Felipe Riaño es psicólogo y publicista. Con maestrías en psicoanálisis y dirección en psicología, ha dedicado parte de su vida a realizar conferencias y asesorar diferentes tipos de profesionales. En entrevista con La FM, habló sobre su más reciente publicación, ‘Su madre, la suya’ (editorial Planeta), un texto que describe como “una guía” ante ataques personales en espacios laborales y la vida cotidiana.
Riaño afirma que, durante sus años de experiencia a nivel laboral, ha sido cuestionado sobre cómo responder ante frases que terceros pueden hacer en contra de uno; citando diferentes ejemplos, indica que lo mejor era escribir un texto “para que las personas se sientan acompañadas y con la finalidad de que pueden utilizar algo para no rebajarse al nivel del otro”.
Se refiere a insultos que en el ámbito laboral, cualquier persona puede lanzar contra uno; Riaño expone que en medio de sus charlas con clientes y escuchas también es común que le pregunten porqué no es bueno quedarse en silencio ante este tipo de ataques, “(…) Yo digo, no, porque no todo insulto merece una respuesta, pero tampoco todo insulto merece nuestro silencio y la gente confunde el silencio como con falta de carácter o temple”.
¿Cómo nació ‘Su madre, la suya: cómo insultar con elegancia en la era del ruido’?
El autor indica que pasaron alrededor de ocho años entre la primera idea y el resultado final, y que las líneas se escribieron desde 2024, basado en notas tomadas durante sus conferencias asesorías.
Durante el texto, es común encontrar citas a Winston Churchill, Mark Twain, Oscar Wilde o Ronald Reagan, figuras destacadas en la política y la literatura, conocidos por ser ágiles en debates y conversaciones en las que se ponía a prueba su carácter; todo en un formato académico, paso a paso, deconstruyendo a nivel social insultos y la psique que se mueve en quien decide ‘atacar’.
Entre los políticos y artistas mencionados, Riaño afirma haber realizado “ingeniería a la inversa” con el fin de conocer “qué es un insulto, pero inteligente, elegante; qué lo hace sarcástico, qué lo hace irónico o qué lo hace cínico, cuáles tiene humor, cuáles no”.
Lo propio hizo al aconsejar cómo responder a este tipo de insultos, refiriéndose a un esquema basado en su experiencia y estudio: “(…) lo hice más como manual práctico para que las personas puedan aprender”.
La metáfora de las balas y las respuestas lapidarias
Cuestionado por un símil usado durante el texto, en el que compara las respuestas ante groserías con armas y balas, Riaño asegura que se debe a que este tipo de frases emitidas “tienen que ser lapidarias, tienen que silenciar al otro”. Explica que quien ataca de forma verbal “busca es simplemente a través de la palabra mancillar, humillar, denigrar, ser totalmente grotesco lingüísticamente” y que una respuesta inteligente puede hacer reír al interlocutor, aunque se le haya respondido ‘con filo’, además de silenciarlo.
Las figuras citadas y las ignoradas
Winston Churchill fue un político conocido por ser ágil al momento de responder a argumentos que contrariaban sus ideas y ataques personales que le hacían en medio de eventos públicos, de él hay citas; así como de otras figuras. No obstante, no ejemplifica con autores o líderes colombianos. Riaño indica que no le interesaba hacer apología a movimientos internos del país, además de buscar algo “transversal para la verticalidad corporativa o del mundo real”.
Y aunque asegura no ser muy allegado a las ideas y personalidad del exmandatario Gustavo Petro, parafrasea en la conversación con este dial una de sus respuestas en medio de un debate en el Congreso de la República, cuando aún no subía al poder con David Mejía: "(…) Senador Mejía, cuando nosotros seamos gobierno, usted no sobra. A usted lo necesitaremos porque un país se construye con gente que piensa diferente".
Más de 500 ejemplos sobre cómo responder a insultos, de manera elegante
El libro se caracteriza por tener dos portadas: una azul, otra roja, en la que se contraponen lo teórico y lo práctico, Riaño aconseja que siempre es vital mantener la calma ante insultos y hacia el final de cada parte del texto lanza el componente práctico: alrededor de 500 ejemplos sobre como responder ante ataques personales en medio de conversaciones.
La era del ruido: "idiotas con internet" y la cultura de lo ‘fastsilismo’
Riaño no es optimista cuando se habla de una cultura de un buen uso de las redes sociales; en su texto llama “idiotas con internet” a muchas personas que aprovechan el anonimato para insultar a otros y considera que las redes son como el coliseo romano, citando a Umberto Eco, donde “hay mayor excitación a la destrucción y lo fácil; hay algo que aquí quiero destacar: lo fácil es lo que se ha vuelto común y parte del modus operandi y modus vivendi del ser humano.
Por ello habla del ‘fastsilismo’, una sociedad que quiere inmediatez y de manera fácil, argumentando que no hay nada más parecido a esto que una grosería, algo usado antes que debatir y “construir argumentos profundos”: “(…) estamos ante personas que les excita la destrucción y bostezan ante la creación”, sentencia.
La degradación de la política
Asimismo, este recurso inunda a la política. Riaño indica que el dato no mata al relato y que, en los últimos años, los políticos utilizan estrategias que hagan reaccionar a el electorado, incluyendo ataques personales en discurso a sus opositores y rivales, “hasta en el mundo de la política se ha vulgarizado todo”, reflexiona.
También asegura que esto puede ser provocado por el uso excesivo de las redes sociales, “porque es un megáfono y un coliseo romano a la vez. Me dio la posibilidad de tener voz y voto. Eso está bien, sin embargo, premiamos a lo que hace parte de este vulgo. Por eso el fenómeno de los influencers; hemos visto buenos influencers, pero otros que si tú les quitas las redes no siguen influyendo”.