Un colombiano de 33 años de edad murió el 31 de octubre en Palmira, pero se confirmó que este tenía malaria. Como él, se identificó que otro ciudadano padecía de esta enfermedad. Ambos procedían de República Democrática del Congo. El Ministerio de Salud, así como el Instituto Nacional de Salud, activaron protocolos de vigilancia para descartar que tuvieran alguna enfermedad que pudiera contagiarse fácilmente como el ébola.
La malaria también es conocida como paludismo y es una enfermedad infecciosa que representa un importante problema de salud pública en diferentes regiones del mundo. Se transmite principalmente por la picadura de mosquitos infectados y puede provocar complicaciones graves si no se diagnostica y trata a tiempo.
Aunque afecta especialmente a países tropicales y subtropicales, la malaria continúa siendo una amenaza para millones de personas, en particular para quienes viven o viajan a zonas donde circula el parásito, según la OPS.
¿Qué es la malaria?
La malaria es una enfermedad parasitaria causada por microorganismos del género Plasmodium. Estos parásitos ingresan al organismo humano y afectan principalmente el hígado y los glóbulos rojos, responsables de transportar oxígeno por la sangre.
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, la malaria es una enfermedad prevenible y curable que continúa siendo un desafío para los sistemas sanitarios, especialmente en territorios con condiciones favorables para la reproducción de los mosquitos transmisores.
Existen diferentes especies de Plasmodium capaces de infectar a los seres humanos. Entre ellas se encuentran Plasmodium falciparum y Plasmodium vivax, consideradas de gran importancia por su distribución y sus efectos sobre la salud.
¿Cómo se contagia la malaria?
La principal vía de transmisión de la malaria es la picadura de una hembra del mosquito Anopheles infectada con el parásito Plasmodium. Cuando el mosquito pica a una persona infectada, puede adquirir el parásito al alimentarse de su sangre. Posteriormente, si vuelve a picar a otro ser humano, puede transmitirlo e iniciar una nueva infección.
Una vez dentro del organismo, los parásitos viajan por el torrente sanguíneo hasta llegar al hígado, donde se desarrollan y multiplican. Después pasan nuevamente a la sangre e infectan los glóbulos rojos, provocando su destrucción y generando los principales síntomas de la enfermedad.
Según MedlinePlus, la malaria también puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo y mediante transfusiones de sangre contaminada, aunque estas vías son menos frecuentes.
Es importante aclarar que la malaria no se transmite por abrazar, besar, compartir alimentos, utilizar los mismos utensilios o mantener contacto cotidiano con una persona infectada.
¿Cuáles son los síntomas de la malaria?
Los síntomas pueden aparecer entre varios días y semanas después de la picadura del mosquito infectado. Sin embargo, el periodo de incubación depende de la especie del parásito y de las características de cada infección.
Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran:
- Fiebre alta y escalofríos.
- Sudoración abundante.
- Dolor de cabeza.
- Dolor muscular y malestar general.
- Náuseas y vómitos.
- Cansancio y debilidad.
- Anemia.
En los casos graves, especialmente cuando la infección es causada por Plasmodium falciparum, pueden presentarse convulsiones, alteraciones neurológicas, insuficiencia renal, problemas respiratorios e incluso coma.
Por esta razón, cualquier persona que presente fiebre después de permanecer en una zona con transmisión de malaria debe buscar atención médica y solicitar una evaluación.
¿Cómo prevenir el contagio de malaria?
La prevención se concentra principalmente en evitar las picaduras de mosquitos y reducir su reproducción. Entre las medidas recomendadas están:
- Utilizar repelentes de insectos.
- Dormir bajo toldillos o mosquiteros, preferiblemente tratados con insecticida.
- Usar ropa que cubra brazos y piernas.
- Instalar mallas protectoras en puertas y ventanas.
- Eliminar recipientes con agua estancada que puedan favorecer la reproducción de mosquitos.
- Consultar con un profesional de salud sobre medicamentos preventivos antes de viajar a zonas de riesgo.
La OPS destaca la importancia de fortalecer las estrategias de vigilancia, diagnóstico, prevención y tratamiento para reducir la transmisión de esta enfermedad.
¿La malaria tiene cura?
La malaria es una enfermedad tratable y, en la mayoría de los casos, puede curarse si se diagnostica y se administra el tratamiento adecuado.
El diagnóstico se realiza mediante pruebas de sangre, que permiten identificar la presencia del parásito. El medicamento depende de la especie de Plasmodium, la gravedad de la infección y la región donde se adquirió.
La automedicación debe evitarse, ya que un tratamiento inadecuado puede retrasar la recuperación y aumentar el riesgo de complicaciones.