Pausas activas y fatiga ocular: 5 ejercicios clave si trabajas más de 8 horas frente a una pantalla

Hacer ejercicios oculares es importante para evitar daños en la visión.
La visión necesita un descanso, luego de horas frente a pantallas o ejercicios repetitivos. Crédito: www.magnific.com

La vista se cansa. Es algo que todos hemos sentido en alguna ocasión. Y más aún en la era de las pantallas tecnológicas, cuando desde que nos levantamos, nos enfrentamos a las pantallas del celular, a las de los televisores, a las de los computadores y a las luces de los bombillos de los automóviles y aquellas instaladas a lo largo y ancho de las carreteras por las que se viajan a diario rumbo al trabajo.

Por este tipo de modo de vida las personas requieren lentes protectores o comienzan a perder la capacidad de visión y requieren aumento para no empeorar su salud visual. No obstante, todos combatimos la ola de las pantallas y es necesario realizar ejercicios que le permitan a los ojos descansar. Dicho sea de paso, ¿sabía que parpadeamos menos al estar observando pantallas? Esta es una de las consecuencias de las que hay que ser conscientes para poder controlarlas.

Es por eso que los médicos oculistas han desarrollado todo tipo de ejercicios que ayudan a reducir el cansancio visual y a cuidar la salud de la vista. El principal problema radica en la cantidad de tiempo que se pasa frente a las pantallas y la mayoría de ejercicios trabaja el impacto que estas generan a nivel físico en esta región del cuerpo. No se requiere más que mover músculos de este órgano y los músculos que lo rodean.

Ejercicios oculares para reducir la fatiga visual

Las herramientas más efectivas son los ejercicios de enfoque, los parpadeos conscientes y la relajación muscular. Estos ejercicios deben realizarse en medio de pausas activas visuales, que mejoran la lubricación natural del ojo.

La regla 20-20-20

Es un método universal de fácil aplicación. Realiza una división de una hora en tres partes, entre las que siempre se mantiene la visualización de la pantalla. Esta rutina indica que luego de 20 minutos la mirada se aparte de la misma. Posteriormente ubique son su mirada un objeto que esté a no menos de 6 metros de distancia (20 pies de distancia) y mantenga la vista allá durante 20 segundos.

Funciona porque el músculo ciliar del ojo se contrae al observar pantallas u hojas de papel durante un tiempo determinado. Al mirar lejos, este músculo se relaja.

Parpadeo constante

Al observar tanto tiempo una pantalla, los ojos dejan de parpadear hasta en un 50%, lo que los afecta directamente porque no hay lubricación y provocan resequedad; por lo tanto, ardor. Este ejercicio específico implica que se cierren los ojos de forma tranquila durante dos segundos, sin presionar.

Tras esto, y luego de abrirlos, realice un ejercicio de parpadeo continuo hasta cumplir 10 en total. Esto ayuda a comprimir las glándulas de los párpados, renovando la película lagrimal y lubricando la superficie del ojo.

El palmeo

El calor es otro elemento que ayuda a relajar la visión. Pero no cualquier cantidad de grados centígrados. Basta con frotar sus manos, lo suficiente para que estas queden calientes por la fricción.

Una vez finalizado el ejercicio con las manos, dirija las palmas hacia los ojos, posándolas ahuecadas sin ejercer presión sobre los ojos como tal, los dedos pueden quedar sobre la frente. Imagine una cavidad convexa delante de los globos oculares.

Manténgalos allí durante un minuto y respire profundamente durante este ejercicio.

Cambio de enfoque (cerca/lejos)

Otro ejercicio que ayuda a reducir la fatiga visual es cambiar de enfoque. Los expertos han difundido el siguiente ejercicio:

Ponga su dedo índice a una distancia de 15 centímetros (preferiblemente no tenga una pantalla frente suyo) y obsérvelo durante diez segundos. Luego cambie la mirada, ágilmente, hacia un objeto lejano y mantenga la vista allí otros diez segundos. Realice diferentes repeticiones.

Estiramiento ocular (movimientos)

Con el fin de liberar tensión acumulada, realice ejercicios con sus ojos. Es positivo que cierre los ojos lentamente y los abra antes de activar los músculos. Mire de lado a lado en varias ocasiones; hacia arriba, hacia abajo repetitivamente. Al igual, mueva circularmente sus globos oculares en ambos sentidos. Incluso, puede intentar dibujar ochos o figuras del infinito.