Colombia se raja en las pruebas PISA: ¿qué está fallando y cuál es la influencia que está teniendo la IA?

La rectora de AFIT explica por qué las competencias en matemáticas y lectura vienen cayendo desde 2018.
Preocupantes resultados de Colombia en Pruebas PISA 2027. Crédito: Magnific

Colombia ingresó a la OCDE aceptando medirse con las economías más importantes del mundo, un ejercicio que incluye comparar sus resultados educativos a través de las pruebas PISA. Los últimos resultados han generado controversia: los estudiantes colombianos de 5º y 6º grado mostraron un desempeño débil en matemáticas, lectura y ciencia, lo que ha derivado en un debate sobre si el país está leyendo bien esos resultados y cuáles son los retos que deja el diagnóstico. Sobre este tema conversó la rectora de AFIT, Claudia Restrepo, en Aquí y Ahora de La FM.

Un deterioro que viene desde 2018

Según explicó la rectora, PISA no mide el conocimiento de un currículo específico, sino la capacidad de resolver problemas en contextos que involucran matemática, lectoescritura y ciencia. Entre 2018 y 2025, Colombia muestra una desmejora en matemáticas y lectura, ubicándose por debajo del promedio de la OCDE, un fenómeno que también afecta a otros países del mundo.

La rectora señaló que la pandemia generó una caída sustantiva en estas competencias, aunque el comportamiento negativo ya se observaba desde antes. Entre las causas mencionadas están la exposición excesiva a pantallas y el bajo uso de la lectura, factores que disminuyen la concentración y las competencias básicas. Por esa razón, universidades como AFIT desarrollaron pruebas diagnósticas desde 2020 para identificar los niveles de ingreso de sus estudiantes y evitar deserción, repetición de materias y alargamiento de las carreras.

Rigor, calificaciones y el papel de la inteligencia artificial

Restrepo advirtió que existe un desfase entre las calificaciones y las competencias reales: mientras los resultados en pruebas como PISA disminuyen, los promedios de calificación de los estudiantes aumentan. Para ella, la educación centrada en el estudiante se ha confundido con procesos menos exigentes.

La rectora sostuvo que la inteligencia artificial exige un dominio elevado de lectoescritura y matemáticas, pues el desarrollo del pensamiento computacional depende de la capacidad de argumentar, contextualizar y hacer las preguntas adecuadas. Por eso, dijo, los retos cambian, pero el nivel de exigencia no debería bajar.

Recomendaciones para la nueva administración educativa

De cara al nuevo gobierno que llegará hasta 2030, la rectora planteó tres prioridades: fortalecer el currículo en matemáticas, lectoescritura y ciencias; consolidar la trayectoria entre la primera infancia y la educación terciaria; y dotar de mayor autonomía a la educación superior para responder a los retos laborales futuros.

Restrepo también cuestionó la proliferación de cátedras especiales en los colegios, que, según dijo, restan tiempo a la enseñanza de las competencias básicas, y llamó a estandarizar más la educación básica y media, en contraste con una educación superior que necesita mayor flexibilidad.