Placas tectónicas en Colombia revelan un océano que existió hace 75 millones de años

Colombia tiene en su superficie historia rica y completa, que a diario se puede ignorar.
La historia geológica de Colombia está marcada en la piedra. Crédito: Servicio Geológico Colombiano

Las placas tectónicas definen el rumbo de lo que llamamos superficie. Movimientos que durante millones de años han formado, y lo seguirán haciendo, nuestro hogar, se registran a diario. Es el mecanismo del planeta Tierra, puesto que grandes placas de materiales gruesos cubren la geoesfera y se movilizan entre lava.

Si bien estos movimientos provocan daños en todo aquello que habita en la superficie terrestre y marítima, es algo natural. Desde antes que Pangea se formara y la actual distribución de la Tierra, siguen provocando movimientos. El pacífico es la zona más activa en la actualidad y Colombia está cerca de ese gran cinturón que cobija desde el sur del planeta, hasta el norte, en una extensión en la que también se contabilizan más de 10.000 kilómetros entre Oceanía y América del sur.

Pues bien, lo que hoy conocemos como Colombia, hace millones de años no era más que tierra bajo el agua, que fue emergiendo conforme las placas tectónicas se movieron y emergieron a la superficie. Si bien América se extiende de polo a polo, no siempre estuvo junta y fue importante que la subducción hiciera de las suyas para que hoy pisemos tierra.

Así es como Colombia se formó gracias al movimiento de las placas tectónicas

El Servicio Geológico Colombiano compartió en redes sociales evidencias que el territorio nacional guarda al respecto de la historia geológica. Así lo documentaron en una serie de fotos. La tierra tiene marcas, parecen cicatrices, en la que hay datos irrefutables sobre la emersión de la roca sobre el agua.

Gracias a estas marcas, durante siglos, los geólogos han conocido cómo el planeta Tierra ha sufrido cambios a lo largo y ancho de su historia. Lo sorprendente, para el SGC, es que la roca tiene recaudado en sí todo este proceso que sufrió. La historia deja marcas: "Una montaña se levantó, un océano desapareció y estas rocas conservaron la memoria de ambos. Ante tus ojos se despliega el registro de las fuerzas tectónicas que moldearon una parte de la cordillera Occidental", indica la entidad.

Posteriormente, desarrolla en un hilo la descripción de la roca. Esta se encuentra ubicada en un costado "de la vía que une a Fenicia con la vereda Tesorito, en Riofrío, Valle del Cauca, en una cantera de la finca El Castillo", y está formada desde la etapa Cretácica superior, "hace casi 75 millones de años".

Así se formaron las cordilleras que arropan a Colombia

En esa época Colombia era un mar y, "en el silencio de sus aguas, diminutos organismos marinos descendían lentamente hacia el fondo". Estos cuerpos prehistóricos se mezclaron con lodos ricos en "Sílice" y se hundieron poco a poco hasta disecarse y convertirse en piedra. "Así nacieron las limolitas silíceas y los cherts (rocas muy duras formadas casi por completo de sílice) que hoy conforman la Formación Espinal".

Las capas que se ven son descritas de izquierda a derecha y estas "muestran una disposición sin mayores perturbaciones, pero hacia el centro se deforman y aparecen pliegues, cambios de inclinación y fracturas subverticales que alteran su orden original".

Estas marcas, son, para el Servicio Geológico Colombiano, "huellas de los esfuerzos tectónicos asociados a la formación de las montañas y a la actividad de la Falla Dagua-Calima"; es decir, la estructura geológica activa ubicada en el occidente de Colombia, en el departamento del Valle del Cauca, asociada al borde oriental de la cordillera Occidental.

Las marcas que vemos en la imagen compartida por la entidad son el resultado de millones de años de movimientos, que "comprimieron las rocas y dejaron estas arrugas y cicatrices".

Más allá de esto, lo cierto es que la historia sigue formándose y la roca guarda registro de todo esto. Colombia es un país activo geológicamente y hace parte de una formación estructural gigante que no deja de moverse.