Redes sociales y pérdida de identidad: cuando seguir a otros deja de ser sano

El entrevistado en La FM señaló que la identidad es un proceso natural que se forma a partir de experiencias, edad y aprendizajes.
El experto entrevistado en La FM explicó que el éxito humano se basa en trabajar cooperativamente, pero ese equilibrio se rompe cuando aparece una comparación excesiva que altera la percepción individual. Crédito: Freepik

En el programa Siempre Contigo de La FM, dirigido por Silvia Corzo, el psicólogo Eric Fabián Rico explicó por qué algunas personas dejan de construir su propia identidad al intentar imitar a otros, y advirtió que el problema surge cuando se pierde el equilibrio entre la admiración y la individualidad.

Durante la entrevista, el experto señaló que la identidad es un proceso natural que se forma a partir de experiencias, edad y aprendizajes adquiridos en el entorno familiar. Según explicó, “no es patológico mientras el proceso sea natural”, pero advirtió que la dificultad aparece cuando una persona deja de construir su propio concepto y busca convertirse en alguien más.

Rico indicó que el punto crítico ocurre cuando alguien “no quiere solo parecerse, sino ser la otra persona”, lo que puede afectar su bienestar y su percepción de sí mismo. En ese contexto, explicó que esta situación puede reflejarse en distintos ámbitos, como el familiar o laboral, cuando una persona intenta ocupar el lugar de otra o asumir roles que no le corresponden.

¿Cuándo la imitación deja de ser natural y afecta la identidad?

El entrevistado afirmó que en la sociedad existen roles definidos que permiten la organización y el trabajo conjunto. Según explicó, el éxito humano se basa en trabajar cooperativamente, pero ese equilibrio se rompe cuando aparece una comparación excesiva que altera la percepción individual.

En relación con esto, mencionó el impacto de las plataformas digitales, donde es común seguir a figuras públicas. Indicó que es válido desarrollar habilidades inspiradas en otros, pero subrayó que el problema aparece cuando una persona “se refleja o se mimetiza totalmente en la otra”, adoptando comportamientos, expresiones y formas de actuar.

El psicólogo relacionó esta conducta con rasgos de narcisismo, al señalar que algunas personas buscan validación externa incluso si eso implica perder la empatía. “La imitación es natural”, explicó, pero insistió en que debe existir un límite para evitar que se invalide la percepción propia.

También advirtió sobre casos en los que la búsqueda de aceptación conduce a conductas de riesgo. Como ejemplo, mencionó los retos peligrosos en redes sociales, en los que las personas participan para sentirse parte de un grupo, sin medir las consecuencias.

¿Qué efectos tiene perder la identidad en la salud mental?

Rico explicó que mantener el equilibrio es clave para la salud mental, y reiteró que “todo en exceso es malo”. En ese sentido, señaló que la inspiración no representa un problema, siempre que no implique dejar de ser quien se es.

El especialista abordó además situaciones relacionadas con la imagen personal, como los casos en los que alguien recurre a procedimientos estéticos con el objetivo de parecerse a otra persona. Según indicó, esto puede derivar en dismorfia corporal, un fenómeno en el que se rechaza la propia identidad física en favor de un ideal externo.

En el ámbito de las relaciones cercanas, el psicólogo reconoció que es habitual que parejas o amigos compartan comportamientos o expresiones con el tiempo. Sin embargo, advirtió que el problema aparece cuando esa adaptación afecta la estabilidad emocional o la percepción individual.

En el entorno laboral, Rico señaló que algunas personas adoptan ideas ajenas para obtener reconocimiento. Explicó que este comportamiento puede tener un componente narcisista, especialmente cuando se prioriza el progreso individual a costa del colectivo.

El experto también hizo referencia a casos extremos de imitación, en los que la admiración se convierte en obsesión. Indicó que este tipo de situaciones se caracteriza por la pérdida de autonomía, la frustración y la inestabilidad emocional, factores que pueden tener consecuencias personales y sociales.

Finalmente, destacó el papel de las pautas de crianza en la construcción de la identidad, al señalar que la falta de límites puede influir en estos comportamientos. Añadió que, en algunos casos, la imitación puede transformarse en rechazo hacia la persona admirada, dando lugar a conductas hostiles.

Rico concluyó que emociones como la envidia pueden ser parte del desarrollo personal si se gestionan de forma adecuada. Según explicó, pueden funcionar como un referente para alcanzar metas propias, siempre que no impliquen una competencia negativa ni la pérdida del valor individual.