Las demoras en la entrega de medicamentos fueron la principal barrera de acceso a los servicios de salud entre los pacientes acompañados por la Fundación Retorno Vital durante 2025. Así lo revela un informe de la organización que analizó 908 casos cuya gestión finalizó durante ese año y que evidencia las dificultades que enfrentan los usuarios para recibir oportunamente tratamientos, autorizaciones y consultas médicas.
El documento, elaborado a partir de los reportes recibidos mediante la plataforma Somos un Apoyo al Paciente (SUAP) y el Call Center de Pacientes para Pacientes, fue presentado durante la conmemoración de los 20 años de la Fundación. Sus resultados permiten identificar obstáculos recurrentes en la atención de las personas que solicitaron acompañamiento, aunque no representan la totalidad de las barreras que se presentan en el sistema de salud colombiano.
De acuerdo con el informe, 491 casos, equivalentes al 54,1 %, estuvieron relacionados con retrasos en la entrega de medicamentos. En segundo lugar se ubicaron las demoras en las autorizaciones, con 196 registros (21,6 %), seguidas de la falta de disponibilidad de citas médicas, que afectó a 160 casos (17,6 %).
En conjunto, estas tres situaciones representaron el 93,3 % de los casos analizados, lo que pone de manifiesto la importancia de mejorar los procesos administrativos, la disponibilidad de medicamentos y la asignación oportuna de consultas para garantizar la continuidad de los tratamientos.
La cobertura no garantiza el acceso oportuno
Uno de los principales hallazgos del estudio es que el 99,9 % de los casos correspondió a servicios y tecnologías incluidos en el Plan de Beneficios en Salud. Esta cifra evidencia una dificultad que va más allá de la cobertura formal: que un procedimiento, medicamento o servicio esté contemplado no significa necesariamente que el paciente pueda recibirlo en el momento en que lo necesita.
Para la Fundación Retorno Vital, esta situación requiere fortalecer la coordinación entre las entidades promotoras de salud (EPS), las instituciones prestadoras de servicios de salud y los gestores farmacéuticos, con el propósito de reducir los retrasos y evitar interrupciones en los tratamientos.
“Estos resultados muestran que tener un servicio cubierto no garantiza que el paciente lo reciba a tiempo. La prioridad debe ser que las autorizaciones, las citas y la entrega de medicamentos permitan dar continuidad a la atención”, señaló Jorge García, director de la Fundación Retorno Vital.
El directivo agregó que es necesario mejorar la articulación entre los actores responsables y escuchar a pacientes y cuidadores para identificar las barreras desde el primer incumplimiento y realizar seguimiento hasta encontrar una solución.
Los retrasos en medicamentos aumentaron su participación
La comparación histórica incluida en el informe muestra un crecimiento sostenido de la proporción de casos relacionados con demoras en la entrega de medicamentos.
En 2022, estos representaban el 32,8 % de los registros; en 2023, el 33,9 %; en 2024, el 42,4 %, y en 2025 alcanzaron el 54,1 %.
Mientras que en 2022 y 2023 predominaban los problemas para conseguir citas médicas, en 2024 y 2025 los retrasos en la entrega de medicamentos ocuparon el primer lugar entre las barreras reportadas.
La Fundación precisa que esta comparación debe interpretarse teniendo en cuenta una diferencia metodológica: entre 2022 y 2024 se contabilizaron casos recibidos, mientras que para 2025 se analizaron aquellos cuya gestión concluyó durante el año. Por ello, los porcentajes describen la composición de los registros y no constituyen, por sí solos, una medición de la incidencia nacional de estas dificultades.
Pacientes tuvieron que esperar más de 90 días
El tiempo de espera también fue uno de los aspectos examinados en el estudio. La mediana de duración de las barreras fue de 70 días, lo que significa que la mitad de los casos registró periodos de hasta ese valor y la otra mitad, periodos iguales o superiores.
Además, el 35,5 % de los casos presentó esperas superiores a 90 días, una situación que resulta especialmente relevante para quienes necesitan medicamentos de manera permanente, controles médicos periódicos o tratamientos que no deberían interrumpirse.
Los datos ponen de relieve la importancia de contar con mecanismos de respuesta temprana que permitan identificar los incumplimientos y evitar que las dificultades administrativas se prolonguen durante semanas o meses.
En cuanto a los tiempos de respuesta de las entidades, el informe encontró que el 62,2 % de los casos obtuvo una respuesta en un plazo de 30 días o menos desde que Retorno Vital remitió la solicitud a la entidad responsable.
Sin embargo, la Fundación aclara que este indicador mide el tiempo transcurrido hasta recibir una respuesta y no necesariamente la entrega efectiva del medicamento, la realización de la consulta o la prestación del servicio requerido. Asimismo, el cierre de un caso significa que concluyó la gestión de acompañamiento de la organización, no que todos los obstáculos hayan sido resueltos de la misma manera.
Nueva EPS, Famisanar y Sanitas concentraron más de la mitad de los casos
La distribución de los registros por aseguradora mostró que Nueva EPS reunió 266 casos, equivalentes al 29,3 % del total. Le siguieron Famisanar, con 135 casos (14,9 %), y Sanitas, con 102 (11,2 %).
En conjunto, las tres entidades concentraron el 55,4 % de los casos acompañados por la Fundación durante el periodo analizado.
La organización advierte que estas cifras corresponden exclusivamente a los registros que llegaron a sus canales de atención y cuya gestión concluyó en 2025. Además, los datos por EPS y territorio no están ajustados por el número de afiliados o habitantes.
Por esta razón, los resultados no deben interpretarse como una clasificación general del desempeño de las aseguradoras ni como una medición de la proporción de usuarios afectados en cada entidad.
Superintendencia de Salud pidió apoyo de la sociedad civil
La presentación del informe se realizó en el marco de los 20 años de la Fundación Retorno Vital, organización dedicada a orientar y acompañar a pacientes, familias y cuidadores, especialmente a quienes enfrentan enfermedades de alto costo, con el propósito de contribuir a la adherencia a los tratamientos y promover hábitos de vida saludables.
El encuentro reunió a representantes de pacientes, expertos y actores del sector salud para analizar los obstáculos identificados y discutir alternativas que permitan mejorar la oportunidad de la atención.
Durante la jornada, la superintendente de Salud, María Andrea Godoy, reconoció dificultades relacionadas con la pérdida de capacidades institucionales y el manejo de datos en la entidad. En ese contexto, pidió el apoyo de las organizaciones de la sociedad civil para contribuir a su reconstrucción y promover decisiones basadas en información verificable.
La funcionaria también hizo un llamado a las organizaciones de pacientes para que organicen las quejas, identifiquen casos y denuncien posibles irregularidades. Según lo expuesto durante el encuentro, esta información puede contribuir a focalizar las labores de inspección, vigilancia y control.
Godoy destacó, además, que mejorar la respuesta a los usuarios requiere trabajo conjunto y corresponsabilidad entre las instituciones y la ciudadanía.
Expertos advierten sobre la presión financiera y la continuidad de la atención
Por su parte, Diana Cárdenas, experta en salud, señaló que la escasez de recursos repercute en diferentes componentes de la atención, incluidos los pagos al personal médico, la disponibilidad de insumos y la continuidad de los servicios.
De acuerdo con su intervención, las limitaciones financieras pueden obligar al sistema a priorizar las necesidades más urgentes, sin que esa priorización necesariamente coincida con aquello que resulta más importante para los pacientes.
Cárdenas también advirtió que el uso de mecanismos de defensa de derechos para acelerar el acceso a servicios puede desplazar la atención de otros ciudadanos. Esta situación, sostuvo, refuerza la necesidad de garantizar recursos suficientes y respuestas oportunas para toda la población, de modo que los usuarios no dependan exclusivamente de acciones individuales para recibir la atención requerida.
A su vez, Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de AFIDRO, destacó que la transformación del sistema de salud y la recuperación de la confianza requieren medidas concretas para garantizar que los recursos se traduzcan en acceso efectivo a medicamentos y tratamientos.
El directivo insistió en la importancia de mantener al paciente en el centro de las decisiones y de avanzar en soluciones que permitan superar las barreras que afectan la atención.
Retorno Vital propone fortalecer el seguimiento a los pacientes
A partir de los resultados, la Fundación Retorno Vital plantea fortalecer la articulación entre EPS, prestadores de servicios de salud y gestores farmacéuticos, así como priorizar el seguimiento de los pacientes que necesitan atención continua.
La organización también recomienda buscar acompañamiento desde el primer incumplimiento, con el objetivo de documentar las dificultades, hacer seguimiento a las solicitudes y promover respuestas oportunas por parte de las entidades responsables.
Los resultados presentados durante la conmemoración de sus 20 años buscan contribuir a la discusión sobre los desafíos del sistema de salud y destacar el papel de las organizaciones de pacientes en la identificación de problemas que afectan la atención cotidiana.
Claves del tema en cuatro preguntas:
¿Cuál fue la principal barrera de acceso a la salud identificada por la Fundación Retorno Vital en 2025?
Las demoras en la entrega de medicamentos fueron la principal barrera, con 491 casos, equivalentes al 54,1 % de los 908 registros analizados. Le siguieron los retrasos en las autorizaciones, con 196 casos (21,6 %), y las dificultades para conseguir citas médicas, con 160 casos (17,6 %).
¿Qué reveló el informe sobre la cobertura de los servicios de salud?
El 99,9 % de los casos correspondió a servicios y tecnologías incluidos en el Plan de Beneficios en Salud. Este resultado evidencia que estar cubierto por el sistema no garantiza que el paciente reciba oportunamente los medicamentos, las consultas o los tratamientos que necesita.
¿Cuánto tiempo tuvieron que esperar los pacientes para superar las barreras de acceso?
La mediana de duración de las barreras fue de 70 días y el 35,5 % de los casos registró esperas superiores a 90 días. Además, el 62,2 % obtuvo una respuesta de la entidad responsable en 30 días o menos, aunque esto no significa necesariamente que el servicio o medicamento solicitado haya sido entregado.
¿Qué medidas propone la Fundación Retorno Vital para mejorar el acceso a la salud?
La Fundación propone fortalecer la coordinación entre las EPS, las instituciones prestadoras de servicios de salud y los gestores farmacéuticos; priorizar el seguimiento de los pacientes que requieren atención continua, e impulsar el acompañamiento desde el primer incumplimiento para identificar las barreras y promover soluciones oportunas.