Los problemas por el pago de un arriendo, las deudas, el ruido o las discusiones entre vecinos, pueden encontrar una salida sin que las personas tengan que acudir inicialmente a un despacho judicial.
En Bogotá, jueces de paz, conciliadores en equidad y mediadores comunitarios prestan servicios gratuitos para facilitar el diálogo, construir acuerdos y evitar que las diferencias terminen en agresiones o se conviertan en procesos más complejos.
Estos mecanismos hacen parte de la estrategia de justicia comunitaria que impulsa la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia.
Su propósito es que los ciudadanos tengan alternativas para tramitar sus conflictos de manera pacífica y conozcan las rutas institucionales disponibles cuando no es posible llegar a un acuerdo.
¿Qué conflictos se pueden atender y cómo acceder al servicio?
Una discusión por el uso de una zona común, un desacuerdo por una deuda, o un problema entre un propietario y un arrendatario, son algunas de las situaciones que pueden recibir orientación a través de estos mecanismos, de acuerdo con las características de cada caso.
La atención está a cargo de personas que desarrollan su labor voluntariamente en las comunidades y cuentan con herramientas para facilitar conversaciones, promover acuerdos y orientar a los ciudadanos sobre las rutas de acceso a la justicia.
Para fortalecer esta labor, 1.200 personas han recibido formación en herramientas de justicia comunitaria y resolución pacífica de conflictos a través de la Escuela de Habilidades para la Mediación Comunitaria, vinculada al Programa de Justicia Territorial de la Secretaría de Seguridad.
La capacitación incluye técnicas de mediación, acceso a la justicia, habilidades socioemocionales, construcción de justicia comunitaria y orientación sobre las rutas institucionales para proteger los derechos de las personas.
La escuela tiene presencia en 15 localidades, entre ellas San Cristóbal, Tunjuelito, Bosa, Engativá, Kennedy, Sumapaz y Usme.
Allí trabaja con organizaciones y liderazgos comunitarios para fortalecer la capacidad de los ciudadanos de resolver sus diferencias sin recurrir a la confrontación.
Para solicitar orientación, las personas pueden acercarse a una de las 16 Casas de Justicia de Bogotá, o comunicarse por WhatsApp al 317 362 9201. La atención de los mecanismos comunitarios mencionados es gratuita.
Un conflicto de arriendo que pasó del diálogo a la justicia formal
La articulación entre la justicia comunitaria y los despachos judiciales permite que los casos reciban orientación inicial y, cuando corresponde, continúen por las vías formales.
Un ejemplo se presentó en la Casa de Justicia de San Cristóbal, donde un propietario acudió por un conflicto con un arrendatario. Una conciliadora en equidad escuchó a las partes y facilitó un acuerdo para resolver la diferencia.
Sin embargo, el arrendatario pagó algunas cuotas pendientes, pero no saldó la totalidad de la deuda. Ante el incumplimiento, la conciliadora dejó constancia de la situación y orientó al propietario para que, con apoyo de un abogado facilitador de la Casa de Justicia, iniciara un proceso ante el Juzgado de Pequeñas Causas que funciona en el mismo lugar.
El trámite permitió finalmente la entrega del inmueble al propietario. El caso muestra cómo la conciliación puede servir como primer paso y cómo la justicia formal puede intervenir cuando el acuerdo no se cumple y el asunto requiere una actuación judicial.
La Secretaría de Seguridad destacó esta experiencia durante el primer encuentro distrital “Justicias en Plural”, en el que participaron más de 300 actores comunitarios y se reconocieron 18 experiencias de justicia en equidad e iniciativas locales.
Entre ellas también estuvo la Red de Apoyo Zona Segura del barrio Eduardo Santos, en Los Mártires. La iniciativa reúne a residentes, empresarios, instituciones y actores sociales que promueven el cuidado del espacio público mediante jornadas de limpieza y mejoramiento del entorno, con el objetivo de fortalecer la confianza y la participación comunitaria.
La estrategia busca acercar las herramientas de acceso a la justicia a los barrios y prevenir que los desacuerdos cotidianos se conviertan en problemas mayores. No todos los conflictos se resuelven por la misma vía, pero la orientación comunitaria permite identificar alternativas y, cuando es necesario, acudir a las autoridades competentes.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Qué mecanismos gratuitos ofrece Bogotá para resolver conflictos?
A través de la Secretaría de Seguridad, la ciudad dispone de jueces de paz, conciliadores en equidad y mediadores comunitarios que facilitan el diálogo y la construcción de acuerdos pacíficos.
¿Qué tipo de problemáticas cotidianas se atienden?
Atienden desacuerdos por el pago de arriendos, deudas, ruidos molestos, disputas entre vecinos y uso inadecuado de zonas comunes.
¿En qué localidades operan?
Un total de 1.200 personas se han capacitado mediante la Escuela de Habilidades para la Mediación Comunitaria, con presencia activa en 15 localidades como Bosa, Kennedy, Usme, San Cristóbal y Engativá.
¿A dónde pueden acudir los ciudadanos para solicitar orientación?
Pueden dirigirse a cualquiera de las 16 Casas de Justicia de Bogotá o solicitar el servicio a través de la línea de WhatsApp 317 362 9201.