Temblores en Colombia: actividad sísmica reciente y su relación con los volcanes

El Servicio Geológico Colombiano explicó las diferencias entre las secuencias sísmicas que se han registrado en Chocó y Tolima.
La actividad sísmica reciente en Colombia tiene características distintas según la región. Crédito: Colprensa - IA

En los últimos días, la actividad sísmica en diferentes zonas de Colombia ha llamado especialmente la atención por la cantidad y el comportamiento de los movimientos registrados. El panorama, sin embargo, no responde a un solo fenómeno: hay varias secuencias sísmicas que se están presentando de manera independiente y que tienen características diferentes.

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) explicó que una de ellas corresponde a las réplicas del sismo de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó. A esta se suma otro grupo de movimientos más superficiales en la misma zona, identificado como un enjambre sísmico, y una actividad que en los últimos días ha tomado relevancia en Chaparral, Tolima.

Aunque todos estos movimientos hacen parte de la actividad sísmica que se registra en el país, sus características no son iguales. Por eso, para entender qué está ocurriendo, es necesario diferenciar cada una de estas secuencias y explicar qué hay detrás de términos como enjambre sísmico, fallas activas y transferencia de esfuerzos.

Tres secuencias sísmicas que se están presentando en Colombia

La primera corresponde a las réplicas del fuerte sismo ocurrido en Chocó el 10 de agosto. Estos movimientos se presentan a una profundidad similar a la del evento principal y han mostrado el comportamiento habitual de una secuencia de réplicas: con el paso de los días han disminuido tanto el número de sismos como sus magnitudes.

Pero en ese mismo sector también se ha presentado otro tipo de actividad, esta vez a profundidades más superficiales. Allí los sismos no tienen el comportamiento típico de las réplicas, sino que corresponden a lo que en sismología se conoce como un enjambre sísmico.

Y mientras esta actividad se mantiene en Chocó, otra secuencia ha llamado la atención en el Tolima.

En Chaparral se han registrado sismos mucho más superficiales que los observados en Chocó y, además, bastante alejados del evento ocurrido en agosto. Por sus características, esta actividad se analiza como una secuencia diferente.

La actividad de Chocó no desapareció por completo

Otra de las dudas que han surgido es si el enjambre sísmico de Istmina terminó y fue reemplazado por la actividad que ahora se registra en Chaparral.

La explicación es diferente. En Chocó sí se ha observado una disminución de la actividad, pero los sismos no han desaparecido completamente. Al mismo tiempo, en Chaparral comenzó a registrarse un incremento en el número de movimientos.

Las dos secuencias pueden mantenerse en el tiempo y cambiar en cuanto a la cantidad de eventos y sus magnitudes. Es decir, que una zona tenga menos actividad mientras otra presenta más movimientos no significa necesariamente que una secuencia haya dado paso a la otra.

¿Los sismos de Tolima tienen relación con el Cerro Machín?

Esta es una de las preguntas que más inquietud ha generado por la ubicación de los sismos registrados en Chaparral.

Los sismos y los volcanes pueden compartir contextos tectónicos similares. En Colombia, además, existen movimientos relacionados tanto con fallas geológicas como con zonas volcánicas.

Sin embargo, en este caso el SGC no ha encontrado una relación directa entre la actividad sísmica que se está observando en Chaparral y el volcán Cerro Machín.

El volcán se encuentra al norte de la secuencia que actualmente se registra en el municipio tolimense y, con los datos analizados hasta ahora, no se evidencia que el comportamiento de los sismos esté relacionado directamente con la actividad del volcán.

Temblor, sismo, terremotos en ColombiaCrédito: Colprensa / Magnific

Muchos temblores pequeños no significan que se esté liberando toda la energía

Otra idea que suele aparecer cuando se presentan varios sismos seguidos es que quizá sea mejor que la tierra “libere energía” poco a poco.

Pero la relación entre la magnitud y la energía de un sismo hace que esto no sea tan sencillo.

Para tener una idea, se necesitan aproximadamente 32 sismos de magnitud 4 para liberar una cantidad de energía equivalente a la de un sismo de magnitud 5. En el caso de movimientos de magnitud 3, serían cerca de 1.000 sismos para alcanzar esa misma equivalencia.

Por eso, que se presenten muchos movimientos pequeños no significa que necesariamente estén compensando la energía que podría liberar un sismo de mayor magnitud.

La actividad sísmica puede cambiar con el tiempo

Lo que ocurre actualmente en Colombia muestra que la actividad sísmica no siempre responde a un único patrón.

En Chocó continúan registrándose movimientos relacionados con diferentes secuencias, mientras que Chaparral mantiene una actividad que, por sus características, se analiza de manera independiente. A esto se suman las dudas que suelen surgir cuando los sismos se presentan cerca de zonas volcánicas.

Por ahora, los datos disponibles permiten diferenciar estos fenómenos, pero el comportamiento de las secuencias puede cambiar con el paso del tiempo. Por eso, el seguimiento permanente de los registros es clave para entender cómo evolucionan.

Los sismos pueden generar preocupación e incertidumbre, especialmente cuando se presentan varios movimientos en diferentes regiones. En ese contexto, el llamado de las autoridades es a mantenerse informado a través de los canales oficiales y, sobre todo, a tener presentes las medidas de preparación y prevención ante un eventual sismo.

Bloque de preguntas frecuentes

¿Qué es un enjambre sísmico?

El término ha comenzado a aparecer con frecuencia en las explicaciones sobre los movimientos recientes, pero los enjambres sísmicos no son algo nuevo en Colombia. Se trata de una serie de sismos de magnitudes moderadas que ocurren durante un periodo determinado, pero que no muestran el descenso progresivo que normalmente se observa en una secuencia de réplicas.

¿Muchos temblores pequeños pueden evitar un terremoto de mayor magnitud?

La ocurrencia de muchos sismos pequeños no significa que se esté liberando una cantidad equivalente de energía a la de un movimiento de mayor magnitud. La energía aumenta considerablemente con cada unidad de magnitud. Por ejemplo, se necesitan alrededor de 32 sismos de magnitud 4 para alcanzar la energía equivalente a uno de magnitud 5.

¿La minería o el fracking están causando los sismos de Chaparral?

El SGC reconoce que determinadas actividades humanas pueden generar sismicidad. Sin embargo, la entidad señaló que la actividad registrada en Chaparral no tendría una explicación asociada al fracturamiento hidráulico y que las actividades mineras de la región tampoco tendrían la capacidad de explicar los movimientos observados.