Casi un mes después del homicidio de Yulixa Toloza en una clínica de garaje en Bogotá, las alertas por los centros estéticos que podrían ser riesgosos desembocaron en el cierre de un lugar que, aparentemente, no cumplía los requisitos para procedimientos invasivos.
Se trata de Láser Surgical, una clínica sobre la calle 94a con carrera 21, en el norte de la capital. La Superintendencia de Salud, que inspecciona las prestadoras y los quirófanos para comprobar su funcionamiento, ordenó cerrar tres de sus servicios.
El 29 de mayo de 2026, poco más de dos semanas después de la muerte de Yulixa, la superintendencia impuso una medida cautelar para suspender la prestación de servicios hasta verificar las condiciones de habilitación.
De acuerdo con la entidad adscrita al Ministerio de Salud, seis pacientes denunciaron irregularidades en la atención, inconsistencias en registros clínicos, inconformidades en resultados quirúrgicos y “posibles riesgos para la seguridad de los usuarios”.
Láser Surgical desacató el mandato, así que la superintendencia clausuró sus áreas de cirugía plástica, cirugía estética y servicios farmacéuticos. Las quejas aumentaron, aunque la autoridad no precisó en cuánto, y lo que procede es el cierre.
“Para la Supersalud, esta situación constituye un incumplimiento de la orden impartida”, alegó el organismo en un comunicado, porque “la clínica registró novedades de apertura y oferta de servicios sin que existiera una verificación previa”.
La inspección que encontró una reapertura pese a las restricciones
Tras una inspección de la superintendencia y la Policía, los funcionarios constataron que la clínica reabrió los servicios de cirugía plástica y estética, de anestesia y de farmacia, pese a que aún no demostraban que cumplían las normativas.
La Policía tuvo que acompañar la diligencia porque, según narra la entidad que hoy lidera el exalcalde Daniel Quintero, la clínica “no permitía el ingreso de los funcionarios encargados de la verificación”, lo que se traducía en “una obstrucción”.
El portal web web de Láser Surgical, https://lasersurgicalclinic.com/, permanece en “mantenimiento de emergencia”. La página de Facebook tiene 129 seguidores y no ha publicado nada desde 2024, cuando expuso cómo se veía el local por dentro.
La primera vez que posteó fue el 28 de julio de 2024, promoviendo sus “lujosas y avanzadas instalaciones” para cirugías cardiovasculares, generales, otorrinolaringología, procedimientos estéticos y urología.
El 3 de octubre de 2024 la clínica anunció su inauguración, aunque buscaba que los usuarios agendaran citas desde hacía tres meses. En un video informaron sobre un “evento exclusivo para cirujanos y especialistas de la salud” que tuvo “tres ponencias de interés”.
Uno de los asistentes es un médico cirujano con varios años de experiencia. “Tenemos insumos y equipos de última tecnología”, dijo. “Contamos con toda la experiencia en cirugía plástica”, añadió una anestesióloga que participó en el encuentro.
Lo que muestran las redes y el rastro digital de la clínica clausurada
Otro profesional expresó que “la experiencia de los pacientes ha sido magnífica”, aunque hablaba del estreno de la clínica. Ninguno de los que salió en la pieza trabaja ya en el lugar.
Dos semanas después, la página publicó imágenes de un quirófano, la sala de espera, un “cosultorio” —escrito así—, una farmacia y una sala de recuperación. “Vísitanos y conoce tú próxima clínica en Bogotá”, se lee en el contenido, mal redactado.
No hay más publicaciones. Pero sí un dato clave más. El nombre de usuario que acompaña el perfil de Facebook de Laser Surgical, que a la vez es parte del enlace para acceder a la página, es Kilates Gold Health. Es el nombre de un producto que promueve el doctor Gabriel Cubillos.
No es un médico desconocido. Ha operado a famosos y aparece de vez en cuando en programas de televisión. Diana Rojas, madre del piloto del avión en el que murió el cantante de música popular Yeison Jiménez, acudió a su consultorio.
Las quejas de Rojas por inconformidades en su cirugía se tornaron en intimidaciones de parte del galeno, quien, de acuerdo con el superintendente Daniel Quintero, ni siquiera está certificado como cirujano.
En septiembre de 2025, Cubillos aseguró haber dedicado treinta años de estudios científicos en un suplemento alimenticio con componentes naturales que ayudan “a controlar la hipertensión, la diabetes” y el apetito para bajar de peso.
“No es un mito, ya que más de 50.000 pacientes lo han tomado y el resultado es el éxito absoluto”, dice una publicación en la cuenta oficial del cirujano, dr.cubillosgabriel, que además promociona la página web kilatesgoldhealth.store.
Los lazos con Gabriel Cubillos y otra clínica intervenida por la Supersalud
El 29 de mayo de 2026, la Superintendencia de Salud cerró temporalmente el servicio de cirugía plástica y estética de la Clínica de Obesidad y Envejecimiento, en el nororiente de Bogotá. Ahí ejercía el médico Cubillos, su rostro más visible en redes.
La cuenta de Instagram de la clínica destaca a Kilates como un tratamiento “para bajar de peso sin necesidad de operarse o mantenerse después de la cirugía”. Cubillos, quien lo explica, asevera haber brindado el método a “más de cincuenta mil pacientes”.
El mismo viernes de la medida cautelar a Laser Surgical, la superintendencia argumentó que la Clínica de Obsesidad y Envejecimiento “ofertaba y comercializaba procedimientos quirúrgicos sin contar con la habilitación correspondiente”.
Gabriel Cubillos fue el médico que le sugirió a Diana Rojas Mejía operarse los senos, el abdomen y las piernas cuando ella buscaba un procedimiento en el abdomen. Todo el procedimiento costaba setenta millones de pesos, Cubillos lo dejaba en cincuenta.
Todo salió Mal. Rojas, quien le contó a La FM su historia, tuvo que accederse a nuevos procedimientos para reconstruir los daños de la cirugía. Y cuando decidió quejarse, el médico la amenazó: “Mis enemigos o terminan mal, muy mal, o terminan en la cárcel”.
En un video en redes sociales, Gabriel Cubillos compara una megalipólisis láser con una liposucción, asegurando que la primera es “mucho más segura”. Yulixa Toloza, cuyos victimarios ocultaron en una zona boscosa de Cundinamarca, murió tras una lipólisis.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Por qué la Superintendencia de Salud ordenó el cierre de servicios en Laser Surgical?
La entidad suspendió y posteriormente clausuró áreas de cirugía plástica, cirugía estética y servicios farmacéuticos tras recibir denuncias de pacientes por presuntas irregularidades, inconsistencias en historias clínicas y riesgos para la seguridad de los usuarios. Además, concluyó que la clínica reabrió servicios sin demostrar que cumplía las condiciones exigidas para su habilitación.
¿Qué encontró la inspección realizada por la Supersalud y la Policía?
Los funcionarios verificaron que Laser Surgical estaba ofreciendo nuevamente servicios de cirugía plástica, estética, anestesia y farmacia pese a las restricciones impuestas días antes. Según la Superintendencia, la clínica también dificultó el ingreso de los inspectores, lo que obligó al acompañamiento de la Policía durante la diligencia.
¿Qué indicios vinculan a Laser Surgical con el médico Gabriel Cubillos?
La principal pista aparece en el rastro digital de la clínica. El perfil de Facebook de Laser Surgical utiliza el nombre Kilates Gold Health, la misma marca de un suplemento promocionado por Gabriel Cubillos. Además, la clínica y otros contenidos asociados en redes sociales hacen referencia a productos y tratamientos que el cirujano ha impulsado públicamente.
¿Qué relación existe entre el caso y otras actuaciones recientes de la Superintendencia de Salud?
El mismo día en que se adoptaron medidas contra Laser Surgical, la Supersalud intervino el servicio de cirugía plástica y estética de la Clínica de Obesidad y Envejecimiento, donde ejercía Gabriel Cubillos. La entidad señaló que ese centro ofertaba procedimientos quirúrgicos sin la habilitación correspondiente, en medio de crecientes cuestionamientos sobre clínicas clandestinas y procedimientos invasivos en Bogotá.