Psicóloga voluntaria revela cómo el terremoto afectó la salud mental de los damnificados

La misión humanitaria también tiene un componente psicológico que debe tratarse.
Así es cómo psicólogos atienden a los damnificados. Crédito: www.magnific.com y Colprensa

Tras el terremoto que sacudió al Chocó el pasado 10 de agosto de 2026, la salud mental de los damnificados se ha convertido en el eje de una profunda intervención humanitaria. La psicóloga Raquel Cecilia Ferrer, en diálogo con el programa radial Tarde Pero Llego, de La FM, compartió detalles de su labor voluntaria en una de las zonas afectadas junto a la Patrulla Aérea Colombiana (PAC).

Ferrer explicó que el panorama emocional inicial se caracteriza por un profundo miedo, incertidumbre y alteraciones en el sueño. "El panorama emocional obviamente es mucho miedo, incertidumbre, dificultades para dormir y para poder entender qué es lo que está pasando", detalló la especialista sobre las secuelas que dejó el movimiento telúrico en los habitantes de Quibdó, la capital chocoana.

Ante este escenario crítico, la labor de los profesionales no busca aplicar una terapia convencional o clínica, sino implementar protocolos de contención inmediata. "La idea no era ir a hacer una intervención terapéutica, sino que se busca más bien es una intervención de primeros auxilios psicológicos para prevención y acompañamiento", puntualizó la psicóloga, destacando que el objetivo principal es brindar seguridad y recordarles a los afectados que no están solos en medio de la tragedia.

El impacto psicológico en Chocó tras el terremoto

Asimismo, Ferrer hizo énfasis en la complejidad del tejido social en su departamento natal, donde las pérdidas humanas adquieren una dimensión distinta. "En el Chocó pasa que las personas que perdemos son nuestros vecinos y amigos por la familiaridad; hay un duelo colectivo muy fuerte", indicó. Este impacto se suma a la destrucción material de los hogares, lo que exige espacios de escucha activa donde los ciudadanos puedan transitar el dolor y nombrar sus sentimientos sin censura.

Frente a las réplicas continuas que persisten en la región, la experta recomendó realizar ejercicios de conciencia corporal para ayudar a que el sistema nervioso procese la angustia. "Queda una huella en el cuerpo; lo que se hace entonces es poder enseñarle al cuerpo que estamos seguros y generar estrategias para ponernos a salvo", afirmó. Con su testimonio, Ferrer evidenció que el terremoto no solo removió la tierra, sino también las estructuras emocionales de una comunidad que exige atención a largo plazo para sanar y reconstruir su tejido social tras la devastación ocurrida en el occidente del país.

Así debe actuar en su temblor o terremoto

De acuerdo con los lineamientos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y la Defensa Civil Colombiana, la preparación y la reacción oportuna salvan vidas ante un sismo. A continuación, se resume cómo actuar en tres momentos clave:

Antes del sismo: preparación y prevención

La base para mitigar el riesgo es la prevención anticipada en el hogar y los espacios de trabajo. Ambas entidades recomiendan diseñar un plan familiar de emergencia que establezca rutas de evacuación claras, puntos de encuentro definidos y roles específicos para cada integrante. Asimismo, es fundamental tener siempre listo y en un lugar accesible un kit de emergencias (que incluya agua potable, alimentos no perecederos, botiquín, linterna, radio a pilas, silbato y copias de documentos en bolsa impermeable) diseñado para al menos 72 horas. También se aconseja asegurar objetos pesados o muebles altos que puedan desprenderse y participar activamente en simulacros.

Durante el sismo: autoprotección y tranquilidad

Al iniciar el movimiento telúrico, lo más importante es mantener la calma y evitar correr o intentar evacuar edificaciones de forma apresurada, ya que la mayoría de las lesiones ocurren al desplazarse mientras tiembla. Se debe aplicar estrictamente el protocolo "Agáchese, Cúbrase y Sujétese" bajo un mueble resistente (como un escritorio o una mesa fuerte) o junto a una columna estructural, alejándose por completo de ventanas, espejos y objetos colgantes. Si se está en la calle, hay que alejarse de fachadas, postes y cables eléctricos; si se conduce, se debe reducir la velocidad y detener el vehículo en un lugar seguro dentro del mismo.

Después del sismo: verificación y evaluación

Una vez finalizado el movimiento, es momento de conservar la precaución ante posibles réplicas. Si es seguro hacerlo, se deben revisar las instalaciones del hogar cerrando las llaves de gas, agua y cortando el suministro eléctrico para prevenir fugas o incendios, evitando por completo encender fósforos o velas si se percibe olor a gas. Posteriormente, se debe proceder a evacuar de manera ordenada hacia el punto de encuentro, comprobar el estado de salud de los familiares, abstenerse de regresar a viviendas con daños estructurales visibles y utilizar las líneas de emergencia oficiales (como la línea 123 o el 144 de la Defensa Civil) de manera racional.