La exposición constante a contenidos sobre salud mental en redes sociales ha hecho que cada vez más personas se identifiquen con síntomas asociados al trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Videos cortos, listas de comportamientos y explicaciones simplificadas pueden llevar a algunos usuarios a concluir que padecen este trastorno sin haber pasado por una valoración profesional.
El fenómeno también ha incrementado la conversación pública sobre el TDAH, especialmente en niños y adolescentes. Sin embargo, el psicólogo y especialista en neuropsicología y psicología clínica Camilo Márquez García advirtió en entrevista con La FM Fin de Semana que reconocer uno o dos síntomas no es suficiente para establecer un diagnóstico y que existen otras condiciones que pueden presentar manifestaciones similares.
Redes sociales pueden generar autodiagnósticos: grandes diferencias
Desde el principio de la concversación el especialista aclaró que, básicamente, el TDAH es, por sus siglas, Trastorno por Déficit de Atención y que, a su vez, este podría incluir o no hiperactividad. "El trastorno por déficit de atención principalmente se caracteriza por unos problemas en la regulación de la capacidad de la persona de sus procesos atencionales de concentración, pero también tiene otros síntomas, otras presentaciones que tienen que ver con la hiperactividad", aclaró.
Esto, según Camilo, está ligado con la incapacidad de la persona para regular su comportamiento, pero no es un desenlace del padecimiento en sí. Básicamente, el TDAH puede estar acompañado de impulsividad e hiperactividad o no, dependiendo del seguimiento que se haga del caso de cada paciente. "Por eso, ser inquieto no significa necesariamente tener TDAH", afirmó.
Para el especialista, uno de los principales problemas está en la manera en que se consume información sobre salud mental en plataformas digitales. Las personas pueden verse reflejadas en situaciones cotidianas, como olvidar una cita, perder objetos o distraerse durante una conversación, y asumir inmediatamente que tienen TDAH.
"Las personas se identifican con uno o dos síntomas de TDAH", explicó, señalando que este fenómeno puede terminar minimizando la complejidad del trastorno.
El experto aclaró que las redes sociales también pueden tener un efecto positivo al ayudar a alguien a reconocer que necesita orientación. Sin embargo, esa identificación debe ser el comienzo de una consulta y no la conclusión.
"Lo que se necesita dentro de la parte clínica es una valoración completa", sostuvo Márquez, al explicar que el diagnóstico requiere revisar la historia clínica, los antecedentes y aplicar pruebas neuropsicológicas.
No todo niño inquieto tiene TDAH
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la diferencia entre comportamientos propios de la infancia y un trastorno del neurodesarrollo. Márquez explicó que los principales síntomas pueden aparecer durante los primeros años de vida, pero insistió en que es necesario realizar una evaluación integral antes de establecer un diagnóstico.
Además, el especialista señaló que existe evidencia científica sobre un componente hereditario de los síntomas y que el trastorno puede mantenerse durante la edad adulta cuando no existe intervención.
"Es un trastorno del neurodesarrollo, es decir, empieza en los primeros años de la infancia", explicó.
Ansiedad y depresión también pueden confundirse con TDAH
Otro aspecto destacado por Márquez es la importancia de realizar un diagnóstico diferencial. Algunas condiciones pueden presentar síntomas que se parecen a los del TDAH y generar confusión si la persona intenta identificarlas únicamente a partir de contenido encontrado en internet.
El especialista mencionó específicamente la ansiedad y la depresión como trastornos que pueden "enmascarar" algunos síntomas asociados al déficit de atención.
Por ello, recomendó revisar cuidadosamente las fuentes de información y verificar que quienes producen estos contenidos tengan formación profesional y utilicen evidencia científica.
"En el caso de empezar a identificarnos con alguno de estos síntomas, consultar con los profesionales en psicología y en neuropsicología", fue su principal recomendación.
La advertencia apunta a evitar que el TDAH se convierta en una etiqueta utilizada para explicar cualquier dificultad de concentración, inquietud o distracción. Para Márquez, las redes pueden servir como puerta de entrada a la información, pero no sustituyen una evaluación clínica profesional.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Las redes sociales pueden provocar autodiagnósticos de TDAH?
Sí. La exposición a videos y contenidos sobre TDAH puede llevar a algunas personas a identificarse con síntomas comunes, como distracción, olvidos o pérdida de objetos, y asumir que tienen el trastorno sin una evaluación profesional. El psicólogo Camilo Márquez García advierte que reconocer uno o dos síntomas no permite establecer un diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica el TDAH en niños y adultos?
El TDAH requiere una valoración clínica completa que tenga en cuenta la historia del paciente, sus antecedentes y, cuando corresponde, pruebas neuropsicológicas. El trastorno es del neurodesarrollo y sus síntomas pueden comenzar durante la infancia y mantenerse en la edad adulta.
¿Ser inquieto significa tener TDAH?
No. La inquietud, la falta de concentración o la impulsividad pueden presentarse en diferentes situaciones y no significan necesariamente que una persona tenga TDAH. Para establecer el diagnóstico es necesario determinar la presencia y características de los síntomas mediante una evaluación profesional.
¿Qué enfermedades pueden confundirse con el TDAH?
La ansiedad y la depresión pueden presentar manifestaciones similares a algunos síntomas del TDAH y dificultar la identificación del problema cuando solo se consulta información en redes sociales. Por esta razón, es importante realizar un diagnóstico diferencial con profesionales capacitados.
¿Qué hacer si una persona identifica síntomas de TDAH?
La recomendación es consultar con profesionales de psicología o neuropsicología para realizar una valoración adecuada. Las redes sociales pueden ayudar a identificar la necesidad de buscar orientación, pero el contenido digital no sustituye una evaluación clínica ni permite confirmar por sí solo un diagnóstico de TDAH.
- Este contenido fue escrito por una inteligencia artificial, bajo curaduría y revisión de un periodista de La FM