Durante 2026 en el mundo se han reportado 11 eventos sísmicos de una categoría superior a los 7 grados de magnitud. El terremoto más fuerte se registró en Indonesia, con un poder de 7,7 grados en la escala de sensación, antes estuvo Colombia, que sufrió las consecuencias de movimientos telúricos de 7,4 grados.
Para los expertos es normal que esto ocurra, dado que la Tierra siempre se está moviendo a nivel interno y la liberación de presión se ve en la superficie terrestre. No obstante, en países como Perú, Chile o México, se habla sobre el silencio sísmico, sus riesgos y consecuencias en determinados territorios.
El Servicio Geológico Colombiano informa que no es posible determinar el futuro de un evento sísmico; por lo tanto no se puede prever en qué momento ocurrirá un nuevo sismo. A lo largo de la década de los setenta, en China se publicaron un sinfín de artículos en los que se hablaba de las posibilidades de predecir los movimientos telúricos, según Hernando Tavera, actual presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú; de los cuales se extrajo que habían señales antes de un sismo (frecuencias de movimientos telúricos, variaciones en el campo eléctrico, emisiones de Radón, deformación cortical), que fueron clasificados como "premonitores de corto plazo, intermedio y largo".
El experto indica en un artículo publicado en la página de la entidad que dirige, que los de mayor confianza son los de largo plazo, "debido a que el problema es visto a una escala regional y global".
Estas mediciones tienen en cuenta una periodicidad mínima de 500 años en los que se analizan movimientos que hayan afectado a una región determinada.
¿Qué son los silencios sísmicos?
Se consideran silencios sísmicos a periodos en los que no se reporten actividades geológicas importantes; es decir, terremotos que sean fuertes y causen afectaciones en la superficie terrestres. El experto ejemplifica que para el Cinturón de Fuego (considerado en la actualidad como la región más activa a nivel geológico) se tomaron en cuenta mapas con eventos superiores a los 8,0 grados; "fueron hechos por el profesor J.Kelleher en 1972, mostrando la existencia de zonas en las que no habían ocurrido sismos importantes". A estos puntos se les denominaron como silencios sísmicos, también conocidos como lagunas sísmicas.
El experto define que una laguna sísmica "es una región en la cual no ocurre un sismo importante durante un periodo de años bastante largo, pero que está bordeada por regiones donde ocurrieron sismos". Es decir, puntos en los que no se han reportado temblores, pese a que su alrededor sí.
En el caso de países vecinos como lo son Perú, el último gran terremoto en este país fue en 2007, cuando en la escala de momento sísmico se reportó un terremoto de 7.9 grados, mientras que fue de 7.0 en la escala de Richter, su epicentro fue en Pisco, pero el movimiento telúrico se sintió en la capital Lima.
Por su parte, en Lima, el 3 de octubre de 1974 se reportó un sismo entre 7.7 y 8.1 en la magnitud de potencia. Su epicentro fue en el Océano Pacífico en la costa central. También tuvo repercusión en el Callao y hubo un pequeño tsunami.
Desde entonces, en este país no se reportan terremotos de tanta potencia, y esto ha generado atención en medios de comunicación del país vecino luego de lo ocurrido en Colombia y Venezuela. No obstante, señalan que las preocupaciones se dirigen más a terremotos mayores a los ocho grados.
¿Qué otras regiones son consideradas con silencio sísmico?
Además de Lima, se considera que la costa central de este país también está en silencio sísmico. Pero alrededor del mundo hay diferentes ejemplos de esta definición. En el norte de Chile y en el centro se presentan sismos de potencia media o suave, desde hace años no se reporta un sismo de alta fuerza; por lo que hablan de un silencio telúrico en esta parte del mundo.
El ejemplo más conocido es la Falla de San Andrés, en California; específicamente su zona sur, en las que se encuentran ciudades como Los Ángeles y San Diego. Allí el último gran terremoto fue en 1857, desde el evento de Fort Tejon. Desde hace años se habla de que en cualquier momento puede haber una liberación de energía potente, que destruiría gran parte de la región occidental del gigante americano.
En Japón, la Fosa de Nankai es conocida por aguardar por un terremoto fuerte; de ocurrir un sismo en esta región del planeta, destruiría gran parte de ciudades principales de Japón.