¿Caminar en Bogotá es un deporte de riesgo ? solo el 10% de los andenes están en óptimas condiciones, según estudio

El análisis reveló que las mujeres y los menores son las poblaciones más afectadas por esa situación.
Referencia caminar. Crédito: Freepik

Caminar por Bogotá se puede convertir en una experiencia que va más allá de la movilidad cotidiana y podría transformarse casi que en un riesgo para la integridad física de las personas.

Tener que esquivar huecos, baldosas sueltas o superficies resbalosas, que para muchos ciudadanos es una situación cotidiana, responde realmente a un problema estructural de infraestructura urbana, de acuerdo con expertos.

Según datos del Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público, de los más de 28 millones de metros cuadrados de andenes en la ciudad, apenas el 10,3% está en condiciones óptimas.

Esa cifra revela que casi el 90% del espacio público presenta un deterioro que afecta directamente la seguridad de los peatones.

En diálogo con LA FM, Giselle Estrada, fisioterapeuta de la Universidad Manuela Beltrán, aseguró que las caídas de personas en la ciudad no son hechos aislados, sino eventos 'multifactoriales' en los que influyen algunas situaciones como los desniveles de las calles, obras, superficies húmedas y distracciones como el uso del celular.

La experta advirtió que el riesgo aumenta en condiciones de lluvia, cuando los andenes se vuelven resbalosos, y cuando la atención del peatón se reduce por el uso de dispositivos móviles, lo que limita la capacidad de reacción ante obstáculos.

Caídas, lesiones y desigualdad: el impacto en la población más vulnerable

Según la especialista, el problema también tiene un componente de equidad social. Un análisis que realizó esa institución reveló que el 59% de los trayectos a pie de más de 15 minutos en Bogotá son realizados por mujeres, quienes dependen en mayor medida del espacio público.

Además, los grupos más vulnerables son los niños entre 5 y 14 años (68,9%) y los adultos mayores de 65 años (47,1%).

Para estas poblaciones, el deterioro de los andenes no es solo una incomodidad, sino una amenaza directa.

Las llamadas caídas de propia altura representan la segunda causa de muerte accidental en Colombia, con consecuencias que varían según la edad.

En adultos mayores, las fracturas de cadera representan el 95% de las lesiones asociadas a caídas, con altos costos de recuperación.

En personas jóvenes, los accidentes suelen derivar en traumas maxilofaciales, fracturas y pérdida de piezas dentales. También son frecuentes los esguinces de tobillo y contusiones.

Medidas de prevención

Ante este panorama, la especialista propuso algunas medidas de prevención como elegir rutas seguras, evitar distracciones, usar calzado adecuado y extremar precauciones en superficies húmedas.

También recomendó reportar zonas peligrosas a las autoridades, con el fin de que sean demarcadas y evitar que otros ciudadanos puedan lesionarse.

Finalmente, en caso de lesiones, la normativa contempla la responsabilidad del Estado si se demuestra la falta de mantenimiento de la infraestructura.