¿Por qué el síndrome del impostor no es un diagnóstico clínico? Psicólogo explica

El psicólogo Carlos Enrique Garavito explicó en La FM qué es el síndrome del impostor, por qué no es un diagnóstico clínico y cuáles son sus principales riesgos.

El síndrome del impostor fue abordado en Siempre Contigo, de La FM, por el psicólogo Carlos Enrique Garavito, quien explicó que esta condición puede presentarse en cualquier momento de la vida y no constituye un diagnóstico clínico, sino una construcción social basada en creencias aprendidas que afectan la forma como una persona se percibe y actúa.

Durante la entrevista, Carlos Enrique Garavito señaló que el síndrome del impostor “no es una categoría clínica” y que no aparece como diagnóstico formal en manuales médicos. Según explicó, se trata de una serie de distorsiones cognitivas, entendidas como creencias irracionales frente a uno mismo o frente a la realidad, que influyen directamente en el comportamiento.

¿Qué es el síndrome del impostor y por qué no es un diagnóstico?

El psicólogo indicó que las creencias tienen un papel central en la manera como las personas funcionan en su vida cotidiana. “Si yo percibo que soy insuficiente, así me voy a comportar y así me voy a sentir”, afirmó, al señalar que estas ideas pueden afectar el ámbito laboral, personal y emocional.

Carlos Enrique Garavito explicó que el síndrome del impostor no se limita a dudar del éxito profesional, sino que puede extenderse a la vida afectiva, económica y social. “No me merezco tener una persona que me quiera, no me merezco progresar, no me merezco tener dinero”, mencionó como ejemplos de pensamientos recurrentes.

Según dijo, estas creencias suelen reforzarse de forma constante, ya que cada experiencia negativa se interpreta como una validación de esa percepción. “Cada vez que ocurra algo, yo voy a decir: sí, tengo razón”, explicó, al advertir que este proceso puede pasar desapercibido durante largos periodos.

¿Cuáles son los riesgos del síndrome del impostor si no se atiende?

Carlos Enrique Garavito advirtió que permitir que estas distorsiones se mantengan puede generar afectaciones importantes en la salud mental. Indicó que el síndrome del impostor suele estar acompañado de ansiedad, la cual describió como una reacción asociada y no como la causa principal del problema.

El entrevistado señaló que el contexto es determinante, ya que se trata de una condición aprendida. “Nosotros no nacemos con eso”, reiteró, y explicó que la exposición a entornos con carencias afectivas o maltrato emocional puede favorecer la aparición de estas creencias.

También advirtió sobre los efectos de la violencia psicológica en relaciones personales y laborales. “Recuperarse de eso es muy difícil”, afirmó, al referirse a jefes o parejas que invalidan de manera constante a la persona.

El psicólogo señaló que el principal referente debe ser uno mismo y alertó sobre creer de forma extrema en críticas o elogios. “Si le crees demasiado a las alabanzas o a las críticas, estás dentro de una distorsión”, sostuvo.

Finalmente, Carlos Enrique Garavito afirmó que cuando el malestar se vuelve persistente y afecta la vida diaria, es necesario buscar ayuda profesional, ya que el síndrome del impostor puede derivar en conductas autolesivas y riesgo suicida.

*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.