Las 'huellas' que Marte tiene en su superficie y que el Rover de la Nasa halló

El rover Curiosity de la NASA encontró unas extrañas cavidades en las rocas de Marte que deslumbraron a los científicos.
Marte tiene pruebas de que hubo agua en su superficie. Crédito: www.magnific.com

Marte volvió a sorprender a los científicos de la NASA. El rover Curiosity, que explora la superficie marciana desde 2012, detectó unas inusuales cavidades en las rocas del Monte Sharp, una formación de aproximadamente cinco kilómetros de altura ubicada en el interior del cráter Gale.

Las estructuras fueron descritas por la NASA como pozos o cavidades anchas y poco profundas, diferentes de otras características que Curiosity había observado durante sus años de exploración. Aunque algunas imágenes pueden recordar a “huellas” sobre la superficie de Marte, los investigadores todavía no determinaron exactamente cómo se formaron.

¿Qué encontró el rover Curiosity en Marte?

Según la NASA, las cavidades fueron observadas durante las actividades científicas realizadas en agosto de 2026. Una de ellas tiene aproximadamente un centímetro de diámetro y fue fotografiada por el instrumento Mars Hand Lens Imager (MAHLI), una cámara instalada en el brazo robótico del rover.

La agencia espacial explicó que los pozos no son completamente desconocidos en las rocas marcianas. Normalmente pueden aparecer cuando nódulos o pequeñas piedras resistentes se desprenden de la roca que los rodea, dejando un vacío.

Sin embargo, las nuevas estructuras presentan una característica particular: son mucho más anchas y superficiales que las observadas anteriormente y no muestran objetos evidentes que permitan explicar inmediatamente su origen.

“Después de 14 años en la superficie, Marte continúa sorprendiendo”, señaló la NASA en su informe sobre las observaciones de Curiosity.

El planeta vecino perdió su atmósfera y el agua se secó.Crédito: www.magnific.com

NASA analiza el origen de las extrañas marcas

Para estudiar estas formaciones, Curiosity utilizó diferentes instrumentos científicos. La cámara MAHLI y Mastcam captaron imágenes detalladas y en diferentes ángulos, mientras que otros instrumentos analizaron la composición y las características de las rocas.

El objetivo es construir modelos de la estructura de estas cavidades y determinar qué procesos geológicos pudieron producirlas.

Por ahora, la NASA no afirma que estas marcas sean señales de vida en Marte. Su origen continúa siendo una pregunta científica abierta.

Las observaciones forman parte de la exploración que Curiosity realiza mientras asciende por una región conocida como Valle Grande, en las laderas del Monte Sharp.

Otras “huellas” geológicas descubiertas por Curiosity

Las nuevas cavidades no son las únicas estructuras llamativas encontradas recientemente en Marte. En julio de 2026, la NASA informó que Curiosity había descubierto una extensa zona cubierta por fracturas poligonales, con formas similares a un panal.

Los polígonos, de entre cuatro y ocho centímetros de ancho, se extendían por una amplia superficie y también aparecían alrededor de una formación rocosa denominada Miraflores.

Los científicos consideran que este tipo de estructuras puede estar relacionado con procesos ocurridos cuando Marte tenía condiciones muy diferentes a las actuales. Algunas fracturas poligonales conocidas se formaron como grietas de barro, aunque también pueden intervenir ciclos de temperatura o procesos relacionados con la presión y el agua contenida en los sedimentos.

¿Las marcas son evidencia de vida en Marte?

La respuesta, por ahora, es no. Sin embargo, el trabajo de Curiosity sí aporta información importante sobre la posibilidad de que Marte haya sido habitable en el pasado.

La NASA señala que el rover encontró evidencias químicas y minerales de antiguos ambientes que pudieron albergar vida microbiana. También detectó moléculas orgánicas basadas en carbono, aunque los científicos todavía no pueden determinar si esas sustancias tuvieron un origen biológico o geológico.

Por eso, las nuevas “huellas” de Marte son, por el momento, un misterio geológico y no una prueba de vida extraterrestre. El análisis de Curiosity podría ayudar a reconstruir los procesos que transformaron la superficie marciana durante miles de millones de años y, con ello, comprender mejor la historia de un planeta que alguna vez tuvo agua líquida y condiciones potencialmente habitables.