Hay alerta en Bogotá por el futuro de la vivienda social. Más de 17 mil familias podrían quedarse sin subsidio entre 2026 y 2027, debido a un déficit fiscal que ya supera los 491 mil millones de pesos.
La advertencia fue hecha en el Concejo de la ciudad, donde se encendieron las alarmas por el riesgo que enfrenta uno de los programas más importantes para los hogares de bajos ingresos.
Según las cifras, expuestas por la concejal Sandra Forero Ramírez, la falta de recursos afectaría directamente a cerca de 4.700 familias en 2026 y a más de 12 mil en 2027, lo que pone en jaque el acceso a vivienda para miles de bogotanos.
Un millón adicional en ingresos para acceder a una Vivienda de Interés Social
Pero el panorama es aún más complejo. Forero Ramírez explicó que hoy, un hogar en Bogotá necesita más de un millón de pesos adicionales en ingresos para poder acceder a una Vivienda de Interés Social, lo que evidencia el creciente costo de adquirir vivienda en la capital.
De acuerdo con lo dicho en el Concejo de Bogotá, esto se suma otro factor crítico: la caída en el licenciamiento de proyectos.
Aunque en el último año se han visto iniciaciones de vivienda, la concejal Forero Ramírez explicó que estas corresponden a permisos otorgados en años anteriores.
En ese mismo sentido se conoció que las proyecciones para 2026 y 2027 no son alentadoras y de acuerdo con Forero, "podrían impactar no solo la oferta de vivienda, sino también el empleo en el sector de la construcción".
Hay recursos disponibles que no se están ejecutando
Desde el Concejo advierten que por increíble que parezca, hay recursos disponibles que no se están ejecutando.
En ese sentido se destacan varios ejemplos como el caso de más de 1,4 billones de pesos pertenecientes al cupo de endeudamiento que estarían sin uso en varios proyectos, lo que de acuerdo con lo dicho en el Concejo de Bogotá, podría financiar decenas de miles de subsidios en el futuro, aunque el problema inmediato, el de 2026, sigue sin resolverse.
También hay preocupación por la gestión del suelo y el avance de proyectos urbanísticos. De los planes previstos en el POT, el ritmo de licenciamiento está muy por debajo de lo esperado, lo que compromete la meta de nuevas viviendas en la ciudad.
Finalmente, se hizo un llamado a la administración distrital para acelerar los procesos, garantizar los recursos y destrabar proyectos clave, con el fin de evitar que miles de familias pierdan la posibilidad de acceder a una vivienda propia.
Un panorama que pone sobre la mesa un reto urgente: asegurar la sostenibilidad de la política de vivienda en Bogotá y evitar que el déficit termine golpeando a los más vulnerables.