En medio de la devastación que dejaron los terremotos en Venezuela, cuando las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuían con el paso de las horas, un débil ladrido logró detener por un momento el ruido de la maquinaria y renovar la esperanza de quienes permanecían trabajando entre montañas de escombros.
A casi dos metros de profundidad, bajo los restos de una vivienda colapsada, estaba Pinky, un perro criollo que había sobrevivido al derrumbe. Su rescate, que se extendió durante más de cinco horas, fue posible gracias al trabajo conjunto de organismos de socorro de El Salvador y de un equipo de médicos veterinarios de la organización colombiana Manejo Humanitario, con sede en Antioquia.
La participación del grupo antioqueño fue determinante para que el animal pudiera salir con vida de entre los escombros, convirtiéndose en una de las historias que ha dado un respiro en medio de una emergencia que deja miles de personas muertas, heridas y desaparecidas.
Durante las labores de búsqueda, el silencio solo era interrumpido por el movimiento de las máquinas y las instrucciones de los rescatistas. En medio de esa rutina apareció un sonido inesperado: un ladrido apenas perceptible que confirmó que aún había vida bajo las estructuras colapsadas.
"A partir de ese momento comenzó una operación de alta precisión. Cada bloque de concreto debía retirarse con extremo cuidado para evitar que un movimiento en falso provocara un nuevo colapso o pusiera en riesgo la vida del perro", relató Lady Guerra, médica veterinaria y directora de Manejo Humanitario.
Mientras los equipos de rescate abrían un pequeño camino entre los escombros, los médicos veterinarios de Manejo Humanitario permanecían atentos para intervenir en cuanto Pinky pudiera ser liberado. Su labor consistió en brindar acompañamiento técnico durante toda la operación y preparar la atención médica inmediata que requería el animal después de permanecer varios días atrapado.
Tras más de cinco horas de trabajo ininterrumpido, el esfuerzo dio resultado
Pinky salió con vida. Estaba deshidratado, agotado y visiblemente asustado, pero consciente. Apenas pudo mover la cola, ese gesto fue suficiente para que quienes participaron en el operativo aplaudieran, se abrazaran y lloraran de emoción, después de horas de tensión.
Entre quienes vivieron ese momento estaba Lady Guerra, médica veterinaria y directora de Manejo Humanitario, quien aseguró que la experiencia marcó al equipo que viajó desde Antioquia para apoyar la emergencia.
"Hoy doy gracias a Dios por hacer de los animales mi convicción de vida. Juntos seguiremos trabajando por ellos. Después de llorar por desconsuelo, hoy lloramos de felicidad. No hay nada en la vida que supere este momento", expresó.
El rescate de Pinky representa uno de los múltiples esfuerzos que continúan desarrollándose en las zonas afectadas por los terremotos, donde equipos de diferentes países mantienen las labores de búsqueda entre edificaciones colapsadas con la esperanza de encontrar más sobrevivientes.
La historia del perro Pinky también esta marcada por la tragedia
De acuerdo con la información entregada por los equipos de emergencia, las personas con las que vivía no sobrevivieron al derrumbe. Sus cuidadores fallecieron bajo los escombros, por lo que Pinky quedó completamente solo.
Ahora, mientras recibe atención veterinaria para recuperarse de la deshidratación, el agotamiento y el estrés que dejó su prolongado encierro, también comienza otro reto: encontrar un nuevo hogar donde pueda continuar su vida.
La labor realizada por los médicos veterinarios colombianos ha sido destacada por su aporte dentro de la respuesta humanitaria desplegada tras la emergencia. Su experiencia en rescate y atención de animales en desastres permitió acompañar una operación que exigía precisión, coordinación y rapidez para evitar que el estado del perro se deteriorara aún más.
Preguntas clave
¿Qué ocurrió con Pinky durante los terremotos en Venezuela?
Pinky, un perro criollo, quedó atrapado bajo los escombros tras el colapso de una vivienda durante los terremotos. Permaneció varios días bajo las estructuras hasta que un débil ladrido permitió a los equipos de rescate ubicar el lugar donde se encontraba.
¿Quiénes participaron en el rescate de Pinky?
El operativo fue realizado por organismos de socorro de El Salvador con el apoyo de médicos veterinarios de la organización antioqueña Manejo Humanitario, quienes brindaron acompañamiento técnico y atención veterinaria durante toda la operación.
¿En qué estado fue encontrado el perro?
Pinky fue rescatado con vida. Los veterinarios informaron que presentaba deshidratación, agotamiento y signos de estrés, por lo que recibió atención médica inmediatamente después de ser liberado.
¿Qué pasará ahora con Pinky?
Según la información entregada por los equipos de emergencia, los cuidadores de Pinky fallecieron durante el derrumbe. Por esa razón, mientras completa su recuperación, se espera que pueda encontrar un nuevo hogar donde continúe recibiendo los cuidados necesarios.