A siete días del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al Quindío, el departamento mantiene activa la atención de una emergencia que deja, según el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya, entre 33.000 y 35.000 damnificados, más de 12.000 viviendas afectadas y cerca del 80 % de la ruralidad con daños, especialmente en Quimbaya, Montenegro y Armenia.
Mientras las autoridades consolidan la información entregada por los 12 municipios, continúan las labores de atención a las familias afectadas y la evaluación de viviendas e infraestructura.
La ruralidad enfrenta uno de los mayores impactos
Desde las primeras horas del lunes 10 de agosto, a las 7:35 de la mañana, se instaló el Puesto de Mando Unificado, se contó con apoyo de la Policía y se realizó un sobrevuelo para establecer las primeras afectaciones; al día siguiente, el gobernador recorrió los 12 municipios del departamento junto con la ministra de Trabajo, manteniendo desde entonces comunicación permanente con los alcaldes para consolidar las necesidades de cada territorio.
A partir de estos recorridos, Galvis advirtió que uno de los impactos más fuertes está en el campo, donde estima que “la ruralidad se ha afectado para mí en un 80 %”, con fincas completamente colapsadas y campesinos que permanecen en carpas porque perdieron sus viviendas.
En este escenario, Quimbaya enfrenta una de las situaciones más complejas, pues el departamento trabaja en un espacio temporal para reubicar aproximadamente 400 familias, mientras continúa la evaluación de los daños en los demás municipios.
Más de 170 instituciones educativas están afectadas
La emergencia también golpeó la infraestructura educativa del departamento. Más de 170 instituciones presentan averías o colapsos, una situación que afecta a unos 22.000 de los 32.000 estudiantes del Quindío, mientras se realizan las valoraciones técnicas para determinar cuáles establecimientos pueden volver a recibir alumnos y cuáles requieren intervenciones antes de reanudar actividades.
En materia de salud, el Hospital San Juan de Dios tiene inhabilitados los pisos cuarto, quinto, sexto y séptimo, por lo que se adelantan trabajos para recuperar progresivamente sus espacios. Como medida temporal, la Alcaldía de Bogotá facilitó un hospital móvil con capacidad para más de 40 personas, que permitirá reforzar la atención mientras avanzan las obras.
El Hospital La Misericordia también resultó afectado y actualmente se adelantan valoraciones de su estructura; entretanto, las personas que ocupaban el edificio afectado fueron trasladadas temporalmente al Centro Social, una infraestructura construida por el Gobierno departamental que ahora está siendo utilizada para atender la emergencia.
La respuesta humanitaria continúa en paralelo: al Quindío han llegado más de 150 toneladas de ayudas, que están siendo entregadas a los municipios y comunidades mediante alcaldes y actores locales, con una directriz que ahora prioriza las comunas de Armenia y la ruralidad.
En el Centro de Convenciones, además, más de 300 voluntarios participan en la organización de mercados y otros elementos que posteriormente son distribuidos entre las familias afectadas.
El departamento comienza a preparar la reconstrucción
Durante estos primeros siete días, la prioridad ha estado en atender las necesidades inmediatas de las familias, pero el Gobierno departamental ya comienza a preparar una segunda etapa.
Galvis explicó que los primeros 7 a 15 días están concentrados en la atención humanitaria y que, después, será necesario avanzar en la reconstrucción y en la formulación de proyectos para presentarlos al Gobierno Nacional.
Uno de los primeros frentes será la recuperación de las viviendas rurales, pues, según el gobernador, algunas fincas no requieren una reconstrucción completa, sino materiales para recuperar cubiertas y techos. La estrategia busca que estos insumos permitan a los campesinos reconstruir progresivamente sus viviendas y recuperar sus condiciones de habitabilidad.
¿Cuándo comenzará la reconstrucción del Quindío?
El gobernador explicó que la respuesta está dividida en etapas: durante los primeros 7 a 15 días la prioridad son las ayudas humanitarias y las necesidades básicas, mientras que después deberá consolidarse la planeación de la reconstrucción, con proyectos que puedan ser gestionados ante el Gobierno Nacional.
¿Qué pasará con las familias damnificadas en todo el departamento?
La prioridad es avanzar en la identificación y caracterización de las familias afectadas en los 12 municipios para definir las necesidades de cada una y establecer soluciones de alojamiento, ayudas y recuperación de sus viviendas. En Quimbaya, particularmente, ya se prepara un espacio temporal para unas 400 familias, mientras campesinos de otras zonas permanecen en carpas debido a la pérdida o inhabitabilidad de sus viviendas.
¿Dónde están concentradas las mayores afectaciones?
El gobernador señaló a Quimbaya, Montenegro y Armenia entre los territorios más afectados, aunque la emergencia se extiende por todo el departamento y tiene un impacto especialmente fuerte en la ruralidad, cuya afectación estima en alrededor del 80 %.
¿Cómo continúa la atención de la emergencia?
El departamento mantiene la coordinación con los 12 alcaldes, continúa consolidando la información de daños y distribuyendo las más de 150 toneladas de ayudas recibidas, con prioridad para las comunas de Armenia y las comunidades rurales. En paralelo, más de 300 voluntarios siguen apoyando las labores de organización y entrega de asistencia a las familias que más lo necesitan.