¿Qué hacer si es designado jurado de votación y no puede asistir?

El 8 de marzo, millones de colombianos votarán; los jurados garantizan el proceso, desde la entrega de tarjetas hasta el escrutinio de mesa.
Jurados de votación revisan materiales antes de la apertura de urnas para asegurar un proceso electoral transparente y ordenado. Crédito: Colprensa

El domingo 8 de marzo, millones de colombianos asistirán a las urnas para escoger a los integrantes del Congreso de la República para el próximo cuatrienio y participar en las consultas interpartidistas que definirán candidaturas presidenciales.

En esta jornada, los jurados de votación desempeñan una función esencial como garantes del proceso electoral. Son responsables de recibir y verificar el documento de identidad de cada ciudadano, registrar sus datos, firmar y entregar la tarjeta electoral, vigilar la urna y expedir el certificado electoral cuando sea necesario. Asimismo, deben realizar el escrutinio en la mesa, diligenciar los formularios con los resultados y entregar los pliegos electorales al delegado de puesto de la Registraduría.

Los jurados de votación son designados a través de un sorteo. Para ello, la Registraduría solicita a distintas entidades bases de datos de ciudadanos y, con esa información, realiza la selección de manera aleatoria. En esta ocasión, los jurados fueron elegidos entre el 21 y el 23 de enero.

Esta convocatoria no solo implica una responsabilidad ciudadana, sino consecuencias jurídicas y económicas en caso de incumplir el llamado. La multa equivale a 10 salarios mínimos.

El 8 de marzo, los jurados de votación garantizarán el proceso electoral, desde la verificación de documentos hasta el escrutinio, cumpliendo una labor obligatoria y esencial.Crédito: Colprensa

Causales de exoneración para ser jurado de votación

Sin embargo, el artículo 108 del Código Electoral señala que únicamente en casos expresamente establecidos es posible quedar exento de esa obligación:

  • Grave enfermedad del jurado o su cónyuge, padre, madre o hijo.
  • Muerte del jurado o de su cónyuge, padre, madre o hijo ocurrida el día de las elecciones o dentro de los tres días anteriores de la elección.
  • No ser residente en el lugar donde fue designado.
  • Ser menor de 18 años (no aplica en elecciones de Consejos de Juventud).
  • Haberse inscrito y votar en otro municipio.

Asimismo, el Código Electoral contempla inhabilidades automáticas para quienes tengan vínculos de parentesco, en determinados grados de consanguinidad o afinidad, con el Registrador Nacional y otros funcionarios de la entidad.

“Tampoco podrán ser jurados los parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o único civil del Registrador Nacional, registradores distritales, municipales o auxiliares, ni de los delegados del Registrador”, indica la Registraduría en su página web.

¿Qué hacer si soy designado de votación y no puedo asistir?

Para solicitar la exoneración, el ciudadano debe acudir personalmente a una sede de la Registraduría y radicar un escrito en el que sustente la causal invocada, adjuntando las pruebas correspondientes.

En contraste, quienes sean designados y no presenten una justificación válida por su inasistencia pueden enfrentar sanciones. En el caso de los servidores públicos, la consecuencia puede ser la destitución del cargo; para los particulares, la multa puede ascender hasta $17.509.050, equivalente a cerca de 10 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

El Código Electoral establece causales de exoneración para jurados de votación y sanciones para quienes incumplan, incluyendo multas de hasta 10 salarios mínimos.Crédito: Colprensa

¿Cómo es el trabajo de los jurados de votación?

En cada mesa de votación hay seis jurados titulares y varios remanentes, quienes deben presentarse desde las 7:00 a. m. para verificar que el material electoral esté completo antes de la apertura de urnas a las 8:00 a. m. Durante la jornada, que se extiende hasta las 4:00 p. m., cada uno cumple funciones específicas: validar la identidad del votante, registrar sus datos, firmar y entregar la tarjeta electoral, custodiar la urna y expedir el certificado electoral. Esta distribución de tareas busca garantizar orden, agilidad y transparencia en el proceso.

Tras el cierre de la votación, los jurados deben realizar el escrutinio de mesa, que implica contar los votos uno a uno, consignar los resultados en los formularios oficiales y verificar que las cifras coincidan antes de entregar el material al delegado de la Registraduría. Este servicio público es obligatorio y temporal, y convierte a los jurados en garantes directos de la voluntad ciudadana.