, pero en este caso la deforestación está muy asociada con el cambio del uso del suelo. Es decir, se tala árboles, se tumba bosques para ocuparlos y darles otro uso que es distinto al de la conservación", afirmó Martínez.
Parques Nacionales explicó que esta práctica genera una degradación progresiva del suelo y obliga a seguir ampliando la frontera de deforestación.
La deforestación
Según la entidad adscrita al Ministerio de Ambiente, recuperar las áreas afectadas podría demorar hasta 100 años.
“Así es, yo me refiero, es un dato de referencia, porque los procesos de restauración no es solo árboles plantados, sino procesos succiónales de vegetación, pero los más importantes son los del suelo y lo que los ecólogos subrayan, la funcionalidad ecosistémica, que tiene que ver con la conectividad y la posibilidad de que esas formas de vida se sigan reproduciendo", sostuvo.
Actualmente, más de 400 familias vinculadas a acuerdos de conservación dentro de estrategias de diálogo territorial, mientras que en Tinigua, la institución de Parques Nacionales avanza procesos de restauración sobre miles de hectáreas.
El director Martínez, insistió en que la recuperación del parque no depende únicamente de acciones ambientales, sino de una intervención unida de distintos actores implicados en esta problemática.
“Es un proceso del Estado donde hay varios actores que de alguna u otra manera deben poner de su parte para poder lograr la recuperación de este tipo de espacios", dijo Luisz Olmedo Martínez.
El caso de Tinigua refleja uno de los mayores problemas de conservación medio ambiental del país. Sigue siendo un reto proteger áreas naturales en territorios donde son constantes las economías ilegales, la ocupación del suelo y condiciones de seguridad que limitan la acción institucional.