La Nasa es la agencia espacial más potente de la humanidad. Durante décadas, luego de la carrera espacial que Estados Unidos vivió con Rusia, ha liderado el avance tecnológico e informativo de la ciencia por fuera del planeta Tierra.
No obstante, la Nasa no ha sido la única agencia que ha enviado vehículos y satélites fuera de nuestro hogar. Rusia y China, así como otras agencias alrededor del planeta han avanzado en el análisis de otros sistemas y componentes de exoplanetas.
Rusia, por ejemplo, envió robots a la Luna para estudiar sus suelos y fue el primer país en enviar un objeto fuera de la atmósfera del planeta. Además, así como la Nasa ha enviado Rovers a Marte, la agencia espacial rusa, Roscosmos, ha hecho lo propio al satélite natural. El rover Lunokhod 1 fue el experimento que el país transcontinental envió como parte de sus avances tecnológicos.
También conocido como Lunojod 1, esta máquina es un vehículo controlado a distancia que fue enviado el 17 de noviembre de 1970. Fue el primer aparato automático que se controló a distancia fuera de la Tierra. Su forma es singular, diferente a los automóviles que la Nasa y China tienen en Marte. Está compuesto por ocho ruedas, cuatro a cada lado, sobre las que reposa una base que contiene el cuerpo de la nave (hay cámaras y herramientas de estudio para el suelo) y una especie de tapa que se asemeja a un sombrero chino. En la parte trasera del vehículo, hay un panel circular, reflector de elementos láser.
El primer vehículo controlado a larga distancia de la humanidad
Una vez llegó a la Luna, los técnicos de la Agencia Espacial Rusa iniciaron estudios de exploración remota, identificación de la geología lunar y la investigación tecnológica. Durante meses, el Lonojod 1 recorrió más de 10.5 kilómetros en la zona conocida como Mar de las Lluvias, desde donde envió miles de fotografías y panorámicas de la Luna en alta resolución.
También tomó muestras del suelo lunar, con el fin de analizar la composición y propiedades mecánicas del regolito. Aunque fue fabricado para solo durar unos cuantos meses, los científicos perdieron todo contacto con la máquina casi un año más tarde desde que fue activado. Fue en octubre de 1971 que la Unión Soviética perdió todo contacto con su robot lunar.
Y allí estuvo durante años este vehículo, siendo testigo de las misiones espaciales de la Nasa que rondaron la Luna. En el territorio ruso sabían que allá estaba, pero no conocían la posición exacta en el satélite. Durante décadas, los técnicos estuvieron evaluando cómo recuperar contacto con Lunokhod 1, y pasaron casi 40 años para que pudieran encontrarlo.
La Nasa encontró al Rover ruso
Fue gracias al satélite lunar Lunar Rconnaissance Orbiter, de la Nasa, que el histórico vehículo fue encontrado de nuevo, por medio de imágenes de alta resolución obtenidas por la sonda en 2010.
Con este hallazgo y las coordenadas definidas, investigadores del Observatorio Apache Point, en Nuevo México, decidieron intentar algo que fue imposible anteriormente: disparar pulsos láser desde la Tierra hacia el reflector del aparato para comprobar si este respondía.
El experimento dejó a los científicos sorprendidos. El Lunokhod no solo recibió el mensaje, sino que emitió una respuesta potente. La fuerza fue mayor a la obtenida por otro Rover de esta misma misión rusa.
Lo anterior indicó a los científicos que el Rover Lunojod 1 no solo seguía funcionando, sino que se mantenía intacto con respecto a su última emisión en la década de los setenta.
¿Cómo funciona la comunicación entre Lunokhod 1 y la Tierra?
A igual que la mayoría de misiones espaciales, el rover Lunokhod 1 se comunicaba por medio de enlaces de ondas de radio. En la década de los 70, el Centro de Control en la Unión Soviética, se enviaban comandos al vehículo y este respondía según las solicitudes.
Los reflectores láseres se fabricaron en Francia y recibían los impactos de láser con los mensajes desde la Tierra.