Científicos colombianos estudiarán en la Antártida los riesgos solares para los satélites

Científicos de la UN viajarán a la Antártida en 2027 para medir cómo las tormentas solares afectan señales y satélites colombianos.
Científicos colombianos viajarán a la Antártida Crédito: Santiago Vargas

¿Qué tan preparados están los satélites colombianos para enfrentar una tormenta solar? Esta es una de las preguntas que busca responder un grupo de investigadores de la Universidad Nacional que viajará a la Antártida a comienzos de 2027 para estudiar cómo la actividad del Sol puede afectar los equipos que orbitan la Tierra y las señales que permiten su funcionamiento.

La investigación, liderada por el Observatorio Astronómico Nacional, adquiere relevancia para Colombia después de la pérdida del satélite FACSAT-2 en 2025 y ante la necesidad de fortalecer las capacidades del país para diseñar, operar y proteger sus futuras misiones espaciales.

Condiciones espaciales para los satélites

Santiago Vargas, doctor en astrofísica y profesor del Observatorio Astronómico, explicó en entrevista con La FM que las condiciones del espacio pueden comprometer la vida útil de los satélites, especialmente cuando aumenta la actividad solar como sucedió con el reciente satélite colombiano.

“Cuando diseñamos una misión tenemos que saber cuáles van a ser esas condiciones y no suponer que el satélite va a estar en un entorno donde no hay Sol, donde no va a haber afectaciones por la actividad solar”, señaló el investigador.

¿Cómo puede afectar el Sol a los satélites colombianos?

El Sol atraviesa ciclos de actividad que pueden provocar la liberación de grandes cantidades de energía, radiación y partículas. Estos fenómenos pueden alterar las condiciones del entorno terrestre y afectar los sistemas tecnológicos que dependen de señales satelitales.

Uno de los efectos ocurre cuando la actividad solar calienta las capas superiores de la atmósfera, que se expanden y generan una mayor resistencia para los satélites que orbitan a baja altura. Esta fuerza puede hacer que pierdan altitud y reducir el tiempo durante el cual permanecen operativos.

“Cuando estamos en un máximo de actividad solar hay muchos más fenómenos asociados a la actividad del Sol, a las tormentas y a todo lo que puede ocurrir o implicar en la tecnología de los seres humanos”, explicó Vargas.

El astrofísico aclaró que no es posible anticipar con total precisión cuándo ocurrirá una tormenta solar ni determinar de antemano todos sus efectos. Sin embargo, estudiar estos fenómenos permite conocer mejor las condiciones a las que estarán expuestos los satélites y considerar esos riesgos desde la planificación de cada misión.

En ese sentido, la investigación busca aportar información científica que ayude a comprender el comportamiento de la actividad solar y sus implicaciones para los equipos espaciales colombianos.

La Antártida, clave para entender los riesgos en Colombia

El proyecto contempla una comparación entre las señales satelitales registradas en Colombia y las que se medirán en una base antártica administrada por Bulgaria.

El equipo estará integrado por aproximadamente nueve personas, entre estudiantes de maestría y doctorado, egresados e investigadores colombianos vinculados a instituciones científicas de Estados Unidos.

Los científicos estudiarán las diferencias entre las regiones polares y ecuatoriales, con especial atención a la ionósfera, una región de la atmósfera superior que influye en la propagación de las señales de radio.

En las zonas ecuatoriales pueden formarse burbujas de plasma que modifican la densidad de las partículas y perturban las señales utilizadas para el posicionamiento y las comunicaciones satelitales.

“Colombia está en una latitud ecuatorial y esa comparación nos va a servir para poder indagar en un aspecto poco conocido: cuáles son los efectos de esta actividad solar en el ecuador y cómo se comparan con los que ya se han estudiado un poco más en las zonas polares”, indicó Vargas.

Colombia busca fortalecer sus capacidades espaciales

Más allá de comprender los efectos de las tormentas solares, el proyecto pretende contribuir al desarrollo de un servicio colombiano de clima espacial, con instrumentos que permitan monitorear estos fenómenos desde el territorio nacional.

Para Colombia, contar con información de este tipo sería relevante en la planificación de futuros satélites de observación de la Tierra, utilizados para estudiar el territorio, monitorear la deforestación y apoyar la prevención de desastres naturales.

El investigador destacó que el país necesita fortalecer sus capacidades satelitales y comprender mejor las condiciones ambientales que pueden afectar el funcionamiento de estos equipos.

“Lo que podemos hacer es tratar de estudiar las condiciones bajo las cuales un satélite que lancemos vaya a estar expuesto a la actividad solar, saber si lo vamos a lanzar en un mínimo solar o en un máximo solar y poder estimar su tiempo de vida”, afirmó.

La expedición está prevista para comienzos de 2027. Los investigadores esperan permanecer entre 10 y 15 días realizando mediciones en la Antártida, aunque el viaje completo podría durar cerca de un mes.

Los datos recopilados servirán para los análisis posteriores y para ampliar el conocimiento sobre el clima espacial. El desafío para Colombia será aprovechar estos resultados en la preparación de futuras misiones y en el desarrollo de herramientas que permitan anticipar, en la medida de lo posible, los riesgos que enfrenta su tecnología satelital.

Clave del tema en cuatro preguntas:

¿Por qué científicos colombianos viajarán a la Antártida?

Investigadores del Observatorio Astronómico Nacional de la Universidad Nacional viajarán a comienzos de 2027 para estudiar cómo las tormentas solares afectan las señales satelitales. Compararán mediciones realizadas en la Antártida y Colombia para comprender mejor estos fenómenos y sus efectos sobre la tecnología.

¿Qué relación tiene esta investigación con la caída del FACSAT-2?

El estudio busca comprender las condiciones del espacio que pueden afectar la vida útil de los satélites. La actividad solar puede calentar y expandir las capas superiores de la atmósfera, aumentar la resistencia que enfrentan los equipos en órbitas bajas y acelerar su pérdida de altura. Sin embargo, no se puede atribuir directamente la caída del FACSAT-2 a este fenómeno sin una verificación específica.

¿Cómo pueden afectar las tormentas solares a la tecnología que utiliza Colombia?

Estos fenómenos pueden alterar las comunicaciones, las señales GPS y el funcionamiento de los satélites. También pueden generar dificultades para la navegación aérea y afectar los drones que dependen del posicionamiento satelital. Por eso, estudiar el clima espacial es importante para anticipar riesgos y fortalecer la protección de los sistemas tecnológicos.

¿Qué resultados esperan obtener los investigadores?

El equipo busca identificar diferencias entre el comportamiento de las señales satelitales en las regiones ecuatoriales y polares. Además, el Observatorio Astronómico Nacional espera avanzar en la creación de un servicio colombiano de clima espacial que permita monitorear estos fenómenos y aportar información para planificar futuras misiones satelitales.