El cinturón de fuego del Pacífico volvió al centro de la conversación después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto. La presencia de otros sismos de magnitud similar durante 2026 llevó a algunas personas a relacionar estos eventos y plantear que podría estar ocurriendo una supuesta activación de esta zona.
Sin embargo, el geofísico chileno Cristian Farías explicó que esa interpretación no corresponde con lo que muestra la ciencia. Durante una entrevista con Tarde, pero llego de La FM, el licenciado en ciencias de la Universidad de Chile cuestionó incluso el uso del concepto de cinturón de fuego porque, a su juicio, puede generar la idea equivocada de que todos los terremotos que ocurren alrededor del océano Pacífico hacen parte de un mismo sistema.
“A mí me carga el término del cinturón de fuego del Pacífico. Creo que es un pésimo concepto”, afirmó Farías.
¿Qué tiene que ver el cinturón de fuego con Colombia?
Farías explicó que el llamado cinturón de fuego del Pacífico se utiliza para describir una extensa zona en la que se concentran numerosos límites de placas tectónicas, donde también ocurren terremotos y actividad volcánica. Sin embargo, esto no significa que exista una estructura única que funcione como un sistema conectado.
“El cinturón de fuego del Pacífico, en efecto, si uno mapea dónde han ocurrido los grandes terremotos del mundo y donde ocurre la mayor cantidad de erupciones volcánicas, se te dibuja una zona que parece ser una cosa como una especie de anillo”, explicó.
El problema aparece cuando ese mapa se interpreta como si todos los movimientos estuvieran relacionados. Según Farías, cada región tiene dinámicas tectónicas diferentes. Japón, Alaska, California, Perú y Colombia tienen comportamientos que no son idénticos, aunque estén incluidos dentro de la zona que popularmente se denomina cinturón de fuego.
“Ese anillo está en realidad compuesto por muchísimos límites de placas distintos”, señaló.
Por eso, el terremoto registrado en Colombia no puede interpretarse como una consecuencia de que otro país haya registrado previamente un movimiento de gran magnitud. Para el geofísico, los sismos responden a las características particulares de las placas y de las zonas donde ocurren.
¿Los terremotos de Colombia, Japón y México están conectados?
Durante la entrevista, los periodistas mencionaron varios terremotos registrados en 2026, entre ellos movimientos en Malasia, Vanuatu, Tonga, Indonesia, Japón, México, Venezuela y Colombia. La coincidencia de varios sismos de magnitud siete llevó a plantear si la Tierra podría estar atravesando un periodo diferente al de otros años.
Farías descartó esa posibilidad y explicó que los terremotos de magnitud siete forman parte de la actividad habitual del planeta.
“No es que tengamos un año más complicado de terremotos que el año anterior”, sostuvo.
El experto también llamó la atención sobre la forma en que las personas interpretan estos fenómenos después de vivir directamente un terremoto. Cuando ocurre un movimiento fuerte en Colombia, cualquier noticia relacionada con otro sismo adquiere mayor relevancia y puede parecer que existe una conexión entre los acontecimientos.
“Resulta que no tienes realmente una conexión entre esos puntos que estabas mencionando ni nada por el estilo”, afirmó.
Para Farías, el problema está en interpretar el cinturón de fuego del Pacífico como si fuera una especie de mecanismo que se activa y posteriormente genera terremotos en diferentes países. Lo que existe, explicó, son distintos límites de placas que producen actividad sísmica de acuerdo con sus propias características.
El terremoto de Colombia, por tanto, no permite afirmar que el cinturón de fuego esté entrando en una fase de mayor actividad ni que otro país esté próximo a experimentar un terremoto de gran magnitud.
“Cuando hablamos del anillo de fuego, planteamos esta idea como si fuera un sistema conjunto donde todo se conecta y no es así”, concluyó el geofísico.
La explicación resulta especialmente relevante después del sismo del 10 de agosto, cuando comenzaron a circular interpretaciones que vinculaban el movimiento en Colombia con otros terremotos registrados durante el año. Para Farías, esas conexiones no tienen sustento científico y pueden alimentar teorías que confunden la actividad sísmica normal de la Tierra con una supuesta cadena de eventos.
Preguntas frecuentes sobre el terremoto en Colombia
¿Qué pasa si se activa el cinturón de fuego del Pacífico?
Cristian Farías explicó que la idea de una activación del cinturón de fuego del Pacífico puede llevar a una interpretación equivocada. El geofísico señaló que esta zona está formada por diferentes límites de placas, cada uno con una dinámica propia, por lo que un sismo en Colombia, Chile, Japón o California no significa que exista un sistema conjunto que se esté activando.
¿El terremoto de Colombia puede provocar otros temblores?
Farías descartó que los terremotos registrados en países como Japón, México, Venezuela y Colombia formen una cadena de eventos conectados. Explicó que los sismos ocurren de acuerdo con la dinámica de cada límite de placas y que no existe una relación que permita concluir que un terremoto en un país provocará otro de mayor magnitud en otra región.
¿Cuántos terremotos de magnitud 7 ocurren al año?
El geofísico explicó que los terremotos de magnitud 7 forman parte de la actividad habitual del planeta y que no es correcto concluir que 2026 está siendo un año con una actividad sísmica excepcional solo porque varios movimientos hayan recibido atención. Además, señaló que los terremotos realmente grandes, como algunos registrados históricamente en Colombia, superan la magnitud 8 y tienen una escala mucho mayor.