El Hospital Universitario San Ignacio de Bogotá advirtió por la creciente presión de los servicios de salud, especialmente en urgencias, tras una sobreocupación actual del 650% que está generando afectaciones directas en la calidad y oportunidad de la atención a los pacientes.
La entidad alertó sobre el impacto del uso inadecuado del sistema de salud, en medio del aumento de enfermedades respiratorias y otras condiciones médicas que se presentan en esta temporada del año.
Según la institución, factores como el pico respiratorio, la baja adherencia a tratamientos de enfermedades de alta complejidad y el ingreso constante de pacientes con emergencias, han ocasionado una saturación de los servicios de urgencias, afectando los tiempos de espera y la capacidad de respuesta del hospital.
Urgencias, el servicio más impactado
El principal "cuello de botella" se concentra en urgencias, donde pacientes con condiciones no prioritarias ocupan espacios destinados a casos críticos.
“Esta situación retrasa la atención de personas con riesgo vital y genera largas esperas, que pueden extenderse hasta 10 o incluso 22 horas en casos clasificados como menos urgentes”, señaló el centro asistencial.
El hospital explicó que la atención en urgencias se rige por el sistema de triage, que se prioriza según la gravedad del paciente y no por orden de llegada, lo que significa que quienes no presentan riesgo inmediato, pueden experimentar mucha demora.
Efecto en otros servicios
La congestión en urgencias también tiene un efecto dominó sobre otros servicios del sistema de salud. La sobrecarga limita la disponibilidad de personal médico, camas y recursos, afectando la atención hospitalaria, la capacidad de respuesta ante emergencias reales y la eficiencia en la prestación de servicios.
Además, la falta de uso adecuado de rutas como la consulta prioritaria y la consulta externa, incrementa la presión sobre los hospitales, dificultando la atención oportuna de pacientes que realmente requieren atención inmediata.
Alternativas subutilizadas
El Hospital Universitario San Ignacio señaló que existen otras rutas diseñadas para atender de manera más eficiente a los pacientes, según su condición.
“La consulta prioritaria permite resolver casos como infecciones respiratorias leves, fiebre sin signos de alarma o malestar general, mientras que la consulta externa está destinada a controles médicos, seguimientos y renovación de tratamientos”, explicó la entidad.
Desde el hospital subrayaron que esas opciones continúan siendo subutilizadas, lo que contribuye a la saturación del sistema.
Llamado urgente a la ciudadanía
Ante este panorama, la institución lanzó la campaña “Tu atención en el lugar adecuado”, con el objetivo de educar a los ciudadanos sobre el uso correcto de los servicios de salud.
El mensaje es claro: acudir a la ruta adecuada no solo mejora la atención individual, sino que también permite que los servicios de urgencias funcionen de manera más eficiente y estén disponibles para quienes realmente los necesitan.
La situación evidencia uno de los principales retos del sistema de salud: garantizar el acceso oportuno sin colapsar los servicios, en un contexto donde la demanda supera la capacidad instalada en momentos críticos.
Claves del tema, en cuatro preguntas
¿Por qué están colapsando los servicios de urgencias?
Según el Hospital Universitario San Ignacio, la congestión se debe al aumento de enfermedades respiratorias, la baja adherencia a tratamientos de enfermedades complejas y el ingreso constante de pacientes, incluidos muchos que no requieren atención urgente.
¿Cómo afecta esta congestión a los pacientes?
La saturación genera largas esperas de entre 10 y 22 horas en casos no prioritarios— y retrasa la atención de pacientes con riesgo vital, afectando la calidad y oportunidad del servicio.
¿Qué papel cumple el sistema de triage en urgencias?
El triage clasifica a los pacientes según la gravedad de su estado de salud y no por orden de llegada, priorizando los casos más críticos, lo que puede aumentar los tiempos de espera para quienes no presentan urgencias vitales.
¿Qué alternativas existen para evitar la congestión?
El hospital recomienda usar rutas como la consulta prioritaria y la consulta externa, que permiten atender casos leves, controles médicos y seguimientos sin necesidad de acudir a urgencias.