“Prohibir no es la solución”: experta alerta sobre veto a redes sociales para menores y edad ideal para usar celular

Para la experta, el punto central es el desarrollo del criterio. “Acá lo importante también es el desarrollo del criterio, más allá de la prohibición”.

La especialista en inteligencia artificial Diana Villamizar afirmó en La FM, en el programa 'Tarde, pero llego', que la discusión sobre la prohibición de redes sociales para menores de 16 años, como ocurrió en Australia, debe centrarse en el acompañamiento y la formación de criterio frente al uso de la tecnología, más que en la restricción absoluta.

¿Es efectiva la prohibición de redes sociales para menores de 16 años?

Villamizar señaló que Australia es “el país pionero por hacer esta prohibición” al impedir que menores de 16 años tengan cuentas en determinadas plataformas. Sin embargo, indicó que “más allá de la discusión del acceso a las redes sociales, es cómo los jóvenes están usando la tecnología”. En su concepto, el debate no debe limitarse al veto, sino al tipo de relación que los menores establecen con las herramientas digitales.

Explicó que, en el campo de la inteligencia artificial, existen aplicaciones con potencial educativo. “Hay muchas herramientas que también pueden ser educativas”, afirmó, y mencionó como ejemplo un chatbot o asistente que apoye procesos de investigación y refuerce conocimientos. Por ello, sostuvo que no se trata de restringir totalmente el acceso, sino de orientar su utilización mediante un uso responsable.

Para la experta, el punto central es el desarrollo del criterio. “Acá lo importante también es el desarrollo del criterio, más allá de la prohibición”, expresó. Añadió que el acompañamiento debe permitir que los jóvenes identifiquen si el consumo de tecnología “me está haciendo daño” o, por el contrario, “me está sumando y le puedo sacar provecho”, dentro de un proceso de formación.

Frente a los temores sobre la pérdida de empleos y el impacto en habilidades como la creatividad y la memoria, Villamizar consideró que la tecnología está abriendo nuevas oportunidades. “No es que esté reemplazando la inteligencia artificial a los seres humanos”, dijo, sino que está impulsando el fortalecimiento de capacidades como el pensamiento crítico y abstracto, además de generar nuevas carreras relacionadas con el entendimiento de la tecnología.

¿Cómo deben los padres acompañar a sus hijos en el uso de tecnología?

Durante la entrevista, Villamizar, quien es madre de dos niñas de 4 y 7 años, calificó como “muy difícil y muy compleja” la pregunta sobre la edad adecuada para permitir el acceso a redes. Indicó que más allá del momento específico, el enfoque debe estar en la preparación desde la niñez para afrontar el entorno digital con madurez emocional.

Aseguró que existen herramientas de control parental que pueden apoyar ese proceso. “Es responsabilidad de los papás”, afirmó, al señalar que los padres, como tutores legales, deben definir bajo su criterio qué aplicaciones son adecuadas según la edad y revisar los términos y condiciones de las plataformas para determinar si el contenido corresponde al nivel de desarrollo de sus hijos.

En el caso de una niña de cinco años, explicó que utilizaría estas herramientas y presentaría ciertas aplicaciones de inteligencia artificial como apoyo para aprender un nuevo idioma o fortalecer habilidades. Según indicó, es preferible ofrecer la tecnología “como una herramienta, una oportunidad más que como un peligro”, dentro de un proceso de acompañamiento.

Villamizar también advirtió sobre riesgos asociados al uso de estas herramientas, especialmente en materia de desinformación. Señaló que, en ocasiones, la inteligencia artificial “alucina”, término técnico que describe respuestas incorrectas o imprecisas generadas por sistemas como ChatGPT. “Todo lo que te dice no es cierto”, subrayó, al insistir en la necesidad de fortalecer el pensamiento crítico.

Añadió que en el ámbito académico la tecnología podría utilizarse de forma indebida. “Podría usarse hasta para hacer trampa”, afirmó, y recalcó que la tecnología no enseña valores ni ética. En ese sentido, indicó que los componentes éticos y morales dependen de las personas y no de las herramientas digitales, por lo que el reto es reforzar la ética en el entorno tecnológico.

Al referirse a debates políticos vinculados con plataformas tecnológicas, prefirió no profundizar y reiteró que su análisis se centra en el uso responsable de la tecnología por parte de los jóvenes. Concluyó que el reto consiste en equilibrar el acceso, el acompañamiento y la formación de criterio digital para que las nuevas generaciones puedan prepararse para su futuro profesional en un entorno digital.